Efemérides

Efemérides de Juan Manzanares García del 29 de junio

29 JUNIO

La frase de hoy.

Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.

VACLAV HAVEL

PERSONAJE DEL DÍA

ANTONIO GÁLVEZ ARCE (ANTONETE GÁLVEZ)

Antonio Gálvez Arce nace en Torreagüera el 29 de junio de 1819, falleciendo el 28 de diciembre de 1898.

Conocido popularmente como Antonete, fue un labrador, político y revolucionario. Su implicación en diversas insurrecciones, especialmente la Rebelión Cantonal de 1873, hizo de él una de las figuras más destacadas del republicanismo federal del último tercio del siglo XIX en España.

Sus padres eran Antonio Gálvez Martínez y María Arce Cárceles, labradores propietarios de un minifundio, vinculado al cabildo catedralicio de Murcia y de rendimiento tan pobre que debían recurrir frecuentemente al arrendamiento de otros terrenos. Este hecho provocó en Gálvez Martínez un profundo anticlericalismo, que inculcó a su hijo junto a la aversión contra las clases dirigentes de la ciudad de Murcia, a las cuales tuvieron que ofrecer su trabajo cuando aquellas se hicieron con las mejores parcelas durante las desamortizaciones del reinado de Isabel II.

Tomó su primer contacto con la política activa mediante su asociación al marqués de Camachos, quien dirigía la delegación murciana del Partido Progresista. En 1843 tuvo lugar el pronunciamiento encabezado por el mariscal de campo, Narváez que, trató de extender su movimiento sobre Murcia. Avanzando desde Cartagena al frente de 4000 efectivos, esperaba ocupar la capital provincial sin mayores contratiempos, pero hubo de retirarse a causa de la resistencia opuesta, por la compañía de milicianos de Torreagüera, integrada por un Antonete Gálvez de 24 años. Su triunfo se tornó estéril, sin embargo, cuando Murcia terminó por capitular en vista de que la sublevación moderada había tenido mejor fortuna en el resto del país.

Ese mismo año contrajo nupcias con su prima María Dolores Arce Tomás, con la que tendría cuatro hijas y dos hijos varones, mudándose a la vivienda de sus suegros. Su relación con el marqués de Camachos también progresó, y se convirtió en su persona de confianza. La Revolución de 1854 supuso una oportunidad de devolver a la facción progresista al poder ejecutivo después de unos cuantos años, y Gálvez contribuyó a su éxito liderando una partida de huertanos reclutados por él mismo en Algezares, Beniaján y Torreagüera, junto a los cuales penetró en Murcia e instaló a su valedor Camachos como máxima autoridad regional.

Aquella revolución, que dio paso al Bienio Progresista reportó a Camachos la presidencia de la Diputación Provincial, y aunque sus colaboradores fueron recompensados con empleos en el Ayuntamiento, los campesinos vieron desatendidas las promesas que habían recabado a cambio de su cooperación en la revuelta. En cuanto a su cabecilla Antonete, el marqués procuró que tuviera trato de favor en la subasta de parcelas fruto de la desamortización, haciendo de su protegido uno de los mayores contribuyentes de su pedanía. No obstante, la relación entre noble y plebeyo se agrió en 1856, virando sucesivamente hacia las corrientes de la formación más escoradas a la izquierda, Republica frente a Monarquía y, por último, federalismo «intransigente» frente a «benévolo».

En los años transcurridos entre los gobiernos liberales y el final de Isabel II, Gálvez entró en contacto con el general Juan Prim, quien le hizo partícipe de unas intrigas en las que el objetivo no era ya cambiar el signo del gobierno sino derrocar el régimen isabelino por completo.

La conspiración cristalizó en el 1868, conocida como «La Revolución Gloriosa». Así, Cartagena se sumó a la sublevación únicamente después de que Prim se presentara en la plaza, y Antonete tuvo la oportunidad de desempeñar un papel en la misma mediante la interceptación por parte de sus milicias de las tropas regulares realistas que se retiraban de la ciudad portuaria. La marcha de Isabel II al exilio abrió paso al Sexenio Democrático.

Entretanto, las elecciones a Cortes se saldaron con la victoria de la coalición que sostenía el Gobierno Provisional, de manera que éste se sintió respaldado para promulgar la Constitución de 1869, que declaraba la monarquía como modelo de Estado. El Gobierno Provisional fue reemplazado por Serrano, quien junto a Prim se enfrascó en la tarea de buscar en las cortes europeas un candidato para la corona de España.

En este contexto se producía el salto de Antonete a la política orgánica.

Siempre bajo la presión de las clases humildes que padecían el llamado a filas, y frente a la actitud contemporizadora de la minoría republicana «benévola», otras asambleas similares habían sido o se disponían a ser demandadas por los comités provinciales del resto de España.

A finales de septiembre de 1869, los republicanos federales de la provincia de Murcia se encontraban en plena agitación prerrevolucionaria.

La noche del día 1 de octubre, Antonete acantonó a sus milicianos en Beniaján y asaltó un tren cargado de munición. A la mañana siguiente, Antonete se alzó en armas en la sierra de Miravete, situada entre Cartagena y Murcia.

El día 3, una columna cuatro veces superior en número ascendió a las montañas y, fracasados los intentos de negociación, se enfrentó a los revolucionarios en combate, haciendo patentes sus carencias castrenses y forzándolos a retroceder hacia el interior de Miravete. Gálvez había tomado la determinación de cesar la contienda al comprobarse falto de víveres y municiones, mandando romper filas. Un número impreciso de sus camaradas terminó hecho prisionero mientras que él consiguióescapar con algunos otros a Torrevieja.

Aún a pesar del descalabro de la operación, los desórdenes provocados y la fuga concedieron notoriedad a Gálvez, que desde su exilio norteafricano recurrió de nuevo al contrabando para ganarse el sustento.

En marzo de 1870 se decretó una amnistía que permitía el regreso a España de los implicados en el primer pronunciamiento republicano federal. Gálvez regresó a su casa familiar en Torreagüera.

En 1872 se decretó una quinta para mantener las posesiones coloniales de un Imperio en decadencia y para luchar, también, en las guerras Carlistas. Los sectores más progresistas del pueblo murciano ligaron indisolublemente ambas reivindicaciones: la proclamación de la república federal y la abolición de las quintas. Gálvez acaudilló una nueva revolución en aquel entonces, apoyado por unas clases populares que ansiaban la supresión de dichas quintas.

La guerra carlista, el desasosiego colonial de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, y los levantamientos republicanos junto a la inestabilidad gubernamental llevaron al rey Amadeo I a abdicar en febrero de 1873.

La debilidad de la república provocó una enorme inestabilidad política. Cuatro presidentes se sucedieron en el breve lapso de un año: Figueras; Francisco Pi y Margall; Salmerón y Castelar.

Manuel Cárceles Sabater proclamó el Cantón Murciano en Cartagena el 12 de julio de 1873, al que posteriormente se uniría Antonete. Tras los sucesos de Cartagena, en donde Antonete consiguió que la marinería se uniera a la causa, varias capitales de provincia y otras poblaciones menores se constituyeron en cantón.

El gobierno republicano consiguió reprimir la insurrección en toda España salvo en Cartagena, donde los rebeldes contaban con mayor implantación. El Cantón quedó reducido a la amurallada Cartagena en agosto de 1873, cuando las tropas centralistas del general Martínez Campos sofocaron los núcleos cantonales del resto de la región. Cartagena resistió hasta el mes de enero de 1874 gracias a las defensas de la ciudad y al apoyo de la marinería.

En enero de 1874 el bombardeo gubernamental sobre Cartagena era cada vez más intenso. La ciudad quedó prácticamente deshecha y la escasez de alimentos se hizo insoportable. El 11 de enero comenzó la rendición: las fuerzas que sitiaban la ciudad entraron y se dio por terminada la Rebelión cantonal. Gálvez volvió a ser condenado a la pena de muerte y tuvo que hacer frente a un nuevo exilio en Orán.

A su regreso, Gálvez tuvo que afrontar la situación que más había temido, el golpe de Estado puso fin a la República, y el Pronunciamiento de Sagunto del general Martínez Campos supuso la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII.

La Constitución Democrática de 1869 fue suspendida, y los derechos y las libertades quedaron drásticamente recortados. El 7 de abril de 1887 la mujer de Antonete falleció. Su esposo, perseguido y condenado a muerte, la acompañó hasta el último momento. La Guardia Civil se presentó en el entierro para detener al líder cantonal, pero el respeto y veneración que Antonete despertaba en todo el pueblo le procuró la libertad una vez más. En 1891, la justicia se pronunció, finalmente, a favor de Antonete Gálvez, que quedó libre y regresó a su casa, siendo elegido concejal del Ayuntamiento de Murcia.

Gálvez murió el 28 de diciembre de 1898. Su entierro se convirtió en una tumultuosa demostración de cariño popular. El obispo Tomás Bryan Livermore de la diócesis de Cartagena le negó cualquier sacramento y prohibió su entierro en suelo santo, pero 50 años más tarde fue trasladado al cementerio de su pueblo natal junto a sus paisanos y familiares.

EFEMÉRIDES DE CARTAGENA DEL 29 DE JUNIO

©Juan Manzanares García

-1605. Llega a Cartagena el capitán Don Pedro de Chaves con la orden del Marqués de los Vélez para ver la situación en que quedaban las barcas varadas en el Arenal de San Leandro y tomar determinaciones de acuerdo con el municipio para evitar los intentos de fuga que, con tanta frecuencia ocurrían con los moros esclavos y libertos que había en la ciudad.

-1612. Acuerda el Ayuntamiento que, las cartas de vecindad que otorgue a sus vecinos sólo serán válidas para un año y se pagará por cada una 34 maravedíes. También acuerda que se cobren 17 maravedíes por cualquier clase de licencia que emita el Ayuntamiento.

-1643. El alcalde de la ciudad hace saber a los regidores la situación en que se encuentra Orán por el cerco que le han puesto los turcos. Entre los regidores se entabla un fogoso debate porque todos querían ir a pelear con sus compañías y defender a la población de Orán, pero ante la imposibilidad de que fueran todos, se sometió a votación resultando elegido el regidor Don Lope Giner con su compañía. 

-1690. Llega la noticia de la canonización de San Pascual Bailón, siendo guardián del convento de San Diego en Cartagena, fray Juan Cebrián, la cual fue celebrada con singularísimas demostraciones de júbilo y luminarias, las cuales hicieron de la noche oscura claro día, hasta el punto de que los vecinos de los campos que ignoraban la causa de tal claridad creyeron que la ciudad se abrasaba. El Duque de Veragua, ordenó que todas las galeras de su mando hiciesen salva real, y a su ejemplo la hicieron también muchas embarcaciones que en el puerto habían

-1742. Se encarga de la guardianía del convento de San Diego en Cartagena fray José Rodríguez y, en dicho año fue tan grande la epidemia de tercianas que castigó a la ciudad, que sólo dos o tres religiosos de tan crecida comunidad podían asistir a los oficios de la Iglesia. En el siguiente año arreció la enfermedad de tal manera que solo un cocinero del convento quedó libre de ella.

-1753. Por Real Orden se manda entregar al contratista Don José Manuel Domínguez los materiales necesarios procedentes de las obras del Arsenal para construir el edificio de aduanas.

-1754. Nace en Cartagena Pedro Pablo de Sanguineto y Basso. Murió siendo capitán de fragata a bordo del buque de la Armada a su mando, Pomona, en acción de guerra. Célebre geógrafo. Había sido gobernador español de las Islas Malvinas. Comandante del VII Batallón de Cartagena y capitán del puerto. La Bahía de Sanguineto en Argentina se denominó así en su honor.

-1810. Al comandante de la Partida de Infantería de África y Dragones Voluntarios de Lorca, se le mandan dos mil reales para que puedan poner herraduras a sus caballos.

-1819. Nace en Torreagüera (Murcia), Antonio Gálvez Arce, conocido en la Revolución Cantonal como Antonete Gálvez, líder del Cantón Murciano.

-1827. Por excesos cometidos en el desempeño de su cargo y haber insultado y maltratado a unas vecinas del arrabal de San Roque, la Justicia metió en la Cárcel Pública al sereno de dicha barriada, Juan Gómez.

-1891. A las cuatro de la tarde, el Alcalde Don Ángel Moreno inaugura el derribo de murallas en la parte comprendida entre la pescadería y el presidio. 

-1908. Nace en Cartagena, Luis Ripoll López. Capitán. El inicio de la guerra civil lo sorprende en Ceuta. Herido en el ataque a la puerta del Cambrón de Toledo, en 1937 muere en los alrededores de Pinto. Le fue concedida la Laureada de San Fernando. Era hijo del también capitán y Laureado Antonio Ripoll Sauvalle. La calle de Cartagena Capitanes Ripoll está dedicada a ambos, padre e hijo.

-1934. La escuadrilla mandada por el comandante Franco y, dividida en tres patrullas, mandadas éstas por Llorente, Burguete y Garrido, comienzan desde el aeropuerto de los Alcázares, con once aviones Dormier, similares al Plus Ultra, con motores Hispano Suiza, a dar la vuelta a España. Tardaron 16 días en hacerlo.

-1966. Muere el trovero Pedro Pérez Ros, más conocido como «Pedro Cantares».

-1987. Es elegido Antonio Vallejo Alberola del Partido Cantonal, alcalde de Cartagena. 

-1995. Carthagineses y Romanos. Se inscribe en el Registro de Asociaciones la Legión Romana, LEGIÓN TRIBUNOS DE ROMA, formada por el Grupo de amigos caballistas. Fue una de las legiones fundadoras.

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