Constituyen un laboratorio ‘vivo’ para comprobar los beneficios de los polinizadores en los campos de almendros

Constituyen un laboratorio ‘vivo’ para comprobar los beneficios de los polinizadores en los campos de almendros

 

Dos proyectos europeos están detrás de este experimento colaborativo para analizar los efectos de una agricultura más sostenible

 

La Universidad de Murcia (UMU) acaba de celebrar la primera reunión constitutiva de un laboratorio en vivo o ‘living lab’ en el que se estudiará a pie de campo la contribución de los polinizadores en la agricultura.

 

Coordinado por la catedrática de Zoología Pilar de la Rúa Tarín y el investigador Vicente Martínez López, este laboratorio dará cobertura a dos proyectos europeos. El primero de ellos, Butterfly, con el que se analizará el papel de los polinizadores, como las abejas o las mariposas, sobre los campos de almendro. Se comprobará si conservar la cubierta vegetal en lugar de arar, es decir, dejar crecer las plantas espontáneamente junto a los cultivos, puede ser beneficioso tanto para las especies de polinizadores, ya que actúa como alimentación suplementaria, como para la propia cosecha.

 

En el segundo proyecto, ProPollSoil, el epicentro será el suelo. Algunas especies de abejas, pero también de moscas polinizadoras, pasan parte de su ciclo vital en túneles subterráneos donde se reproducen. Este estudio europeo analizará la salud de estas tierras de cultivo y si ciertos plaguicidas afectan a la reproducción y calidad de vida de los polinizadores.

 

“Con estas dos iniciativas pretendemos promover prácticas agrarias innovadoras y respetuosas con el medio ambiente para reforzar la productividad y la resiliencia del sector frente al cambio climático”, explica De la Rúa. El laboratorio continuará activo hasta 2029.

 

Los polinizadores son esenciales para la vida, ya que transportan el polen que garantiza la reproducción de más del 80% de plantas con flores y el 75% de cultivos alimentarios. Si estas especies, cuyas poblaciones se encuentran en declive, desaparecen, se verían reducidos los cultivos de frutas y frutos secos

así como la producción de semillas.

 

Estrategía ‘win-win’

 

Este primer encuentro ha servido de conexión para los socios del living lab. Junto a la UMU, este proyecto reúne a agricultores, cooperativas, ONGs, empresas, especialistas de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y del Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente (CETENMA) y a las consejerías de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor y de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca.

 

Conjuntamente colaborarán en el diseño de soluciones adaptadas a las condiciones del territorio. De este modo, los proyectos contribuyen a avanzar hacia un modelo agrícola más sostenible y alineado con las políticas europeas de biodiversidad.

 

Durante esta primera reunión se presentaron los objetivos de ambos proyectos por parte de Pilar de la Rúa Tarín y de Vicente Martínez López, ambos del grupo de Zoología y Antropología Física. Pedro Guerrero Cuadrado, vocal de la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia, expuso diferentes aspectos de la situación actual y los desafíos del sector de los frutos secos en la Región de Murcia. Por parte de la UPCT, Alicia Morugán, habló de la experiencia del proyecto CLIMCOVER y remarcó los beneficios de las cubiertas vegetales en cultivos de superintensivos. Finalmente, miembros de la empresa FITOSOIL comentaron las actividades analíticas que realizan para la innovación, digitalización y compromiso social en el sector agroalimentario.

 

Este punto de partida ha abierto nuevos enfoques en la investigación, y la posible propuesta de políticas y medidas que generen efectos positivos en cascada para la conservación de los insectos polinizadores.