La Guardia Civil intercepta en El Gorguel una embarcación de ‘petaqueo’ con 136 garrafas de gasolina
La Guardia Civil intercepta en El Gorguel una embarcación de ‘petaqueo’ con 136 garrafas de gasolina
Dos tripulantes han sido detenidos tras una persecución marítima en la costa de Cartagena. La embarcación, sin matrícula y con tres motores fuera borda, estaría destinada al suministro de combustible a pateras taxi y narcolanchas.
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado una nueva actuación contra el denominado ‘petaqueo’ en el litoral murciano tras interceptar en las inmediaciones de la playa de El Gorguel, en Cartagena, una embarcación semirrígida presuntamente utilizada como gasolinera flotante para abastecer a pateras taxi y narcolanchas.
La operación, denominada ‘Flasker’, se ha saldado con la detención de dos tripulantes de la embarcación como presuntos autores de los delitos de contrabando y contra la seguridad colectiva, por el transporte y almacenamiento de sustancias explosivas. En el interior de la lancha fueron localizadas 136 garrafas llenas de combustible, además de numerosos dispositivos electrónicos de comunicación y posicionamiento vía satélite, así como víveres para varios días de navegación.
Los hechos tuvieron lugar a primera hora del pasado miércoles 13 de mayo, cuando la Guardia Civil detectó una embarcación sospechosa que navegaba a gran velocidad con dirección a aguas internacionales. Ante esta situación, se movilizó a la patrullera Río Guadalhorce, del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que localizó la embarcación en la zona de El Gorguel.
Al aproximarse los agentes y dar el alto a la lancha, sus ocupantes hicieron caso omiso e iniciaron una huida a gran velocidad, realizando maniobras peligrosas para evitar ser interceptados. La persecución terminó cuando la embarcación colisionó contra una jaula de una piscifactoría y quedó varada.
Una vez inmovilizada la lancha, dos de sus tres tripulantes saltaron al agua para intentar huir. La Guardia Civil logró rescatar a uno de ellos, que presentaba síntomas de hipotermia y tuvo que recibir asistencia médica. El otro no pudo ser localizado en ese momento, por lo que se activó un dispositivo de búsqueda con la colaboración de Salvamento Marítimo.
La inspección posterior permitió comprobar que la embarcación carecía de matrícula y de cualquier distintivo que facilitara su identificación. Se trataba de una semirrígida de unos 13 metros de eslora, equipada con tres potentes motores fuera borda, características habituales en este tipo de embarcaciones utilizadas para actividades ilícitas en alta mar.
Según la Guardia Civil, los indicios apuntan a que la lancha actuaba como una ‘petaquera’, término con el que se conoce a las embarcaciones empleadas por redes criminales para realizar repostajes en alta mar a narcolanchas o embarcaciones vinculadas a la inmigración irregular. Estas operaciones obligan a sus tripulantes a permanecer durante días en aguas internacionales, en condiciones de gran riesgo y sin medios adecuados de seguridad náutica.
Los dos detenidos, que se encontraban en situación irregular en territorio español y contaban con antecedentes en materia de extranjería, fueron trasladados junto a la embarcación y la carga al puerto de Cartagena, donde especialistas de Policía Judicial de la Guardia Civil iniciaron las diligencias para esclarecer los hechos.
Además, especialistas en medio ambiente de la Guardia Civil analizan el posible impacto que habría provocado un vertido de todo el combustible transportado en el entorno natural, por lo que no se descarta la imputación de un delito contra la protección de la naturaleza.
Esta actuación supone la tercera intervención contra el ‘petaqueo’ en las últimas semanas en la Región de Murcia. La Guardia Civil ha culminado recientemente otras operaciones similares en Águilas, donde fueron desarticulados dos grupos delictivos, con una veintena de detenidos y la incautación de más de 8.000 litros de gasolina, vehículos, embarcaciones, dispositivos electrónicos, armas de fuego y dinero en efectivo.
Con esta nueva intervención en la costa de Cartagena, la Guardia Civil refuerza la vigilancia contra las redes que prestan apoyo logístico a organizaciones dedicadas al narcotráfico y a la inmigración irregular, especialmente en un litoral donde el suministro clandestino de combustible se ha convertido en una pieza clave para la actividad de estas embarcaciones.