La Policía Nacional detiene a un hombre acusado de estafar a personas mayores con la técnica de la “urgencia hospitalaria”

Foto Zeta  policía 2023
Foto Zeta policía 2023
La Policía Nacional detiene a un hombre acusado de estafar a personas mayores con la técnica de la “urgencia hospitalaria”

La Policía Nacional detiene a un hombre acusado de estafar a personas mayores con la técnica de la “urgencia hospitalaria”

La Policía Nacional ha detenido a un hombre como presunto autor de trece delitos de estafa cometidos contra personas mayores mediante la conocida técnica de la “urgencia hospitalaria”, una modalidad delictiva especialmente cruel que aprovecha la preocupación de las víctimas por sus familiares.

Los hechos investigados se han producido en Madrid, Torrejón de Ardoz, Alicante y Murcia, aunque la investigación continúa abierta ante la posibilidad de que puedan aparecer nuevas víctimas en otros puntos del país.

Según ha informado la Policía Nacional, el detenido seleccionaba a personas en situación de vulnerabilidad, que vivían solas y con edades comprendidas entre los 85 y más de 100 años. A través de llamadas telefónicas, normalmente realizadas desde número oculto, hacía creer a las víctimas que contactaba desde un hospital donde supuestamente se encontraba ingresado un hijo o hija tras sufrir una grave urgencia médica.

Durante la llamada, el falso médico utilizaba audios en los que se escuchaba a una persona llorando y pidiendo ayuda, haciéndose pasar por el familiar de la víctima. Con ello conseguía generar una fuerte angustia emocional y aumentar la presión sobre la persona estafada.

El argumento empleado era que el supuesto paciente necesitaba una intervención urgente en la que debían implantarse unos costosos tornillos o clavos de oro. Para ello, reclamaban el pago inmediato en efectivo o mediante joyas, advirtiendo de que, si no se actuaba con rapidez, el familiar podría sufrir la amputación de un miembro o incluso fallecer.

Aislaban a las víctimas durante horas

Uno de los aspectos más graves de esta estafa era el aislamiento al que sometían a las víctimas. El falso médico solicitaba todos sus números de teléfono para mantener las líneas ocupadas y evitar que pudieran contactar con familiares o personas de confianza para comprobar la veracidad de la llamada.

En algunos casos, las conversaciones se prolongaban durante más de una hora y media, e incluso hasta cuatro o cinco horas, con el objetivo de mantener a la víctima bajo presión emocional constante. Si la persona intentaba llamar a algún familiar, el supuesto médico le insistía en que no lo hiciera, alegando que cualquier demora podía poner en peligro la vida del hijo o hija.

Finalmente, los estafadores pedían a las víctimas que introdujeran dinero y joyas en bolsas de plástico y las arrojaran por la ventana, donde supuestamente un miembro del equipo médico las recogería para llevarlas al hospital. Cuando la estructura del edificio no lo permitía, llegaban incluso a acudir al domicilio totalmente cubiertos para evitar ser reconocidos.

Víctimas con ataques de ansiedad y problemas de salud

La Policía Nacional ha destacado que esta modalidad es una variante más sofisticada de la conocida “estafa del hijo en apuros”. En este caso, los delincuentes no solo apelaban a la urgencia, sino que utilizaban audios y una puesta en escena emocionalmente muy intensa para provocar miedo y bloquear la capacidad de reacción de las víctimas.

Algunas de las personas afectadas, al descubrir posteriormente que habían sido engañadas y que sus familiares se encontraban bien, sufrieron ataques de ansiedad e incluso cuadros clínicos cardíacos graves.

La investigación comenzó a principios de año, después de que una mujer denunciara haber recibido una llamada de estas características. A partir de ese momento, los agentes detectaron un aumento de casos similares en distintos puntos de España y pusieron en marcha un equipo operativo específico.

Registro domiciliario y efectos intervenidos

La rápida actuación policial permitió localizar al ahora detenido después de que mantuviera contacto con una mujer mayor. El hombre inició entonces la huida en un patinete eléctrico, realizando una conducción temeraria.

Tras identificar a la mujer con la que había estado, los agentes desplegaron todos los recursos disponibles para localizarla de forma inmediata. Finalmente, fue encontrada en un vehículo en dirección al hospital de Toledo, lugar al que los miembros del entramado criminal le habían hecho creer que debía acudir porque allí se encontraba su hija gravemente herida.

El pasado 29 de abril se llevó a cabo la entrada y registro en el domicilio del detenido, donde los agentes intervinieron joyas, teléfonos móviles, documentación relacionada con los hechos investigados, prendas de ropa utilizadas y un coche de alta gama.

Hasta el momento, la Policía Nacional ha esclarecido trece delitos de estafa cometidos en los distritos madrileños de Carabanchel, Fuencarral-El Pardo y Usera-Villaverde, así como en Torrejón de Ardoz, Alicante y Murcia. El detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial.

Consejos para evitar este tipo de estafas

La Policía Nacional recuerda la importancia de extremar la precaución ante llamadas inesperadas en las que se alegue una urgencia familiar o médica. Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Desconfiar de llamadas realizadas desde número oculto.
  • No facilitar datos personales, números de teléfono, direcciones ni información económica.
  • Mantener la calma ante mensajes de urgencia o presión emocional.
  • Contactar directamente con el familiar afectado o con una persona de confianza antes de entregar dinero o joyas.
  • Establecer con familiares cercanos una pregunta personal de seguridad cuya respuesta solo conozcan ellos.
  • En caso de sospecha o de haber sido víctima de una estafa, llamar inmediatamente al 091 o acudir a una comisaría para denunciar los hechos.

La Policía Nacional insiste en que este tipo de delitos se aprovechan de la buena fe y la preocupación de las personas mayores, por lo que la prevención, la información familiar y la rápida denuncia son fundamentales para evitar nuevas víctimas.

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