Desde la Repla Cofrade: CARTAGENA Y LAS LLAMADAS

CARTAGENA Y LAS LLAMADAS

 

Profundo significado tiene este día pasado para el cofrade cartagenero, unida a la celebración en el mundo cristiano del Miércoles de Ceniza –celebración ésta que nos recuerda lo que somos y en lo que nos convertiremos carnalmente- de forma paralela nos inyecta a los cofrades cartageneros un sentimiento de soberbio orgullo recordándonos nuestra condición de procesionista, como sí en algún momento se nos olvidara. Nos marca esta fecha el arranque de la etapa final de un año de trabajo y, orgullosos nos disponemos a escenificar la mayor e importante obra pasionaria que se representa en nuestras longevas calles a lo largo del año, participando de una sincera, entusiasta y viva catequesis de la Pasión de Cristo, Muerte y gloriosa Resurrección. Escenificación de la que son partícipes miles de cartageneros y el resto de determinantes concurrentes.

Dialogando con la historia y escudriñando entre los viejos libros del Archivo Municipal de nuestra ciudad podemos encontrar que, antiguamente se realizaba la llamada en la misma fecha que en la actualidad, el Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma, como no podía ser de otra manera y, esto es anterior al siglo XVIII. En aquella época se situaban en el tope más alto de la Puerta de la Villa, primitivo puerto pesquero cartagenero y nexo de unión entre la antigua Catedral –Santa María La Vieja-, su núcleo urbano y la poblada falda del Castillo de la Concepción, hoy Parque Torres, apellido que tomara de su artífice, un ilustre alcalde de los que hoy se añoran. Se daban cita en este lugar varias decenas de hombres que, buenamente podrían alcanzar la centena, provistos éstos de grandes tambores, los cuales golpeaban con exagerada y desmesurada violencia, con el único fin de que su estruendoso ruido más que sonido hiciera partícipe a todos las almas más allá de los barrios y pedanías cartageneras de los acontecimientos que se avecinaba. Singular y primitivo acto desaparecido a finales del siglo XVIII. 

Corriendo la última década de la misma centuria se instituyó un acto más acorde con los tiempos que corrían, el cual se trataba del desfile informal por las calles céntricas de la ciudad de bandas de música y charangas populares.

Hoy en día se continua con una manifestación popular parecida, tras los cabildos generales de las cuatro cofradías en los que se acuerda sacar las procesiones a la calle, todos los cofrades de uno y otro color se dan cita para que, todos juntos, haciendo gala de una inusitada hermandad cofrade encaminarse en demanda de la primera autoridad municipal para, por un lado pedir autorización a la misma para, escenificar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y por el otro, recoger la dádiva económica que la Corporación dona en el año en curso para paliar parte de los costosos gastos que sufren las cofradías, este año se espera superar el cuarto de millón de euros del año anterior.

Así se manifiesta la alegría del momento, haciendo sonar las marchas de Granaderos y Judíos por las calles de la ciudad en esta tarde-noche invernal pero que es el primer día de Semana Santa en Cartagena y primer conato de primavera, a partir de este día la ciudad cambia el ritmo y, un pulso acelerado recorre las venas y arterias de los cartageneros y de la vida social departamental.

  Cabría resaltar que el año 1894 no hubo Llamada y fue de los pocos por no decir el único caso, aparte de los periodos de contiendas bélicas, en la historia cofrade cartagenera que no se celebró en señal de luto y respeto al alcalde de Cartagena y cofrade californio D. Estanislao Rolandi Butigieg.

No puedo cerrar este recorrido histórico sin hacer significativa mención a un entrañable acto que se estableció y ha calado en el fondo de los corazones cofrades y literarios de nuestra ciudad, se trata de la “Llamada Literaria”, evento que arrancó allá por 1971 de la mano de Manuel López Paredes y que, más de medio siglo después sigue calando profundamente en el cofrade cartagenero coincidiendo en sus azarosos inicios con la tradicional Llamada en la noche de Miércoles de Ceniza, hoy siguen gracias a los esfuerzos de los cofrades Jesús Muñoz reciente premio Procesionista del Año 2026, quizás uno de los más merecidos en la historia del premio junto a sus “capiroticos”..., y Rosario del Carmen García, acto donde un grupo de poetas y prosistas sin premios ni honores dan cuenta de sus trabajos literarios motivados en la Pasión de Jesucristo, de fondo la saeta y el tambor y hoy jueves en Santa María, templo de nuestros desfiles y actos de Semana Santa tendrá lugar la LVI edición de tan ilustre acto con la voz apacible y mística de la Directora marraja de la Piedad, la poeta del sentimiento mariano, Rosario del Carmen García y que, después de alterarse en el calendario cuaresmal en varias ocasiones, encontró en el jueves primero de Cuaresma su apropiada ubicación, facilitando así la participación general, evitando el primitivo compromiso en la propia noche del Miércoles de Ceniza y los posteriores implantados.