Pedro Luis de la Puente reivindica en su pregón de Semana Santa la identidad naval, la fe y la excelencia de una celebración única
Pedro Luis de la Puente reivindica en su pregón de Semana Santa la identidad naval, la fe y la excelencia de una celebración única
La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha destacado el vínculo personal y profesional del pregonero con Cartagena y su Semana Pasional, además de ensalzar las cualidades humanas de la otra gran protagonista del acto, la Nazarena Mayor Toñy Gabarrón
El Auditorio Municipal El Batel ha sido escenario este sábado 21 de febrero del solemne acto del pregón de la Semana Santa de Cartagena 2026, a cargo de Pedro Luis de la Puente García-Ganges, almirante de la Armada Española cuya trayectoria profesional ha estado estrechamente ligada a Cartagena, ciudad en la que ha desarrollado también gran parte de su vida personal y a la que tiene un cariños especial, tal y como ha quedado reflejado en el texto que ha pronunciado ante el numeroso público asistente.
En el escenario, presidía el acto del pregón el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras; junto a la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo; el Obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes; la Nazarena Mayor, Toñy Gabarrón Gilabert; el presidente de la Junta de Cofradías, Javier Pavía Galán; y el propio pregonero, ademas de la presidenta de la Asamblea Regional, Visitación Martínez; la consejera de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, Carmen Conesa; el almirante jefe del Arsenal, Alejandro Cuerda; y los Hermanos Mayores de las Cofradías.
En sus palabras de apertura del acto con el que comienza la Semana Santa en Cartagena, la alcaldesa ha puesto en valor el pregón como creación artística, "una aportación al patrimonio cultural", más allá de lo académico o lo técnico, "son principalmente un ejercicio en el que el pregonero comparte sentimientos, emociones y sus vivencias sobre la Semana Santa" .
En cuanto a la elección del pregonero de este año, Noelia Arroyo ha señalado el acierto de la Junta de Cofradías. "El almirante De La Puente representa el vínculo estrecho entre la Armada y la Semana Santa, ha estado al mando del Arsenal, la casa de San Pedro. Es bien sabido que no hay militar en el mundo con más autoridad que el almirante del Arsenal de Cartagena. Otros podrán mandar flotas, comandar portaviones y sus grupos de combate, pero nadie más en el mundo tiene autoridad para arrestar a un santo", argumentaba.
La alcaldesa también ha tenido palabras de cariño para la otra protagonista de este acto, la Nazarena Mayor de este año, Toñy Gabarrón, "reflejo lo que significa ser procesionista en su dimensión más completa: amor por Cartagena, compromiso con los más desfavorecidos y trabajo al servicio de su cofradía."
Identidad naval, fe y excelencia
El pregón pronunciado por Pedro Luis de la Puente García-Ganges ha mostrado desde el principio la influencia en el mismo de su dilatada carrera en la Armada, su vinculación con el Arsenal y el mundo submarino, así como su profundo conocimiento y vivencia de la Semana Santa cartagenera, dando al texto una perspectiva en la que confluían fe, tradición, cultura e identidad naval.
Desde sus primeras palabras, el pregonero se definía como uncartagenero de adopción “atracado en esta ciudad marinera desde hace más de cuarenta años”, subrayando una relación vital forjada entre la Armada, la ciudad y la familia. A partir de esa experiencia, presentaba la Semana Santa como un elemento esencial de la identidad colectiva, afirmando que Cartagena “se reconoce a sí misma cada año a través de un hecho religioso con un símbolo universal, la Cruz”.
El texto del pregón ofrecía así un amplio recorrido espiritual y simbólico por las procesiones de la ciudad, poniendo en valor su carácter único y definiendo la Semana Santa de Cartagena como una síntesis de “elegancia y entusiasmo”, fruto del cuidado extremo por el detalle, la armonía del color, la música, el silencio y un orden que hunde sus raíces en la tradición histórica y castrense de la ciudad. En este sentido, De la Puente destacaba ese rigor y disciplina como “maneras castrenses, como lo es Cartagena”, una seña de identidad que distingue a sus procesiones en el conjunto del panorama nacional.
La impronta militar y naval ha estado presente de forma constante a lo largo del pregón, tanto en el reconocimiento expreso a la participación de las Fuerzas Armadas como en el uso de un lenguaje simbólico ligado al mar y la navegación, describiendo la Semana Santa como una travesía espiritual hacia el puerto seguro de la Resurrección, y calificando la Procesión del Santísimo y Real Cristo del Socorro como “un aviso a navegantes”, que marca la ruta a seguir desde la primera procesión de España y llama al recogimiento, la penitencia, la oración y la piedad.
El pregón subrayaba igualmente el papel fundamental de las Cofradías como custodias de una tradición viva, recordando que su labor trasciende lo estrictamente procesional. En palabras del pregonero, las cofradías mantienen durante todo el año un firme compromiso con la caridad y la acción social, guiadas por el mandato evangélico “dadles vosotros de comer”, como expresión de un testimonio cristiano permanente.
Especial relevancia ha tenido la constante referencia a la Virgen María como eje espiritual de la Semana Santa cartagenera, destacando que las procesiones de la ciudad “empiezan y terminan con María”, desde la Virgen de la Soledad del Consuelo hasta el encuentro glorioso del Domingo de Resurrección, subrayando la devoción compartida a la Virgen de la Caridad, patrona de Cartagena, ante cuya basílica se detienen los desfiles procesionales para cantarle la Salve.
El texto culminaba con un mensaje de esperanza centrado en la Resurrección, presentada como el triunfo definitivo de la vida y el cierre de una Semana Santa que aúna fe, patrimonio, participación ciudadana y proyección exterior.
Una vez finalizada la intervención de Pedro Luis de la Puente, la alcaldesa ha procedido a la imposición de una reproducción del Escudo de la Ciudad, y el presidente de la Comunidad Autónoma le ha hecho entrega de la Placa acreditativa.
A continuación, Noelia Arroyo ha entregado el tradicional broche de oro que representa el cariño y respeto de Cartagena y sus cuatro Cofradías, a la Nazarena Mayor de 2026, doña Toñy Gabarrón Gilabert, que ha recibido también un ramo de flores de su predecesora, María Ángeles Valverde Ruiz.
La Nazarena de este año ha manifestado su agradecimiento, asegurando que asumía este cargo como "una gran responsabilidad y compromiso, y espero estar a la altura, ya que este reconocimiento es para todas las mujeres que, generación tras generación han mantenido las tradiciones". Además, ha tenido palabras de recuerdo "para los que ya no están pero me han enseñado tanto".
La Semana Santa de Cartagena, declarada de Interés Turístico Internacional, ya está en marcha tras este acto del pregón y la pasada celebración de La Llamada el Miércoles de Ceniza; un acto tradicional en el que se anunció que las procesiones saldrán a la calle del 27 de marzo al 5 de abril. Más información en la página web de Semana Santa












