PENSANDO EN VOZ ALTA: QUERIDO SANCHO

Paco Marín

PENSANDO EN VOZ ALTA

QUERIDO SANCHO

Cada día que amanece, doy gracias por tener por delante una jornada más para asombrarme. Pensaba que, ya, estaba a vuelta de todo. Pero ni mucho menos, sigo emocionándome y enfadando con una gran parte del mundo que me rodea, sobre todo con aquello que tiene que ver con acciones políticas.

Se considera que los inicios de la política se remontan al neolítico, ni más ni menos, cuando la sociedad comienza a organizarse en un sistema jerárquico y ciertos individuos adquieren poder sobre el resto. Antes, el poder simplemente residía en el que tenía mayor fortaleza física o en el más inteligente. Confucio, relacionó el buen desempeño como gobernante con la aptitud ética, considerando que sólo un hombre virtuoso debe tener autoridad. Platón argumentó que todos los sistemas políticos son corruptos por naturaleza y que el gobierno debería recaer en una clase educada para esa actividad. Aristóteles aseguró que la política es intrínseca a la naturaleza del hombre, que es necesaria para vivir en plenitud moral y que toda forma de gobierno puede tener una vertiente correcta y otra incorrecta. Nicolás Maquiavelo aseveró que el fin justifica los medios, resumiendo una postura consistente en acceder a posiciones de poder mediante la utilización de subterfugios.

Para mí la política es un pesebre donde acuden aquellos que quieren vivir del cuento a costa del contribuyente, que son los que pagan sus magros sueldos, y reírse de ellos; porque eso es lo que deben hacer cuando se reparten cargos y prebendas amparándose, dicen, en el bien general. Siempre hago las mismas preguntas y nadie me responde: ¿Qué formación se ha de tener? ¿Hay que tener estudios? O simplemente, ser flexibles y saber doblar el espinazo en el momento oportuno y alargar el brazo para recoger el sobre correspondiente, por los servicios prestados.

En estos días se están celebrando diversos juicios en los que intervienen como imputados tanto elementos de ¿derecha? como de ¿izquierda? Con respuestas, la mayoría de las veces, de ‘no me acuerdo’, ‘no me consta’, ‘no…’. El caso es que el común de la calle tiene la sensación de que le están tomando el pelo. Estamos ‘¿gobernados?’ por unos elementos que, en su momento, retrató Miguel de Cervantes, en un escrito dirigido a Sancho hace más de cuatrocientos años y que parece fue escrito la semana pasada:

«Querido Sancho compruebo con pesar, como los palacios son ocupados por gañanes y las chozas por sabios. Nunca fui defensor de Reyes, pero peores son aquellos que engañan al pueblo con trucos y mentiras, prometiendo lo que saben que nunca les darán. País este, amado Sancho, que destronan Reyes y coronan a piratas pensando que el oro del Rey será repartido entre el pueblo sin saber que los piratas solo reparten entre piratas».

Pues eso. Más claro, agua.