Las obras del IES Isaac Peral obligan a cerrar seis clases tras las lluvias del fin de semana
Las obras del IES Isaac Peral obligan a cerrar seis clases tras las lluvias del fin de semana
La rehabilitación energética que se está llevando a cabo en el IES Isaac Peral ha provocado un nuevo contratiempo. Las intensas lluvias registradas la noche del domingo afectaron a varias aulas del centro después de que cedieran parte de las protecciones instaladas sobre la cubierta en obras.
Como consecuencia, seis clases del edificio utilizado por los cursos bilingües de ESO permanecen cerradas desde el lunes, dejando sin espacio habitual a cerca de 200 estudiantes de segundo, tercero y cuarto.
Al comenzar la jornada, profesores y alumnos se encontraron con aulas mojadas, restos de yeso y suciedad procedente de los trabajos que se realizan en el tejado. La situación obligó al equipo directivo a suspender temporalmente la actividad en esa zona mientras se evaluaban los daños y se realizaban tareas de limpieza.
Dos días sin normalidad en pleno tramo final del curso
La incidencia ha alterado por completo la rutina académica de los alumnos afectados. Algunos fueron trasladados a otras dependencias del instituto, mientras que otros permanecieron durante horas en pasillos o espacios comunes sin poder seguir las clases con normalidad.
Las familias consideran especialmente preocupante que esta situación se produzca en el último trimestre, cuando el calendario escolar es más ajustado y los estudiantes afrontan exámenes importantes.
Desde la asociación de madres y padres señalan que muchos alumnos no acudieron al centro el martes al no saber con certeza dónde iban a impartirse las clases. Además, en los grupos donde acudieron muy pocos estudiantes, los profesores optaron por no avanzar materia.
La dirección del centro ha comunicado a las familias que la previsión es recuperar la actividad en las aulas afectadas este jueves, una vez finalicen las labores de limpieza y revisión.
Crece el malestar por el desarrollo de las obras
La actuación que se ejecuta en el instituto forma parte de un proyecto de mejora energética valorado en 1,36 millones de euros. Incluye la sustitución de cubiertas, nuevas ventanas, instalación de placas solares y mejora del aislamiento.
Sin embargo, padres y alumnos critican que las obras más molestas se estén realizando en horario lectivo y sin las medidas suficientes para evitar interferencias.
Una de las principales preocupaciones es la situación de la salida de emergencia del edificio principal. La antigua escalera fue desmontada hace semanas para sustituirla, pero la nueva todavía no ha sido instalada. Mientras tanto, el hueco permanece vallado y el centro dispone de menos vías de evacuación.
También denuncian la presencia de maquinaria, contenedores y andamios en el recinto, además del ruido constante durante las clases.
Los estudiantes se movilizan para reclamar soluciones
Ante esta situación, alumnos de Bachillerato han decidido convocar una protesta a primera hora de este miércoles frente a las puertas del instituto.
Su objetivo es reclamar a la Consejería de Educación que adopte medidas para garantizar la seguridad y minimizar el impacto de las obras en el día a día del centro.
Entre sus demandas figuran trasladar los trabajos más ruidosos a las tardes o a los periodos no lectivos, reforzar la limpieza de las instalaciones y asegurar que las aulas afectadas se encuentran en condiciones antes de volver a utilizarlas.
Los estudiantes insisten en que no están en contra de la reforma del centro, pero consideran que la ejecución de los trabajos debería compatibilizarse mejor con la actividad escolar.