Tsehay, el sol de las oportunidades. La causa solidaria que apoya la obra de fin de curso de Teatro del Desván

Tsehay, el sol de las oportunidades. La causa solidaria que apoya la obra de fin de curso de Teatro del Desván

Hay proyectos que nacen para cambiar realidades y otros que, además, logran contagiar algo mucho más valioso: ilusión. Ese es el caso de Tsehay, una ONG fundada en 2018 por Miriam Ostos, con sede en Sevilla y presencia en Bishoftu (Etiopía). Su nombre, que significa “Sol” en amhárico, no es casual: su objetivo es precisamente ese, iluminar oportunidades y reducir distancias a través de la educación, la salud, la nutrición y el empoderamiento de la mujer. Declarada de Utilidad Pública en 2020, su trabajo se centra especialmente en la infancia y en construir comunidades capaces de sostenerse por sí mismas.

Cada tarde, en la zona rural de Hora Hado, cerca de 160 niños y adolescentes acuden a clase con un objetivo que aquí puede parecer sencillo, pero allí es profundamente transformador: terminar la educación primaria e incluso continuar con la secundaria. Lo hacen con esfuerzo, pero también con una ilusión contagiosa. Esa misma ilusión está presente en quienes hacen posible el proyecto sobre el terreno: profesionales de la educación, personal sanitario y mujeres, todos ellos etíopes, que encuentran en Tsehay una oportunidad real de independencia económica y futuro.

La ONG no solo ofrece refuerzo escolar y clases de inglés, sino que también garantiza algo tan básico como una comida diaria —a menudo la única del día— y da apoyo a la primera infancia con leche de fórmula y papillas, combatiendo la desnutrición desde sus primeras etapas. A ello se suman controles de salud periódicos a los niños y talleres de higiene y salud reproductiva. Todo ello mientras promueve valores esenciales como la igualdad de género, el respeto o el pensamiento crítico, contribuyendo a transformar prácticas profundamente arraigadas.

Este año, esa ilusión ha viajado hasta nuestras aulas. El Aula Teatro El Desván ha decidido dedicar el 100% de la recaudación de su representación de El labrador de más aire, de Miguel Hernández, a apoyar la labor de Tsehay. El vínculo surgió casi por casualidad: a través de una cartagenera que conoce de primera mano el proyecto en Etiopía y que colabora estrechamente con la organización. Gracias a ese encuentro, una ONG hasta ahora desconocida en nuestra ciudad se ha convertido en motor y sentido de un trabajo colectivo.

Porque si hay una palabra que define a Tsehay es, sin duda, ilusión. La de sus colaboradores, la de los niños que cada día luchan por aprender… y también la de todo un grupo de alumnos que, ensayo tras ensayo, han preparado esta obra con la convicción de que el teatro puede ir mucho más allá del escenario y convertirse en una herramienta real de cambio.

Firma: Maite Alonso

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