La Guardia Civil investiga a un vecino de Caravaca de la Cruz por maltrato animal
La Guardia Civil investiga a un vecino de Caravaca de la Cruz por maltrato animal
§ Al investigado se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra los animales
§ Tenía gallos, de la raza combatiente español, con graves heridas en la cabeza y mutilación de crestas y babillas
Murcia, 27 de enero de 2026. La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado en Caravaca de la Cruz la operación ‘Spur’, en la que se ha investigado a un vecino del municipio por la tenencia de gallos de pelea en mal estado y se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra los animales, por maltrato animal.
Las actuaciones se iniciaron a mediados de mes, cuando una patrulla de Prevención de Seguridad Ciudadana de la Benemérita observó la presencia de varios gallos (Gallus gallus) en una finca del municipio caravaqueño ensangrentados y en malas condiciones. Se trataba de unas instalaciones ganaderas en las que había varios gallos con abundante sangre en cabeza, en aparente mal estado y algunos de ellos con crestas y babillas mutiladas.
Los guardias civiles de la Patrulla de Protección de la Naturaleza se hicieron cargo de la investigación para averiguar el origen y alcance de las lesiones de los animales.
Los especialistas del SEPRONA, con el apoyo de los veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Caravaca de la Cruz, se trasladaron hasta la finca y llevaron a cabo una inspección en las instalaciones ganaderas.
Durante la inspección se hallaron ocho gallos de raza combatiente español, de los que se suelen utilizar habitualmente en las ilícitas peleas de gallos, con heridas principalmente en la zona de la cabeza, con abundante sangre en esta y en las patas de los mismos.
Además, se hallaron otros dos gallos a los que se les había mutilado en su totalidad las crestas y las babillas. Esta práctica, conocida en inglés como dubbing, se realiza principalmente en gallos que participan en peleas, por razones funcionales dentro de la pelea y la preparación del ave, buscando evitar desventajas físicas durante el combate y para desangramientos, puntos de agarre y mejorar la visión de animal.
Los guardias civiles pudieron verificar durante la exhaustiva inspección realizada, que los animales no habían recibido ninguna atención veterinaria, ni tan siquiera habían sido tratados por su propietario.
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha investigado al responsable de los animales, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de delito contra los animales, por maltrato animal.
Las peleas de gallos son actos de suma violencia, que promueven el maltrato grave, que provocan daños a la integridad o deterioro de la salud de estas aves, pudiendo incluso causarles la muerte, motivo por el que están prohibidas en la práctica totalidad de España y castigadas en el Código Penal como maltrato animal.
Este tipo de delitos se castigan con penas de prisión de tres a dieciocho meses y multa de seis a doce meses, e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.