Huermur denuncia la ausencia del obligatorio plan especial del sitio histórico BIC de Monteagudo

Vista aérea del Castillo de Monteagudo - Huermur
Vista aérea del Castillo de Monteagudo - Huermur
Huermur denuncia la ausencia del obligatorio plan especial del sitio histórico BIC de Monteagudo

Huermur denuncia la ausencia del obligatorio plan especial del sitio histórico BIC de Monteagudo

Huermur denuncia que el ayuntamiento de Murcia, en pleno año 2024, aún no ha aprobado definitivamente el obligatorio plan especial del sitio histórico BIC de Monteagudo-Cabezo de Torres, que tenía que estar ya vigente desde hace 15 años, para regular sus usos y poner orden en el caos urbanístico actual que existe sobre este patrimonio medieval de más de un millón y medio de metros cuadrados.

La entidad conservacionista crítica al alcalde Ballesta que anuncie proyectos, actuaciones y ‘saraos varios’ sobre este sitio histórico y sus castillos medievales, sin que el ayuntamiento haya aprobado aún el debido plan especial para regular el BIC.

Huermur denuncia que la situación urbanística en el sitio histórico es de caos absoluto con naves industriales por todos sitios y tendidos eléctricos enormes de alta tensión destrozando el paisaje, y ha exigido por escrito el debido impulso del procedimiento de planeamiento.

Murcia, 24 de junio de 2024.

La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) denuncia que el ayuntamiento de Murcia no tiene aprobado aún, quince años después del plazo máximo fijado por la Ley de Patrimonio, el obligatorio plan especial del sitio histórico de Monteagudo-Cabezo de Torres. Una zona de alto valor histórico, patrimonial y paisajístico protegida como Bien de Interés Cultural (BIC).

El sitio histórico fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004, y el artículo 44 de la Ley de Patrimonio de la Región de Murcia del año 2007 establece la obligación para el ayuntamiento de redactar y aprobar un plan especial de protección del área afectada en el plazo máximo de dos años. Por lo tanto, señalan desde Huermur, se está incumpliendo tanto la legislación de patrimonio, como el propio plan general de ordenación urbana y hasta la Ley del Suelo por no tener ya aprobado este indispensable instrumento de planeamiento urbanístico.

Huermur denuncia que la situación urbanística en el sitio histórico de Monteagudo y Cabezo de Torres es de caos absoluto con naves industriales por todos sitios y tendidos eléctricos enormes de alta tensión destrozando el paisaje. Una situación que provoca que cualquier visitante que llegue lo primero que observe sea un descontrol total y elementos e instalaciones distorsionantes por cualquier punto del sitio histórico.

Por ello, Huermur ha exigido por escrito el debido impulso de oficio del procedimiento de planeamiento urbanístico para culminar la tramitación del plan especial, un plan de que únicamente se ha publicado un avance en 2019 y sobre el que la entidad conservacionista interpuesto una batería de alegaciones al considerarlo una auténtica chapuza.

Una chapuza, pues no se primaba el interés general sobre el urbanístico, se dejaban fuera del plan importantes bolsas de suelo de huerta bien conservadas pese a que uno de los objetivos del plan debe ser la conservación de estos suelos y su paisaje tradicional, y no se instaba el desentubamiento de las acequias que atraviesan el sitio histórico, ni se suprimen los viales de tráfico previstos en el PGOU desfasado (antes de la aprobación de la protección BIC) que atraviesan el sitio histórico por varios puntos.

En este sentido, Huermur crítica al alcalde Ballesta que anuncie proyectos, actuaciones y ‘saraos varios’ sobre este sitio histórico y sus castillos medievales, sin que el ayuntamiento haya aprobado aún el debido plan especial para regular el BIC, y la última tramitación del mismo es de hace ya cinco años. “Están empezando la casa por el tejado solo para hacerse fotos y presumir de que intentan hacer algo sobre este patrimonio medieval, cuando lo único que hay son parches y tras las denuncias por el mal estado y la presión ciudadana”, señalan desde Huermur.