Economia

Ventajas de comprar un coche de segunda mano

Ventajas de comprar un coche de segunda mano

 

El concepto de movilidad está cambiando de forma notable entre los ciudadanos, que ahora aprecian con más valor la adquisición de un vehículo usado como alternativa a la compra de un modelo nuevo. Los datos son evidentes y muestran cómo la compra de coches segunda mano en Cartagena y el resto de España ha aumentado durante los últimos años. Las incertidumbres sobre la transición hacia las nuevas fuentes de alimentación en el sector del automóvil o la subida de los precios son factores que llevan a un número creciente de público a tomar la decisión de acudir al mercado de ocasión, donde la rentabilidad es mucho mayor. La ampliación de la oferta en este segmento es otro motivo decisivo para entender la buena salud de este tipo de negocio y sus buenas expectativas futuras. 

Las ventajas de comprar un coche de segunda mano se aprecian desde el momento de la compra. El coste inicial es muy inferior al que hubiera que realizar si se tratase de un modelo de reciente fabricación. Es un dato evidente, pues el valor de un vehículo que no ha circulado es mucho mayor que otro que lleva cien kilómetros en sus ruedas. En cualquier caso, es más rentable comprar la segunda opción, ya que el precio medio por kilómetro, cuando haya acabado la vida útil de ambos, sale mucho más barato. El motivo es que un coche nuevo sale a la carretera con la última tecnología aplicada y esto tiene un coste de producción y fabricación bastante alto que se traslada al precio de venta final. En cambio, su valor se reduce de forma considerable cuando empieza a circular. La nutrida oferta disponible en la segunda mano, los riesgos externos e internos a los que se somete y los rápidos cambios que se aplican en el sector explican este descenso del valor.

Rentabilidad y entrega rápida

A modo de ejemplo, vale decir que un vehículo que tiene un precio de salida de 25.000 euros y cuya previsión de vida útil es de 250.000 kilómetros, cuando llega a un tercio de esa distancia, su valor de mercado puede reducirse a la mitad o incluso menos. Sería, por lo tanto, más rentable económicamente comprarlo en la mitad de su camino que en su fase inicial. Otra de las ventajas de comprar un vehículo de segunda mano es que aporta mucha más flexibilidad al comprador, pues acude con más facilidad al mercado cuando ya no necesite el vehículo, sin perder dinero en la operación. La oferta es muy amplia, así que el usuario encuentra fácilmente un modelo que se ajusta a sus necesidades y posibilidades económicas del momento. Otros consejos se suscriben en el sitio web de registro directo, especializado en la gestión de trámites online. 

El tiempo de espera para recibir un vehículo usado es mucho menor que si se adquiere una compra de reciente fabricación en un concesionario. El motivo es que el primero está ya operativo en el garaje de su propietario, mientras que los modelos nuevos pueden tardar varios meses en llegar, debido a los plazos de fabricación y a los trámites de matriculación. La entrega, en el caso de los coches de segunda mano, es inmediata y éste puede ser llevado a caso en el mismo momento de la firma, una vez se ha entregado el dinero acordado. El usuario que se decante por esta opción asume, además, menos impuestos en la operación. El gravamen para una compra convencional se sitúa entre el 14.5 y el 21 por ciento, mientras que los coches usados se rigen por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que tienen un alcance de entre el cuatro y ocho por ciento del valor total de la compra. El porcentaje depende de la legislación en cada Comunidad Autónoma. 

Consejos para acertar

Los coches de segunda mano no solo están disponibles en las manos de un anterior dueño, pues los concesionarios también ofrecen esta posibilidad hasta el punto de que es más recomendable acudir a ellos. El motivo es que sus coches, aunque sean de ocasión, han pasado las revisiones oportunas y cuentan con las garantías necesarias, para responder en caso de que se produzca una avería. La empresa distribuidora, además, realiza todos los trámites y las gestiones correspondientes a la operación, de manera que el comprador no tiene que preocuparse por este aspecto. 

La decisión del comprador depende del uso qué pretende dar al vehículo, y aquí cada situación es diferente. Quien tenga previsto utilizarlo durante un largo periodo de tiempo, puede optar por un modelo de ocasión, que no ha superado los 25.000 kilómetros. Algunos conductores necesitan un coche para un periodo de tiempo determinado y no encuentran su sitio en la oferta de renting. En ese caso, pueden optar por un ejemplar con más recorrido en sus ruedas que implica una menor inversión. 

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