San Juan en Cartagena: el vandalismo empaña una noche de fiesta con la quema de contenedores

San Juan en Cartagena: el vandalismo empaña una noche de fiesta con la quema de contenedores

San Juan en Cartagena: el vandalismo empaña una noche de fiesta con la quema de contenedores

La celebración de la noche de San Juan, una de las citas más esperadas del año para dar la bienvenida al verano, ha vuelto a dejar un balance negativo en Cartagena debido a los actos incívicos. Un año más, y a pesar de los esfuerzos preventivos, un grupo de vándalos ha empañado la festividad ensañándose con el mobiliario urbano y provocando numerosos incendios en contenedores de basura y reciclaje.

Los incidentes se han producido aun cuando el cuerpo de Bomberos de Cartagena había emitido de forma previa una serie de recomendaciones de seguridad y pautas para evitar situaciones de riesgo. Asimismo, de cara a esta jornada, el Ayuntamiento había puesto en marcha un plan de contingencia que incluía la retirada provisional de contenedores en las denominadas "zonas calientes" o puntos críticos del municipio, una medida que busca precisamente minimizar los objetivos al alcance de los saboteadores.

Sin embargo, estas precauciones no han sido suficientes para frenar la acción de los violentos. A lo largo de la madrugada, las llamadas de alerta se sucedieron en diferentes barrios de la ciudad debido a depósitos de residuos que terminaron siendo pasto de las llamas. La rápida intervención de los servicios de extinción evitó que el fuego se propagara a vehículos estacionados o fachadas de viviendas, pero no pudo impedir la destrucción total de las unidades afectadas.

Este tipo de conductas vandálicas conlleva un triple perjuicio para el municipio:

·       Alto coste económico: La reposición de cada contenedor quemado supone un desembolso importante de dinero público que termina afectando directamente al bolsillo de todos los ciudadanos a través de los impuestos.

·       Daños colaterales en el entorno: El calor extremo de estos fuegos provoca daños severos en el asfalto, requiriendo labores posteriores de reasfaltado, y deteriora otros elementos cercanos como farolas, señales de tráfico o árboles.

·       Sobrecarga de los servicios de emergencia: Los bomberos y las fuerzas de seguridad se ven obligados a desviar recursos humanos y materiales para sofocar incendios provocados, restando capacidad de respuesta ante posibles emergencias domésticas o accidentes de gravedad.

En este complejo escenario, el operativo de emergencia contó con una estrecha colaboración interdepartamental. Las cubas de riego del servicio de limpieza viaria jugaron un papel de vital apoyo para los bomberos, encargándose de suministrarles agua de manera continuada y de refrescar y enfriar aquellos puntos donde ya se habían apagado los incendios, evitando así posibles rebrotes del fuego en el mobiliario urbano afectado.

La empresa encargada de la limpieza pública y gestión de residuos en el municipio está en estos momentos ultimando la evaluación de las consecuencias de estos incidentes. Desde la compañía han señalado que todavía es pronto para precisar la cantidad exacta de contenedores que han resultado calcinados durante la noche, ya que los operarios continúan revisando los distintos puntos afectados y retirando los restos.

 

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