Efemérides

Efemérides de Juan Manzanares García del 30 de abril

30 ABRIL

La frase de hoy.

Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla.

GEORGES DUHAMEL

PERSONAJE DEL DÍA

SANTIAGO ALCANTUD OLIVER

Sandalio Alcantud Oliver nació en Las Peñas de San Pedro, Albacete, en el año 1849, falleciendo en Cartagena el 30 de abril de 1929.

Toda la familia Alcantud trabajaba la tierra, pero Sandalio, en 1859, habló con su padre para comunicarle que quería abandonar las labores del campo. Su padre le comento que, según tradición familiar, si su deseo no era ser labrador, su futuro estaba en el sacerdocio.

El padre habló con el párroco del pueblo, y Sandalio entró a estudiar en el Seminario de Cuenca, pero dos años más tarde decidió que la vida monacal no era la suya y volvió a casa. A su padre, hombre de su época, no le gustó la decisión del muchacho y le dio, en ese momento, un pan, medio jamón, un saco y un duro (de plata por aquella época) diciéndole: «Irás de cabrero o cogerás el camino de Albacete».

Sandalio, que no veía futuro en lo de ser cabrero, partió para Albacete con sus esparteñas y la cabeza llena de ilusiones, pero al llegar a la ciudad manchega decidió orientar sus pasos hasta la orilla del mar, a la ciudad de Cartagena.

Al llegar a Cartagena su situación era precaria. Había sido un largo viaje para un chico tan joven, pero la suerte y la necesidad hicieron que el primer lugar en el que pidiera trabajo fuera una tienda de comestibles de la calle Jabonerías. Comenzó barriendo el almacén del comercio de Pedro Díaz y obtenía por su trabajo un pan tierno diario acompañado de algo del almacén, cama, una muda, dos comidas calientes a la semana y un duro al mes.

El tesón y la fuerza de Sandalio Alcantud en la realización de su trabajo hicieron que Díaz comentara que nunca sus almacenes habían estado tan limpios y arreglados.

El encargado del almacén, hombre de confianza del comerciante, enseguida se dio cuenta del potencial del muchacho, y lo tomó bajo su protección, enseñándole incluso, por petición de Sandalio, los libros de cuentas.

Una noche Díaz sorprendió a Sandalio mirando los libros de cuentas. El joven le comentó que lo hacía por el bien de la empresa. Cuando Sandalio le aclaró, más en profundidad, cómo podía ganar más dinero a partir de sus correcciones en los libros de cuentas, el cartagenero lo alojó en una habitación de fonda para él sólo, con comida diaria, le compró ropa nueva en un sastre, le aumentó el sueldo y lo pasó a su despacho como escribiente mayor. Éste sólo le puso una pequeña condición: que siguiera comiendo en su casa dos veces por semana, pero ahora en la mesa de los señores, nunca más en la cocina.

De esa mesa saldría la que sería su primera esposa, Antonia Méndez.

Poco a poco, y con el apoyo de su suegro, Sandalio se independizó y fundó en Cartagena sus propios almacenes, más grandes y modernos, así como numerosas empresas.

Al poco tiempo fallecería Antonia Méndez, un duro golpe que sacudió la vida de Sandalio y la de la familia Díaz. Pero esta familia era tomada ya por Sandalio como la suya, y jamás se desprendió de los lazos que le unían a su suegro, al que quería como si fuera su padre.

Sandalio Alcantud era ya un hombre rico, pero ansiaba el tratamiento de «don» que daba el poseer un título académico, y al cual le habían dicho desde chico que no llegaría nunca.

No estudió carrera universitaria, pero su trabajo hizo que aprendiera a escribir y hablar correctamente el inglés y el alemán, aparte de controlar la contabilidad de las empresas que había creado y con las que se había hecho rico.

Sandalio conoció algún tiempo después a Matilde Fernández Murillo, una malagueña hija de un militar de alta graduación.

En septiembre de 1892, Sandalio Alcantud y Matilde Fernández contrajeron matrimonio y la pareja comenzó a vivir en el centro de Cartagena, donde nació la primera de sus hijas, Esperanza.

Al poco tiempo Sandalio llevó a su mujer a Barrio Peral, una nueva zona residencial a las afueras de la ciudad, con la excusa de visitar a un amigo. Al llegar a la dirección fijada, calle Mercader 57, Sandalio abrió la puerta de un gran palacete y le dijo a Matilde que la casa que tenía ante sí era su hogar familiar.

Tras fundar sus propios almacenes en la calle del Carmen de Cartagena, Sandalio construyó su propia fábrica de sacos a la entrada del Barrio Peral.

También puso en marcha en el barrio de Los Dolores un Molino Harinero y un almacén de descascarillado de almendra.

Abrió dos garajes en Cartagena, y era copropietario de una empresa, dueña de un remolcador con base en el puerto de Cartagena.

A su vez poseía acciones en minería y su propia naviera con cuatro goletas, con las que comerciaba con Holanda, Alemania, Irlanda, Grecia e Inglaterra. En relación con este comercio se puede decir que durante una temporada los almacenes cartageneros de Sandalio Alcantud tendrían la venta exclusiva en España de quesos y mantequillas holandesas.

Con todos estos negocios, Sandalio amasó una gran fortuna y tuvo un rico patrimonio.

Pero también pensaba en los más desfavorecidos. Fundó, junto a otros comerciantes de Cartagena, el «Monte de Piedad y Casa de Empeños», con el fin de ayudar, dentro de lo posible, a las familias de las clases sociales con menos recursos.

El 30 de abril de 1929 moría en Villa Esperanza (nombre dado a aquella residencia del barrio de Peral) Sandalio Alcantud Oliver, a la edad de 80 años, y tras 37 de matrimonio con Matilde.

En su testamento repartió su herencia entre su mujer y sus hijos, dejó una dote para el ajuar de sus dos hijas, dinero para la Casa de Ancianos de Cartagena, y una ayuda económica para la manutención de los niños del Torno (en la actualidad, la Casa Cuna de Cartagena).

Los días que siguieron al fallecimiento de Sandalio Alcantud, innumerables vecinos, labradores, gentes del campo, pequeños comerciantes, obreros, artesanos, y un largo etcétera de personas llegaban a Villa Esperanza para devolverle a Matilde el gran regalo que, en tiempo de escasez, les había hecho Don Sandalio Alcantud.

Su mujer no sabía quiénes eran algunas de aquellas personas ni cuánto dinero les habría regalado Sandalio.

Villa Esperanza, un lujo en el Barrio Peral

En el año 1897 Sandalio adquirió algunos solares en Barrio Peral con la intención de construir un Palacete en el que vivir alejado del bullicio del centro de la ciudad con su familia, pero quería que fuera una sorpresa para su esposa Matilde.

En el año 1900 concluyeron las labores de construcción de Villa Esperanza, casa palacete ubicada en la manzana que acogen las calles Mayor, Mercader, Floridablanca y Marineros de Peral, en el Barrio Peral de Cartagena.

Está formada por un cuerpo central con dos pisos y ático, con dos bloques adosados a derecha e izquierda que sobresalen del cuerpo central en altura y hacia los jardines de la parte posterior de la casa. La casa es de color rojo, y su decoración pintada simula ladrillos, cenefas, balcones, ventanas, cortinajes y balaustradas.

El interior era un derroche de fantasía y decoración y existían numerosas obras de arte, una de las cuales llamaba poderosamente la atención por tratarse de una pareja de nativos filipinos subidos a una columna, tallados en madera y con la indumentaria típica de su país. Tenían un tamaño de algo más de un metro, con un brazo en alto portaban un ramillete de luces.

Otra de las figuras más interesantes de la colección de Sandalio era la talla en ébano de un negro de cuba a tamaño natural. La figura estaba vestida de etiqueta con zapatos de charol, y portaba en su mano izquierda unos guantes, mientras que la derecha mostraba una chistera.

Existían en las cocheras de la casa varios tipos de carruajes y un coche a motor.

Otro de los atractivos de Villa Esperanza era el belén que se montaba para Navidad. Al margen de las figuras típicas de cualquier belén, el de la familia Alcantud contaba con figuras de las monjas del colegio de “San Miguel”, al que acudían sus hijas. Los trajes para estas figurillas eran diseñados por doña Matilde y sus costureras los confeccionaban. Incluso era un belén con movimiento, de los pocos que se podían ver en la comarca del Campo de Cartagena.

Además de la construcción de la casa, Sandalio edificó otras de más modesta planta alrededor de la suya, en las que ubicaría a su servicio personal. Entre este servicio se encontraban costureras, lavanderas, mozos de cuadra y personal variado en las viviendas de la calle Mercader. Además, realizó otras dos viviendas en las inmediaciones para familias de su confianza.

Tras la venta de la casa por parte de la familia Alcantud, avanzado el siglo XX, Villa Esperanza se convirtió en un jardín de infancia en su planta baja, dividiéndose la planta superior en dos viviendas.

Después de unos años de abandono y desdicha la casa estuvo a punto de ser demolida. Sólo un intrépido y emprendedor vecino del Estrecho de San Ginés, Pepe Piñero, se decidió a comprar Villa Esperanza.

En apenas un año, tras una dura restauración por parte de la familia Piñero, lo que eran paredes cochambrosas, suelos levantados y muros caídos se ha transformado en la fiel imagen de la casa-palacete que en 1900 había construido Sandalio Alcantud.

Tras esta restauración, Pepe Piñero, instaló una cafetería-coctelería que acoge lugares privados de reunión, biblioteca y sala de exposiciones para cualquier amante del arte, la restauración, la literatura y la historia.

En los pasillos de Villa Esperanza se pueden contemplar los retratos de Sandalio Alcantud y Matilde, en un lugar preferente de la nueva vida de esta gran Villa, realizados por la artista cartagenera Encarna Susarte.

EFEMÉRIDES DE CARTAGENA DEL 30 DE ABRIL

©Juan Manzanares García

-1278. Concede el rey Alfonso X un privilegio real a la Iglesia de Cartagena para que no se cobren vecindades de los heredamientos a los miembros de dicha iglesia.
-1616. Con motivo de tener que desplazarse a Madrid el doctor Yago, deja en su lugar en el Hospital de Santa Ana al médico Saurín, persona de gran saber y buen profesional. 

-1587. El rey Felipe II está formando la Gran Armada para atacar a los ingleses en su tierra y derrocar a la reina Isabel I, por lo que pide al Consistorio que establezca una lista de voluntarios que formen parte de dicha expedición, al igual que en todo el territorio español.

El regidor Juan de Riquelme solicita encabezar la relación de voluntarios cartageneros para formar parte de le expedición de la Gran Armada.

-1620. El Mayordomo del Ayuntamiento de Cartagena, paga al procurador del convento de San Francisco, seis ducados por dos novenas que se hicieron rogando lluvia. También paga dos ducados al vecino Juan Sánchez por haber matado dos lobos.

-1635. Se pregona por la ciudad que, el carnicero Juan Navarro que tiene comercio establecido, vende la carne de macho a 26 maravedíes la libra. 

-1648. Se declara oficialmente una epidemia que diezmará hasta finales de este año la población de la ciudad.

-1766. Se firma el proyecto de fortificación de la ciudad, obra del ingeniero Pedro Marín Cermeño.

-1779. Se bota el jabeque Catalán, de 32 cañones y 647 toneladas, también construido en el Arsenal de Cartagena.

-1802. Se produce una gran tormenta en Cartagena, pero lo peor fue la rotura del embalse de Puentes en Lorca, con la muerte de 608 personas.

-1810. Los vecinos de Santa Lucía piden al municipio que se nombre un maestro de primeras letras para aquel barrio.

-1836. Se crea por tercera vez el Ayuntamiento de la Palma, siendo su alcalde, Nicolás Martínez Fortún.

-1863. Don Emilio Manuel de Ortega, Alcalde corregidor de Cartagena informa al gobernador del lamentable estado del cementerio de Santa Lucía, autorizando éste que se abra un expediente para construir el cementerio de Nuestra Señora de los Remedios. 

-1920. Se cambia el nombre de la Alameda de San Antón por el del paseo Fernando Garrido.

-1937. Arde, por un incendio provocado el Teatro Principal en la plaza del Rey. El interior estaba decorado con frescos de Wssel de Gimbarda que plasmó en sus techos la apoteosis de Isidoro Maíquez.

-1946. Primera visita después de la guerra Civil de Franco a Cartagena con motivo de los actos de homenaje a los fallecidos en el «Castillo de Olite».
Franco se hizo a la mar a bordo del submarino C-4 para arrojar flores en el mar.
Después de desembarcar, se dirigió a la Iglesia de la Caridad donde entró bajo palio y firmó el libro de visitas. Más tarde inauguró el Instituto Jiménez de la Espada y de ahí se fue a visitar las instalaciones de los Canales del Taibilla regresando a Capitanía para descansar.

-1987. El pleno del Ayuntamiento de Cartagena acuerda por unanimidad, el hermanamiento de nuestra ciudad con la ciudad de Cartago, en Costa Rica.

-2000. Es cerrado el cine Central en la plaza de la Merced (el Lago). Más tarde se declaró BIC (Bien de Interés Cultural).

-2013. La librería Escarabajal fue un establecimiento dedicado a la venta de libros situado en la calle Mayor. Cerró sus puertas el 30 de abril de 2.013. La librería llevaba en funcionamiento desde 1.888, por lo que era la más antigua de la ciudad y la segunda más antigua de España en funcionamiento. 

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