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Mecenas en el Efesé: Carrera, el más listo de la clase; Paco Gómez ‘el Paloma’, el máximo perdedor , por Guillermo Jiménez

Mecenas en el Efesé: Carrera, el más listo de la clase; Paco Gómez ‘el Paloma’, el máximo perdedor

noviembre 11, 2020

 

El mecenazgo sigue vigente en el deporte. Al margen de las ayudas institucionales, por los canales de comunidades autónomas, ayuntamientos o diputaciones provinciales, existe la figura de la persona que de su bolsillo particular aporta un dinero, en mayor o menor medida, para ayudar a equipos que sin esos empujones económicos no podrían subsistir. La Ley 49/2002, contempla multitud de conceptos potencialmente beneficiarios del tratamiento tributario y deducciones fiscales provechoso para sus aportaciones.

PACO GÓMEZ ‘EL PALOMA’ PRESIDENTE ÚNICO

Paco Gómez  Hernández ‘El Paloma’. Genio y figura. Mecenas número 1.

En Cartagena, el deporte más seguido y, sin duda, sufrido ha tenido en el fútbol el principal protagonismo y de todos los mecenas que he llegado a conocer en medio siglo, el número 1 ha sido el oriolano Paco Gómez Hernández ’El Paloma’, dueño de Invercón, un floreciente grupo en los años 90  con sesenta y cuatro empresas  distribuidas en veintiuna provincias, relacionadas con pisos, construcción, terrenos, inmuebles, asesorías, despachos, mantenimiento, fincas (una de ellas, la Hacienda la Serrata, en Villena, la carretera de Pinoso, donde tenía uno de sus hogares, con bodega, almazara, capilla por todo lo alto, y fue allí donde celebraron él y los jugadores del Efesé del ascenso  en Alcoy, y fue el propio Paco Gómez quien se puso el mandil e hizo de cocinero. Se ufanaba por haberlo sido en sus tiempos de servicio militar, marinero en la Base de Submarinos del Cartagena , y en algún momento reveló en esa comida que fue cocinero del Almirante. Esto último no lo tengo contrastado.

El Paloma se erigió, al aterrizar empresarialmente en Cartagena (su idea era construir viviendas de lujo en terrenos de Peñarroya presididos por la famosa chimenea de los 100 metros y mirando al mediterráneo,  en la falda del monte, subiendo a Cala Cortina), digo que este hombre tan poderoso como imprevisible, de los de primeros impulsos, de ordeno y mando, supersticioso, se erigió en el salvador del fútbol en la trimilenaria. Pero no fue autorizado a desarrollar su negocio inmobiliario y las pertinentes licencias jamás llegaron.

LUIS OLIVER UN ‘ANTIMECENAS’

Antes,  gentes del fútbol metidos en negocios allanaron el camino para que se marchase Luis Oliver Albesa (2002-2003) y así finalizasen los más calamitosos episodios de la historia del fútbol ícue protagonizados por el empresario navarro, desacreditado por algunas de sus actuaciones, varias de las cuales acabaron en los Tribunales. Episodios similares practicó en otros clubes con estrategias cinematográficas a lo Corleone. Seguro habrán prescrito presuntos delitos del personaje peinado con gomina.

 

Luis Oliver, personaje ávido en localizar negocios rentables, a veces en las basuras del fútbol. / Foto Córdoba CF.

–      Oliver, con un testaferro a su lado, Manuel Feito, no pagaba nóminas, ni abonaba casi ninguna factura pero sí engordaba la deuda del club al que había llegado intentando vivir como un marajá. Su primer entrenador contratado, el cordobés Pepe Murcia González (en 2005-2006 llegó a entrenar al At. Madrid en el que jugaban Leo Franco, Perea,  Fernando Torres…)  no llegó a debutar porque protestó y se plantó antes de la primera jornada de liga y con él se solidarizaron los jugadores. Había una gran plantilla.  Eso sí: Oliver tenía buen ojo clínico, ya había ascendido al Xerez Deportivo a Primera y obtenido pingües beneficios con el traspaso del club. Aquella desdichada campaña albinegra con el personaje referido el equipo tuvo futbolistas como Luis Miguel Garrido, el portero Yepes, Aitor Huegún, Marcelo Verón, Quinín y la promesa argentina Azcárate.

–      Cinco preparadores fueron contratados  por el Efesé (acabó siendo 11º clasificado): Pepe Murcia, el internacional Juan Señor (para 12 semanas y sin dar pie con bola), Iñaki Sopesens que hizo de puente (un partido) y el malagueño Miguel Rivera (23 jornadas en el cargo).  La caótica situación la dibujó Rivera en una rueda de prensa en la que reveló que “no hay dinero ni para poder lavar la ropa del equipo para entrenamientos y partidos”.

–   En diez años de presidencia y mandato absoluto –cuando se constituyó la Sociedad Anómina Deportiva, Paco Gómez adquirió todas las acciones. Cada una de ellas costaba 1.000 euros y existían 7.000 acciones disponibles. Según la normativa impuesta por la Ley del Deporte, sólo se podría adquirir un máximo de acciones por 275.000 euros por cada uno de los 28 socios que tenía registrados el FC Cartagena.  Un 15 de agosto terminará  el plazo por parte del club  para desembolsar el capital social de 7.700.000 euros. La idea era concluir satisfactoriamente el proceso en SAD.  Además del presidente Francisco Gómez Hernández, eran socios del FC Cartagena Florentino Manzano García y varios de sus familiares; el hoy extinto Luis Ruipérez Sánchez, y también lo era el asimismo  fallecido Carlos Conesa Duelo, y otros. Hasta veintiocho registrados.

–      El Paloma conoció todas las situaciones deportivas desde la lucha por la permanencia en 2B  al ascenso a Segunda (la Liga Adelante). En 2003-04 con tres entrenadores: Machuca, Fran Alcoy y Pepe Balaguer, para lograr la 15º posición en el grupo III, y en el siguiente ejercicio en el grupo IV, se pasaron apuros y al final se salvaron (13º) con la aportación de JIM, quien relevó a F. Alcoy que estuvo precedido por Vicente Carlos Campillo y Pepe Balaguer, uno  de ellos destituido por hablar mal  de Paco Gómez (aunque con suavidad, solo por decir que el jefe supremo era un gran empresario pero entendía poco de fútbol). Una patada en el centro del ego.

–       En 2005-06 con una gran plantilla confeccionada por Miguel Torrecilla, hoy CEI del Sporting Gijón, terminaron campeones pero en la fase de ascenso se tropezó con el Vecindario¨:  el 2-2 en la ida en la localidad canaria daba sólidas esperanzas para la vuelta pero vencieron los visitantes (0-1, gol de Suso Ruano ex albinegro)  tras una portentosa actuación del portero Santi Lampón, quien para mejorar nota detuvo un penalti ejecutado por el pacense Sabino.

 

Miguel Torrecillas. Salió del Efesé y comenzó a subir. / SPORTING GIJÓN

–      Fue el canario David Amaral el entrenador despedido en 2006-07, pero no fue el único porque el relevo, José Luis Montes, también fue dado de baja y entró en funciones el polivalente y fundamental Fran Alcoy, quien lo mismo estaba para un roto que para un descosido. A él le dio la oportunidad  El Paloma  de inicio en el curso 2007-08 hasta que entró Argimiro Pérez Pichi Lucas en el cargo de míster con el que el Cartagena se clasificó 8º en el grupo. Pichi Lucas hizo muy buenas migas con Perico Arango, con el que se iban a jugar partidos de veteranos (con merendola) en el campo de La Botica.

FABRI, UNO DE LOS ENTRENADORES ‘FULMINADOS’

–      Y por fin llegó el ascenso con el empresario alicantino,  en 2008-09. El primer responsable técnico fue el gallego Fabri González, que ha trabajó n 31 clubes diferentes, el último de ellos en 2019 en Ucrania. Fabri era un empedernido amarrategui que buscaba resultados con juego directo. Paco Gómez se cansó de ver tanto patadón palante y lo echó  después de 23 jornadas con doce triunfos, ocho empates y tres derrotas para dar entrada a Paco Jémez con el que se vivió la jornada gozosa del salto a Segunda en El Collao de Alcoy (2009).

–      Jemez no continuó en la nueva categoría y el Efesé contrató a JIM y ello supuso un éxito porque a falta de cinco jornadas el equipo se hallaba en puesto de ascenso a Primera (2009-10), el techo de los éxitos albinegros.

–      La campaña siguiente  se pasaron apuros (13º), también con Juan  Ignacio, y en 2011-12  llegó el desbarajuste,  todo se salió de tiesto y se produjo el descenso. Arrancó la Liga con el valenciano Paco López en el banquillo y el de la pista de Silla duró cuatro encuentros al perderlos todos ellos.  Se produjo enseguida la llegada Javi López, catalán, cuñado del mediocentro cartagenero Ray, y se tuvo que marchar con el finiquito en el bolsillo en la jornada 18. El resto de la competición recayó en Carlos Ríos y fue un desastre con el desplome del equipo.

–      De nuevo en Segunda B, la temporada se enfocó dando trabajo a un preparador joven, José Francisco Grao Pato, el primero en caer por los caprichos del jefe, que lo despidió en la jornada 13 y su recambio fue José Rojo Pacheta, que había demostrado sus cualidades como jugador en Espanyol y Numancia, y hasta llegar a la última jornada de Liga en el estadio Cartagonova. El Cartagena se proclamó subcampeón y el amo del club no se conformó y aquella misma tarde expulsó al burgalés ante el chasco de propios y extraños. Tocaba jugar la primera eliminatoria de playoff ante el Caudal de Mieres y a quemarropa fue fichado José Miguel Campos, un técnico muy avezado  -experiencia en el Real Murcia, Baza (en 2ª) y R. Jaén entre otros- con el el equipo ícue nadando de aquella manera en aguas revueltas, y cayó: 0-0 en Mieres y 0-1 en el estadio cartagenero. Un mal partido que finalizó con pañuelos en la grada y la petición de la dimisión del mecenas Paco Gómez. Dicen que El Paloma aguantó con su esposa el chaparrón en el palco y juró no volver más  al estadio. Dicho y hecho.

–       FRAN DE PAULA, PRESIDENTE ACCIDENTAL

–       La dimisión del potentado colocó a la entidad en crisis y el recambio provisional fue Fran de Paula Gutiérrez Linares.

–    De Paula reunía, por su forma de ser y seriedad, todas las condiciones (menos dos: era empleado de alto nivel en de Pinatar Arena, siempre viento en popa, desde su inauguración y no disponía de tiempo, y tampoco estaba dispuesto a comprometer su patrimonio). Posteriormente, en el ejercicio 2013-14 se consiguió una plantilla austera con Luis Tevenet de míster con poca presión hoy en el At. Levante. La suerte colocó al Cartagena en el camino del FC Barcelona  de Martino en la Copa del Rey (1-4 y 3-0) y la inyección económica fue importante pero tampoco fue la piedra filosofal.

Fran de Paula en su salsa, en Pinatar Arena. Ejecutivo como pez en el agua.

No puedo dejar en la cuneta el despido anecdótico que ordenó El Paloma en la persona del guardametaRené Román, tras el primer partido de Liga frente al Albacete (3-2). Lo echó porque no le agradó en un entrenamiento veraniego en el Ikomar de Pilar de la Horadada. Más adelante René fue proclamado el mejor portero de la Liga en Segunda (8 campañas repartidas entre Jaén, Llagostera, Girona, Almería –tres años- y Ponferradina.

 

SPORT GOL MAN 2020 CON MANZANO EN LA SOMBRA

En marzo de 2014 entra en acción el enigmático grupo  Sporto Gol Man 2020 (¿cabe el adjetivo fantasmal?) que colocan sobre la mesa menos de 100.000 euros y entre sus cabezas están el abogado valenciano Javier Martínez, con oficina en calle Blasco Ibáñez de la capital valenciana, y Paco López, exportero del Efesé. Se rumoreaba, y más adelante se confirmaba, que la sombra alargada de Manzano (Florentino) se movía cerca del escenario de la trama y era él quien busca a Martínez. Cristina Bustillo Moreno estaba  al tanto de todo como gerente del equipo. Florentino había cerrado su etapa en el Cádiz CF, en el que llegó a ser presidente con su hijo Antonio colocado en cuestiones de ojeador.  El Cartagena se clasifica para jugar la fase de ascenso ante el Real Avilés y pierde en los dos campos: 1-3 en el Cartagonova en un matinal con lluvia, y 2-0 en terreno asturiano.


Florentino Manzano. Fue árbitro, directivo fundador, presidente y solo él sabe si también mecenas. / CÁDIZ CF

El capitán pinatarense  Mariano Sánchez colgaba las botas después de esta eliminatoria frustrada que aportó poco dinero a las arcas.

LA GESTIÓN EXTRAORDINARIA DE BELMONTE

Comienza la campaña 2014-15 que vino a ser trascendental en la historia. En marzo de 2015 entra en acción Paco Belmonte Ortiz, periodista en el rotativo La Verdad, Punto Radio y Canal 6, entra en la gestión tras vencer a una opción de un grupo del que Pedro Cordero era portavoz, con Quique Pinaentre bastidores. Belmonte logra eludir el descenso en la promoción con Las Palmas Atlético (0-0 en la ida  y 1-1 en Canarias) y Manolo Palomeque está en el banquillo. El club se halla a tres jornadas del final en posición de perder la categoría.

¿Es Paco Belmonte un auténtico mecenas? El tiempo ha demostrado que no. Porque es el propietario de la entidad con todas las acciones a su nombre. Realizó una inversión arriesgada y hasta suicida, como se emplea el torero José Tomás en los ruedos,  pero esa inversión no a fondo perdido y lidió el miura de un concurso de acreedores exquisitamente encauzado. Desde su entrada el Efesé siempre ha sido solvente, aspecto muy valorado por la afición, tal vez el que más. Su discurso aleja a los dueños del CD Leganés como socios. “Me he servido de los ahorros que yo tenía”. Y también de créditos bancarios. La vox populi lanzaba la especie de que cercano estaba Felipe Moreno, consorte de la jefa del CD Leganés.

A su lado tras la marcha de Deseado Flores como hombre importante en el equipo rector apareció Manuel Sánchez Breis, también periodista en los mismos medios  de información que su amigo Belmonte, que se ha lanzado con la flecha siempre marcando el norte, como diría Alberto Monteagudo. Con su ramalazo, la pareja murciana triunfadora en Cartagena, de prepotencia blanqueada por los fenomenales resultados en el aspecto comercial y también en lo deportivo. Queda como reto la construcción de una ciudad deportiva que puede ser municipal o para el propio patrimonio del club. Su maridaje con el Ayuntamiento (Castejón/Arroyo, presente y futuro en la Alcaldía) está blindado contra  todo amago de divorcio.

 

Belmonte es valorado por su solvencia y haber sacado al Efesé del caos. / Foto FC CARTAGENA

EL DOBLE MECENAZGO DE JOSÉ LUIS BELDA

José Luis Belda, fortunero de Cartagena, persona muy querida en ambas localidades y enamorado del fútbol ha sido uno de los mecenas que intentó el ascenso del equipo y no lo logró. Lo rozó varias veces en la época de los Raudona, Paco Sánchez, Ángel, Ray, Boria, Pedro Cordero, Naixes y el uruguayo Voltaire García en el banquillo. También tuvo de preparador al pilarense Antonio Pedreño, hoy míster del Racing Murcia al marchar el veterano Vidal a su retiro gaditano. A Belda Guardiola le costó dinero el fútbol y también el baloncesto del que asimismo fue mecenas con el Proexinca, entonces su empresa constructora. Hace treinta años aquel equipo en el que jugaba Marcos Molina, cartagenero surgido en el de EN Bazán, y para el que en 1985 fue fichado Luis Miguel Santillana, 159 partidos internacional y con una estatura de 2’02 metros.


Los amigos de José Luis Belda son legión. Aquí le vemos con P. Cordero y Manolo ‘el Peluquero’. / Foto Sportcartagena.

Otro mecenas reconocido, el ferrolano Andrés Martínez Prieto, al frente de Tamar y con Tomás Martínez Pagán a su vera. afincado en Cartagena, que estuvo seis campañas a partir del ascenso en Torrejón (1081-82). Era  vicepresidente  con el joyero,  hombre de negocios con inmobiliaria en Madrid,  y cantonal Mariano Carrera Moya   quien tuvo presencia en las portadas de los diarios al aparecer su imagen  metiéndole la tijera a la bandera de la Región de Murcia. Carrera fue presidente del Efesé que no perdió un céntimo en su tarea, y resultó  ser el más listo de la clase. Adelantó entre doce y catorce millones al club pero al salir del cargo Andrés Martínez se los devolvió en nombre de la entidad.

Mariano Carrera Moya (en círculo rojo). / Foto Colección Luis San Nicolás.

Carrera es una persona admirada por el peculiar Florentino Manzano, muy discutido, que  podría ser situado entre los mecenas con el asterisco colocado en el batacazo que representó no ascender a Segunda ante el Córdoba (1-2) la noche del llamado cordobazo. Todas las expectativas de éxito fracasaron aquel día.

LOS PEQUEÑOS MECENAS A LA SOMBRA

En el fútbol albinegro el mecenazgo ha sido practicado en silencio y en pequeñas dosis. No han salido demasiado en los periódicos pero sus dineros, vertidos por el amor a los colores, fueron realidades como puños. Recuerdo al ya fallecido Paco Carreño Alifa, empleado de la EN Bazán, con una nómina normal y de recursos económicos nada notables, que un día me enseñó un reintegro de 4.000 pesetas de su libreta de ahorros con destino al Cartagena «porque los necesita, si no les van a cortar luz, el agua».

A día de hoy hay mini mecenas en numerosos clubes de fútbol y de otros deportes que arriman el hombro dinerario. Isidoro García, presidente de la Fundación FC Cartagena, es de los que ayudan en silencio, y el farmacéutico Manolo Reyes, encariñado con el Efesé del Polígono Beaza. Y en menor escala Antonio Sánchez Bustamante Toni , en la Explanada de la Plaza de Toros, y Ángel Lázaro Fernández, en la década de los 60 en José María Lapuerta,  y otros muchos que desconozco.

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