Elecciones en Castilla y León: Análisis y tarea

Juan M. Uriarte

Casi todos los partidos van a decir como siempre que han ganado. En esta campaña electoral algunos han querido hablar mas de Siria que de Soria, pero al final la cruda realidad se impone, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid les hago mi crónica de análisis a vuelapluma en esta noche electoral de Castilla y León con el escrutinio aún caliente.

Esta noche en la que todos parece que ganan, todos suben menos Podemos que desaparece.  Todos suben, pero no todos igual.

Las Derechas:

El PP recibe el doble de votos que VOX; es decir, las derechas se configuran por dos tercios de PP y un tercio de VOX, (35.5% y 18.5% respectivamente). Ambas suben 5%, el PP sube cuatro puntos, y VOX 1.3 puntos. Ciudadanos y sus 54.000 votos (4.49% del año 2022) han desaparecido.

Las Izquierdas:

Podemos y el único escaño que tenía en el año 2022 se ha esfumado, aquellos 61.000 votos y 5.08% votos. Parte ha ido a abstención, parte a regionalistas y también al PSOE.


El PSOE aguanta más que bien con todo lo que lleva, y absorbe todo lo que hay a su izquierda. Las dos ofertas que existen de izquierda radical (Podemos e IU) son laminadas. El PSOE siempre añoró ser “la casa común de la izda”, y sigue ejerciendo como tal en cuanto puede. El PSOE en CyL ha subido un 0.75% muy rentable, pues gana dos escaños en total, uno de ellos por Segovia, y aunque ahí baja en porcentaje, se beneficia de ser una circunscripción que aumenta escaños al elegir ahora siete en vez de seis por incremento poblacional.

Más allá de la descripción, ahora la opinión: Los políticos y periodistas deberían evitar hacer estos días, semanas y meses iniciales postelectorales invocaciones teóricas o  brindis al sol afirmando saber lo que piensa “la gente”, “el pueblo”, “los trabajadores”, etcétera.  Lo que piensan en Castilla y León, Extremadura y Aragón lo conocemos, ya lo hemos visto de manera cristalina; no es por tanto algo elucubrativo, ni necesitamos volver a preguntárselo al personal, como si estas elecciones no sirvieran.

El PP sube un del 4% del voto, aun llevando en el gobierno treinta y nueve años en Castilla y León, desde el año 1987, con un tal José Mª Aznar. El PP se ratifica como fuerza mayoritaria con claridad en CyL, pero… le faltan  9 escaños para la mayoría absoluta. Vox sube -menos de su expectativa- un 1.3 % del voto, y un escaño, subida pírrica o consolidación según lo miren. Lo llamativo es que ambas derechas no se hayan restado después de errores melifluos del PP, y de las luchas intestinas en un VOX demasiado vociferante. Lo que deberían comprender ambos es que suman un tremendo 54.3 % del total del electorado, más que el récord de la mayoría absoluta del PP en año 2011 con el 53%.

El mandato electoral y la tarea para PP y VOX es pues clarísima: Ponerse de acuerdo en lo esencial y abandonar lo contingente. Evitar sus fobias químicas, comerse los propios orgullos, asumir el roll otorgado por la ratio de cada uno (2/3 vs 1/3), y ponerse a trabajar. Tal y como van emergiendo las sucesivas elecciones autonómicas en la mayoría del territorio nacional, los ciudadanos parece que desean desalojar democráticamente al habitante de La Moncloa y también su modo de entender la política.  A las derechas se les pide hoy menos teatro y más trabajo, menos vetos y más posibilismo, menos pirotecnia y más servicio público.  Pónganse a ello.