PASEO POR LA TRIMILENARIA DESCONOCIDA: PLAZA DE SAN GINÉS DE LA JARA
PLAZA DE SAN GINÉS DE LA JARA
Hay una pequeña y antigua plaza en Cartagena donde desembocan seis calles: Duque, Faquineto, Concepción, Cuatro Santos, San Francisco y San Antonio el Pobre. Componiendo por ello, una parte importante del casco histórico de nuestra ciudad.
Aunque en otro nivel, ya era bien conocido este entorno desde la dominación Cartaginesa, quien hubiera imaginado que la tan popular plaza de San Ginés, fuese un vertedero público en los últimos años del siglo III a.C., el espacio comprendido donde está la casa del Duque de Nájera, esquina calle del Duque, hasta llegar al inicio de la calle Faquineto, según las últimas exploraciones efectuadas en 1990, fue el lugar elegido por los Púnicos para usarlo como vertedero o basurero dentro del recinto urbano.
Durante el proceso de excavación en ese espacio, se hallaron 13 estratos, lo que da la importancia del hallazgo; en un principio era una poceta, y pasado el tiempo, los púnicos levantaron unos muros de contención. Lo que más llegó a entusiasmar a los arqueólogos fue la gran cantidad de material cerámico encontrado, demostrando por tanto los contactos de nuestra ciudad con otros centros cartagineses, como Ibiza, Ampurias, así como con puertos italianos. Dada la gran cantidad de ánforas greco-itálicas halladas, se confirmaba la importancia de Qart Hadast (Nueva Cartago) como capital de los dominios púnicos en la península.
Muy significativo tuvo que ser este hallazgo, cuando buscando bibliografía al respecto, encuentro más de veinte trabajos en revistas especializadas, donde hacen referencia al “vertedero púnico de la Plaza de San Gines de Cartagena”.
- Ubicación vertedero sobre plano de Francisco Llobet 1770, archivo Simancas.
A esta plaza el nombre le venía dado por estar situada junto a la puerta del mismo nombre situada en la muralla de Felipe II, que comunicaba con el camino que llevaba al arrabal cercano y a la Hoya de Heredia, continuando hacia el monasterio de San Gines de la Jara.
La ubicación de esta puerta era el arranque actual de la calle del Duque. Desde aquí, la muralla ascendía hacia el castillo de la Concepción, y por el otro lado, el lienzo de la muralla bajaba por la actual calle de San Antonio el Pobre hacia el Molinete (llamadas estas calles en el año 1600 Cuesta del Castillo y calle del Adarve).
1598, A-plaza san Ginés, b-calle Cuatro Santos, c-calle san Francisco, d-calle Concepción, e-puerta san Ginés y camino. Recreación panorámica del retículo urbano, por Leopoldo Sánchez Ortiz y Joaquín Alcaraz Quiñonero. Con base documental de José María Rubio Paredes.
Dada la situación de la plaza, al pie de las calles Faquineto y Concepción, que eran cuestas empinadas que bajaban del Monte de la Concepción, cuando habían lluvias los vecinos se quejaban por el arrastre de tierras, impidiendo el paso no sólo por esta plaza sino también a la cercana calle de Pedro Mora, actual calle de San Francisco.
A mediados del XVIII, desapareció la puerta de San Gines, y en uno de los edificios que en 1620 se construyó intramuros, en su esquina puede verse una pequeña hornacina con una imagen en piedra de no más de 40 cms. de san Ginés, copatrón de la ciudad, que disponía en la parte superior del hueco una palometa de hierro (desaparecida actualmente) para colgar un farol que alumbrase la imagen.
Era costumbre labrar un nicho en la fachada de algunas casas, para colocar imágenes de diversos santos, a preferencias del dueño de la vivienda o de los moradores de la calle, siendo habitual colocar un candil o lamparilla como luz devocional. El Concejo aprovechaba esta costumbre para asignar a la calle el nombre del santo venerado, razón por la cual todavía quedan nombres de calles en Cartagena con tanta “santidad” (San Vicente, San Fernando, San Diego, San Cristóbal, San Leandro, San Crispín, etc. etc.).
- Flecha indicando la situación del santo.
- San Ginés de la Jara en su hornacina, pero sin iluminación.
Pero me parece que el principal motivo que buscaban los responsables municipales, era aprovechar la luz que iluminaba al santo para el alumbrado de la calle, ahorrándose por tanto el mantenimiento de tener que alumbrar la calle o plaza. Es más, para evitar el apagado por parte de la población, el 11 de enero de 1738, acordó el Ayuntamiento que no se apagaran las luces en toda la noche, costeando el aceite que se consumía entre los vecinos y gremios aledaños, y si en tres noches consecutivas no se había encendido incurrirían estos en la multa correspondiente.
Cuando en los años 90 se efectuaron la renovación de la fachada para la construcción del actual edificio donde está la imagen de San Ginés, casi derriban la hornacina del santo patrón de nuestra ciudad, pero finalmente pudo preservarse. Hoy está en su sitio habitual, menos ennegrecido que antes del arreglo del edificio, aunque echará en falta la perenne luz que solemnemente se le prometió en el acuerdo municipal antes citado.
Según Federico Casal, la razón de nombrar patrón a San Ginés, viene a consecuencia de una epidemia acaecida en 1677, donde los niños que enfermaban fallecían en las 24 horas siguientes. Parece ser que, al pretender hacer rogativas para implorar misericordia al patrón de Cartagena, no se conocía bien quien podía ser este (¿?), consultada la documentación del Cabildo tampoco se pudieron conseguir más datos. Se introdujo entonces en un cántaro muchos papeles con nombres de santos, y un niño saco uno con el nombre de San Gines de la Xara. Se repitió esta operación por dos veces, y salía siempre el mismo papel. Tomándose este hecho como milagroso, se nombró por aclamación a San Gines como patrono de Cartagena, acordándose celebrar su festividad el 25 de agosto de cada año. Voto aprobado días más tarde por el obispo de Cartagena don Francisco de Rojas Borja.
Mediano Durán, indica que “…esta elección fue motivada por una votación secreta de todos los ediles, el día 27 de abril de 1677, para elegir un Co-Patrón que en unión de la Virgen del Rosell cuidaran desde el cielo el presente y el futuro de las gentes de Cartagena. Se efectuaron tres votaciones, y en las tres veces salió por unanimidad el nombre de San Ginés de la Jara…” Entre la tradición y la votación, el resultado final parece ser el mismo.
Es curioso, que en Purchena (Almería), donde San Ginés es también el patrono, se tiene el mismo relato. Quisieron nombrar un patrón para el pueblo, ya que no tenían, y decidieron meter en una saca el nombre de 100 santos en otros tantos papeles, cuando sacaron el primero era el de San Ginés de la Jara, para que fuera un nombre más conocido metieron de nuevo el papel y agitaron el saquete, cuando se volvió a sacar un nuevo papel, la sorpresa fue mayúscula al ser el mismo nombre de nuevo; los vecinos acataron esta suerte, y desde entonces es el patrón de aquella localidad almeriense.
En Cartagena, con el transcurso de los años fue olvidándose el acuerdo municipal, y se llegó a confundir a San Ginés de Arlés con San Ginés de la Jara. El 10 de diciembre de 1917, varios concejales presentaron una moción al Ayuntamiento, queriendo evitar olvidos u omisiones, y restablecer de un modo evidente su genuina significación, que se acuerde que el lugar de San Ginés, de la diputación del Beal, la del Rincón de San Ginés y Plaza de San Ginés de esta ciudad, se denominen en lo sucesivo de San Ginés de la Jara. Leído este documento en la sesión celebrada el 14 de dicho mes, el Ayuntamiento aprobó dicha petición.
- Rotulo de la plaza al día de hoy.
En el número 4 de esta plaza, tenía su vivienda el Duque de Veragua, D. Pedro Manuel Colón de Portugal (descendiente de Cristóbal Colón).
En ese lugar y al paso de la procesión del Crucificado el 13 de marzo de 1689, D. Pedro asomándose al balcón pidió al Cristo la curación de su hijo, el infante Manuel, que con veintidós meses de edad estaba a las puertas de la muerte con unas fiebres que no cedían.
Y ocurrió la milagrosa curación, y este hecho dio lugar a la fundación de la cofradía del Cristo del Socorro por parte del noble, construyendo también una capilla en el entorno de la antigua catedral donde se entronizó a su titular el 21 de enero de 1691.
En la fachada de aquella vivienda hay un bonito azulejo que rememora este suceso.
- Azulejo Imagen del antiguo Cristo Moreno en la fachada del número 4
Era costumbre el día del Corpus instalar altares en algunos sitios de Cartagena al paso de la manifestación popular que acompañaba al Santísimo, uno de estos altares se colocaba en la Plaza de San Gines, y las bandas militares de la guarnición amenizaban el acto; el año 1879 estaba la del Regimiento de San Fernando.
También cuando se hacían en Cartagena las cuestaciones de la Cruz Roja (Fiesta de la banderita), solían situarse las mesas petitorias en tres sitios, Plaza del Ayuntamiento (adornada por el Regimiento de Sevilla), Puertas de Murcia (engalanada por la Marina) y en la plaza de San Ginés, arreglada por el Regimiento de Cartagena, según nos relata el diario El Porvenir del 29 julio de 1925.
Hay una fuente, actualmente seca, en la esquina con la calle Faquineto, que surtía de agua a los vecinos de las calles cercanas. En este lugar solía ser habitual organizarse muchas discusiones y peleas, por el tema de la formación de colas para llenar los cantaros de agua.
Pocos negocios quedan ya, como el Bar Sol haciendo esquina con la calle San Antonio el Pobre.
Otros por desgracia han cerrado caso de Perfumería Gómiz. La farmacia de Gerardo Oliva, anteriormente de María Oliva Llamusí, siendo su anterior propietario el Sr. Magro.
Esquina con calle cuatro santos estaban ubicados los almacenes de José María Anaya. Junto a este local estaba Balibrea, donde podíamos encontrar los mejores bolsos, maletas y monederos de la ciudad.
También en el entresuelo del núm. 2 de la plaza estaban las oficinas de Industrias eléctricas de Cartagena. La academia Juan en el núm. 4. Almacenes El Barato en el núm. 5
Hay edificios con mucha historia, como los del duque de Nájera, la casa Lizana, esquina calle san Francisco.
Parece ser San Ginés un santo bastante “milagrero”, recabando por ello la atención de sus múltiples devotos, incluso más allá de nuestra trimilenaria Cartagena. En el Diccionario del vino de Jerez, Julián Pemartín cuenta como en 1745 los vinateros del Puerto de Santa María, interceden a este santo cuando las vides son atacadas por una grave epidemia, y son milagrosamente salvadas, tomando este gremio del vino a San Ginés de la Jara como patrón, ejemplo que toman asimismo los de Jerez de la Frontera.
¿La Mirarás Igual Ahora?
La próxima vez que camines por la Plaza de San Ginés y cruces alguna de sus seis calles, recuerda que bajo tus pies descansa el alma viva de 23 siglos de historia.
Fotos J. Almarza
Edificio Lizana
Desde el bar SOL
Vista desde calle Faquineto
Plaza de san Gines desde la calle del Duque. A la izquierda calle Cuatro Santos, a la derecha calle de San Francisco.
Vista desde calle Faquineto Desde el bar SOL