Opinión

PENSANDO EN VOZ ALTA: ¿EN SERIO?

Paco Marín
Paco Marín
PENSANDO EN VOZ ALTA: ¿EN SERIO?

PENSANDO EN VOZ ALTA

¿EN SERIO?

Este pasado fin de semana me ha sorprendido la lectura, en prensa, de la siguiente noticia:

«La Asamblea Regional de Murcia está debatiendo una moción para elevar los requisitos de acceso a un escaño en el Parlamento autonómico y al Ejecutivo murciano. La iniciativa propuesta por José Ángel Antelo y Virginia Martínez plantea que tanto diputados como miembros del Ejecutivo autonómico acrediten estudios superiores y un mínimo de cinco años cotizados y de experiencia laboral fuera de la actividad política. Esta propuesta busca reforzar la calidad institucional, mejorar la preparación de quienes toman decisiones y favorecer que los mejores perfiles puedan acceder a las instituciones regionales. La iniciativa será debatida en la Asamblea Regional en las próximas semanas».

Sinceramente, no salgo de mi asombro. Si se lleva a cabo dicha propuesta, pienso, gran parte del pueblo quedaría fuera de toda acción política. Cuando la Asamblea es la representación; y ahí tienen que estar todos los representantes; de la totalidad de la ciudadanía. No se puede poner cotos ni fronteras para que cualquier persona pueda representar a sus conciudadanos.

Hay que darle voz a toda la población, con o sin estudios. No por tener estudios superiores uno es mejor que otro, o sabe más que otro. Lo normal es que se mueva en otras lindes que lo alejen de la gente.

Se me ocurren una serie de preguntas: ¿Algún tipo de estudio en particular? ¿Por qué cinco años cotizados y no otra cantidad? ¿Las personas sin estudios superiores desconocen los problemas cotidianos?

Por otro lado: ¿Los diplomas hay que presentarlos antes, durante o después de las elecciones? ¿Quién decide que estudio sí y que estudio no? ¿Algún título tendrá prioridad sobre otros?

Sinceramente afirmo que es un disparate total dicha propuesta. La Asamblea y las instituciones tienen a profesionales que pueden aconsejar e informar a los miembros de las mismas. Lo que no se tiene que hacer es limitar el acceso, de parte de la población, a dichas tareas.

No salgo de mi “ojiplatiquez”. Por ejemplo: Quiero votar a un farmacéutico y resulta que no se presenta nadie con dichos estudios ¿qué hago?

Hay que darle voz al pueblo y que todo el pueblo tenga posibilidad de nombrar, y por qué no “desnombrar”, a los representantes. Lo que tienen que hacer, todo aquel que a la política se dedique, es poner toda el alma y todo el sentido común a sus actos y no dejarse llevar por odios o el “¿anda que tú?”.

Acabo: Si dicha propuesta saliese adelante ¿cuántos de los actuales componentes de la Asamblea tendrían que abandonarla? ¿Qué estudios superiores tienen los proponentes?

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