PENSANDO EN VOZ ALTA: VERA
PENSANDO EN VOZ ALTA
VERA
Vera llegó al mundo en la mañana del día 6 de julio del año 2026, cuando la ciudad comenzaba a funcionar a pleno rendimiento y el cielo comenzaba a cargarse de un atmósfera profunda y ardiente. Su primer llanto fue suave, como si quisiera anunciarse con delicadeza, pero con la fuerza suficiente para que todos en la sala supieran que había llegado.
Sus manos diminutas se cerraban en puños, como si guardaran secretos que solo el tiempo revelará. Tenía la piel tibia y el aroma dulce que solo tienen los recién nacidos, ese que parece mezclar ternura y esperanza.
Su madre, agotada pero radiante, la miraba como si estuviera viendo el milagro más grande de su vida. Su segunda madre, con los ojos brillantes, apenas podía creer que ese pequeño ser que respiraba sobre su pecho fuera suyo.
En sus primeras horas, Vera escuchó voces suaves, sintió caricias cuidadosas y se acurrucó en abrazos que la envolvían como un refugio. Afuera, el sol amenazaba con tomar fuerza, tiñendo la habitación de un dorado cálido, como si el día también quisiera darle la bienvenida.
Nadie lo sabía aún, pero en ese instante, con cada latido de su pequeño corazón, Vera ya estaba escribiendo la primera página de una historia que será única, llena de descubrimientos, risas y amor.