Un equipo de la UMU descubre una especie de musgo exclusiva de la Región de Murcia

Un equipo de la UMU descubre una especie de musgo exclusiva de la Región de Murcia

 

Hasta el momento, solo se ha localizado en la cima más alta de la Región, el Pico de los Obispos, en Moratalla

 

El equipo de investigadores del grupo de Sistemática Molecular, Filogeografía y Conservación en Briófitos de la Universidad de Murcia (UMU) ha descubierto una nueva especie de musgo exclusiva de la Región de Murcia. El hallazgo, realizado en colaboración con un científico del Real Jardín Botánico de Madrid (RJB-CSIC), acaba de publicarse en la revista científica Plants.

 

El descubrimiento pone de manifiesto que el continente europeo sigue siendo un importante refugio para la biodiversidad. La nueva especie ha sido localizada en el Macizo de Revolcadores, en el noroeste regional, concretamente en el Pico de los Obispos, que con más de 2.000 metros de altitud constituye el techo de la Región de Murcia.

 

Por el momento, esta especie solo se ha detectado en este enclave, al que los investigadores han querido rendir homenaje a través de su nombre científico: tortula murciana. Se trata de una especie diminuta que es considerada semicríptica. “Una especie que, aunque presenta linajes genéticos completamente distintos, resultan extremadamente difíciles de diferenciar de sus parientes cercanos a simple vista”, explica Rosa María Ros, la investigadora principal del estudio.

 

Estrategia de supervivencia

 

La tortula murciana se encuentra en una franja de altitud muy definida, entre los 1540 y 1950 metros sobre el nivel del mar, donde es especialista en encontrar refugios. En esta zona, los suelos ricos en calcio favorecen su crecimiento entre las grietas de las rocas y las raíces de los pinos blancos. “Estos pequeños recovecos funcionan como auténticos apartamentos de lujo para el musgo, ya que los protegen tanto del arrastre del agua procedente del deshielo como de la insolación directa”, señala Olaf Werner, otro de los autores del trabajo, perteneciente a la UMU.

 

La nueva especie forma parte de la familia Pottiaceae, una de las más extensas y complejas dentro de los musgos. Sus integrantes destacan por su enorme capacidad de adaptación y resiliencia, lo que les ha permitido colonizar prácticamente todo el planeta, aunque presentan una especial afinidad por los climas mediterráneos.

 

Rasgos que la hacen única

 

Aunque se trate de una especie semicríptica, cuenta con unas características sutiles que permiten diferenciarla de otras especies. Si la comparamos al microscopio con sus parientes más cercanos, las células de sus hojitas muestran una textura particular, con una apariencia rugosa. Además, el nervio de la hoja presenta diferencias claras: las células que lo recubren son cuadradas o esféricas y notablemente más voluminosas que las de especies próximas. Otro rasgo distintivo está en la punta de la hoja, que finaliza en una célula transparente y que se cae con el tiempo.

 

Importancia científica y métodos de estudio

 

Para validar el descubrimiento, el equipo de especialistas secuenció el ADN de esta especie y de otras similares, lo que permitió construir un árbol filogenético, algo así como un árbol genealógico que muestra el parentesco entres las especies. “Todas las muestras de Tortula murciana se agruparon en una sola rama propia, completamente nueva y bien definida”, explica Mahmoud Magy, otro de los autores del estudio, investigador de la UMU.

 

 

Este descubrimiento es relevante porque subraya la necesidad de revisar las clasificaciones históricas de los briófitos utilizando herramientas genómicas modernas. Además, el estudio de este género es vital, ya que estos musgos desempeñan un papel ecológico crucial al formar céspedes que protegen el suelo de la erosión en ambientes de alta montaña donde las condiciones son extremas.

 

A pesar de su reciente descubrimiento, los científicos advierten sobre la posible fragilidad de la especie. La baja diversidad genética detectada sugiere que su población podría ser muy reducida, lo que la convierte en una especie muy rara. Aunque su hábitat actual se encuentra dentro de una Zona Especial de Conservación de la Red Natura 2000, los investigadores señalan que el cambio climático representa una amenaza directa, dado que la especie sólo se ha encontrado en las zonas más elevadas de la montaña.