Huermur recuerda que la protección de la Muralla de la Glorieta fue propuesta por la entidad en 2018 y el ayuntamiento la ignoró con prepotencia

Huermur recuerda que la protección de la Muralla de la Glorieta fue propuesta por la entidad en 2018 y el ayuntamiento la ignoró con prepotencia

Huermur recuerda que la protección de la Muralla de la Glorieta fue propuesta por la entidad en 2018 y el ayuntamiento la ignoró con prepotencia

Huermur recuerda que ya alertó en 2018 del deterioro causado por la contaminación del aparcamiento y propuso la instalación de una mampara transparente para aislar y conservar la muralla medieval.

La solución que en 2018 fue ignorada por el Ayuntamiento bajo un tono chulesco, ahora se intenta presentar por el gobierno local como parte de su “modelo de ciudad”, tras años de advertencias ignoradas.

La entidad conservacionista lamenta que la falta de diligencia municipal haya retrasado durante ocho años la protección efectiva de un Bien de Interés Cultural: “si hubieran hecho caso desde el primer momento, se habría ahorrado mucho tiempo y dinero”.

Murcia, 15 de febrero de 2026

La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha respondido a la reciente nota del Ayuntamiento de Murcia sobre la “fase final” de la protección de la Muralla del Sol, el parking de la Glorieta de Murcia, recordando que la solución que ahora se presenta por el Consistorio como iniciativa municipal fue solicitada expresamente por la entidad en julio de 2018.

Hace ocho años, Huermur pidió la instalación de una mampara transparente que aislara este tramo de muralla medieval de Murcia —declarada Bien de Interés Cultural (BIC)— de la contaminación, la humedad y los riesgos propios de un aparcamiento subterráneo. La propuesta era clara: un cerramiento transparente que protegiera el monumento sin impedir su contemplación.

La reacción municipal en aquel momento no fue técnica ni constructiva. La propuesta fue descalificada y tratada con evidente displicencia, pese a que el deterioro del monumento ya era visible y estaba documentado. Hoy, ocho años después, el Ayuntamiento ejecuta exactamente la solución que entonces consideró innecesaria y trató con burla.

“La ironía es evidente. Lo que en 2018 se ridiculizó, en 2026 se intenta presentar por el mismo alcalde de entonces como un modelo de ciudad”, señalan desde Huermur.

Para la entidad conservacionista, el problema no es que el Ayuntamiento adopte finalmente la solución adecuada —algo que celebran— sino el retraso de años acumulado. Durante años, este Bien de Interés Cultural ha permanecido expuesto a un entorno que ahora el propio Consistorio califica como ‘ambiente agresivo’. Si se hubiera actuado cuando se advirtió por primera vez por Huermur, la muralla habría estado debidamente protegida desde hace años.

Huermur considera que lo sucedido evidencia una falta de diligencia institucional en la gestión preventiva del patrimonio histórico y cultural de Murcia. La conservación de un monumento BIC no puede depender de cambios de criterio, ni de la oportunidad política del momento y del político de turno, sino de la aplicación constante del deber legal de protección. 

“Nos alegra que finalmente hayan tenido que asumir y atender la necesidad de la mampara para proteger esta muralla medieval. Pero lamentamos que para llegar a esa conclusión hayan pasado ocho años y que la solución haya tenido que imponerse por pura evidencia y peso”, concluye Sergio Pacheco, presidente de Huermur. 

Huermur insiste en que la defensa del patrimonio requiere escuchar a quienes alertan con antelación y actuar con responsabilidad desde el primer momento, no años después.


 

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