JUCIL denuncia la expansión de las narcolanchas en la costa de la Región y reclama más medios para la Guardia Civil

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JUCIL denuncia la expansión de las narcolanchas en la costa de la Región y reclama más medios para la Guardia Civil

La asociación profesional Justicia Guardia Civil alerta de la presencia de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el litoral de la Región y advierte del riesgo ante el inicio de la temporada estival

Murcia, 18 de mayo de 2026. La asociación profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha denunciado la creciente presencia de narcolanchas en la costa de la Región de Murcia y ha reclamado un refuerzo urgente de medios humanos y materiales para hacer frente al avance de las redes criminales vinculadas al narcotráfico y al tráfico de personas en el Mediterráneo.

La organización considera que la situación en el litoral murciano ha alcanzado un nivel “intolerable” y advierte de que las mafias están actuando con una sensación de impunidad cada vez mayor. Como ejemplo reciente, JUCIL señala lo ocurrido en la zona de Cabo Cope, en Águilas, donde varias embarcaciones sospechosas de estar relacionadas con el narcotráfico llegaron a refugiarse cerca de la costa a plena luz del día debido al temporal, ante la mirada de vecinos y visitantes.

Para la asociación, este episodio refleja la presión creciente que soportan las costas murcianas y evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia marítima y terrestre. JUCIL sostiene que el fenómeno ya no se limita a la llegada de pateras o a episodios aislados, sino que se ha consolidado como una actividad organizada en la que participan redes con una importante capacidad económica, logística y tecnológica.

Preocupación por el auge del ‘petaqueo’

Uno de los aspectos que más preocupa a JUCIL es el incremento de las redes de suministro de combustible, conocidas como ‘petaqueo’. Estas embarcaciones se encargan de abastecer en alta mar o en puntos próximos a la costa a las planeadoras utilizadas por el narcotráfico y también a las denominadas ‘pateras taxi’.

Según la asociación, este sistema logístico permite a las organizaciones criminales ampliar su radio de acción y operar con mayor facilidad en el Mediterráneo, lo que complica la labor de los agentes encargados de la vigilancia y persecución de estos delitos.

JUCIL denuncia que los guardias civiles se ven obligados a enfrentarse a estructuras criminales perfectamente organizadas, con medios muy superiores a los disponibles por las patrullas desplegadas en la zona. La organización asegura que los agentes trabajan con una notable falta de personal, medios técnicos insuficientes y una presión operativa cada vez mayor.

Reclaman cerca de 700 agentes más en la Región

La asociación profesional cifra en cerca de 700 los agentes necesarios para cubrir el déficit de plantilla que, según sostiene, arrastra la Guardia Civil en la Región de Murcia. A su juicio, esta carencia impide garantizar una vigilancia efectiva de la costa y dificulta la respuesta ante fenómenos como el narcotráfico marítimo, el tráfico de personas o el suministro clandestino de combustible.

JUCIL advierte además de que la llegada de la temporada estival puede agravar la situación. Con las playas y zonas costeras próximas a recibir a miles de turistas y veraneantes, la asociación considera imprescindible reforzar los dispositivos de seguridad ciudadana, control aduanero y vigilancia marítima.

La organización sostiene que, con las plantillas actuales, resulta muy difícil garantizar una respuesta eficaz ante la presencia de embarcaciones vinculadas a redes criminales, especialmente en zonas de difícil control o con alta afluencia de población durante los meses de verano.

Petición de reconocimiento como profesión de riesgo

JUCIL también ha vuelto a reclamar que la labor de los guardias civiles sea reconocida como profesión de riesgo. La asociación recuerda el peligro al que se enfrentan los agentes en operaciones contra el narcotráfico y menciona el sacrificio de los guardias civiles Jerónimo y Germán, fallecidos recientemente en Huelva en el marco de la lucha contra estas redes criminales.

La organización lamenta que, pese al aumento de la presión del narcotráfico y al riesgo que asumen los agentes, el Gobierno continúe sin atender esta reivindicación histórica. Para JUCIL, reconocer la profesión de riesgo supondría un paso necesario para dignificar la labor de quienes combaten directamente a las mafias en las costas y en otros puntos sensibles del territorio.

Llamamiento a una respuesta institucional

La asociación profesional reclama una respuesta institucional firme y coordinada para frenar la expansión de las narcolanchas en el litoral murciano y en el conjunto del eje mediterráneo. JUCIL considera imprescindible reforzar las unidades especializadas, mejorar los medios marítimos y terrestres, aumentar las plantillas y dotar a los agentes de herramientas adecuadas para hacer frente a organizaciones criminales cada vez más sofisticadas.

La entidad insiste en que la seguridad del litoral no puede depender únicamente del esfuerzo de unos agentes que, según denuncia, trabajan al límite de sus capacidades. Por ello, exige medidas urgentes para evitar que las mafias sigan ganando terreno y para garantizar la protección de los ciudadanos, los turistas y los propios guardias civiles que prestan servicio en primera línea.