Rocío Molina lleva al límite el flamenco en San Javier con ‘Calentamiento’

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Rocío Molina lleva al límite el flamenco en San Javier con ‘Calentamiento’

Rocío Molina lleva al límite el flamenco en San Javier con ‘Calentamiento’

La bailaora y coreógrafa, una de las grandes renovadoras del flamenco contemporáneo, llega este domingo al Festival de Teatro, Música y Danza de San Javier con el espectáculo que ha conquistado tres Premios Talía 2026: mejor espectáculo de danza, mejor coreografía y mejor intérprete femenina

El 56 Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier recibe este domingo, 16 de agosto, a una de las creadoras más libres, innovadoras y reconocidas de la danza española. Rocío Molina subirá a las 22.30 horas al escenario del Auditorio Parque Almansa con Calentamiento, una propuesta que convierte el ritual previo de cualquier bailaor en el punto de partida de una experiencia escénica que desborda los límites del flamenco. Las entradas tienen un precio de 25 euros.

Molina llega además a San Javier en uno de los momentos más brillantes de su trayectoria. Calentamiento fue una de las grandes triunfadoras de los Premios Talía 2026 de la Academia de las Artes Escénicas de España, donde obtuvo los tres principales reconocimientos de danza: Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Coreografía y Mejor Intérprete Femenina para Rocío Molina.

El título contiene ya buena parte del juego. Calentar significa preparar los músculos, comunicar calor a un cuerpo, enardecer, excitar, comenzar. Y Rocío Molina convierte todas esas acepciones en materia escénica. Antes de empezar, necesita calentarse. Pero antes de ese calentamiento hay otro calentamiento previo. Y cuando parece que todo está preparado para comenzar, surge la pregunta que atraviesa el espectáculo: ¿y si nunca dejamos realmente de empezar?

A partir de ese gesto cotidiano, casi íntimo, Calentamiento se despliega como un viaje físico y emocional alrededor del cuerpo, el cansancio, el placer, el dolor, la repetición y el paso del tiempo. Molina transforma la preparación en espectáculo y lleva progresivamente su baile hacia un territorio donde conviven flamenco, danza contemporánea, teatro, palabra, música y experimentación.

Dos horas para no dejar que termine la fiesta

El espectáculo está creado y dirigido por Rocío Molina junto al dramaturgo y director Pablo Messiez, responsable también de los textos, y cuenta con la dirección musical de Niño de Elche y la colaboración escénica de Cabosanroque. Sobre el escenario acompañan a Molina Ana Polanco, Ana Salazar, María del Tango, Gara Hernández y José Manuel Ramos ‘Oruco’.

El punto de partida es observar cómo se prepara una bailaora. El espectador entra en un espacio que normalmente permanece oculto y contempla ejercicios, repeticiones y esa disciplina casi obsesiva que precede al baile. Molina conversa, explica, bromea y continúa moviéndose mientras el cuerpo va aumentando de temperatura y exigencia.

Pero aquel calentamiento termina creciendo hasta devorar el propio espectáculo. El zapateado, las voces, las estructuras sonoras, la electrónica, el humor y una enorme exigencia física construyen una pieza que se mueve continuamente entre el control y el desbordamiento.

La idea que sostiene todo el recorrido es también una declaración de principios: seguir empezando para evitar que llegue el final. El espectáculo busca alivio unas veces en la calma y otras en el esfuerzo; unas veces en el placer y otras en el dolor; en ocasiones en la soledad y en otras en la compañía, pero siempre con la voluntad de prolongar la fiesta.

Uno de los acontecimientos escénicos de la temporada

Desde su estreno, Calentamiento ha provocado una respuesta extraordinaria. Tras su presentación en Centro Danza Matadero de Madrid, el público permaneció en pie mientras Rocío Molina continuaba bailando incluso cuando la función parecía haber terminado. Entre los espectadores se encontraba Pedro Almodóvar, que se acercó al escenario y se arrodilló ante la bailaora mientras ella seguía taconeando, una imagen que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de aquella representación.

La obra ha pasado posteriormente por escenarios españoles y europeos y este verano llegó también al prestigioso Sadler's Wells de Londres dentro del Flamenco Festival, donde la crítica destacó precisamente su capacidad para partir de la técnica flamenca más rigurosa y conducirla hacia territorios escénicos imprevisibles.

No resulta extraño en una artista cuya trayectoria se ha construido precisamente sobre esa tensión entre tradición y ruptura. Nacida en Málaga en 1984, Molina comenzó a bailar siendo niña y se convirtió muy pronto en una de las figuras fundamentales de la renovación del flamenco. A los 26 años recibió el Premio Nacional de Danza y posteriormente sumó reconocimientos como el León de Plata de la Bienal de Danza de Venecia y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Su lenguaje parte de un conocimiento profundo del flamenco para desmontarlo, retorcerlo y volver a construirlo desde una libertad absoluta. Calentamiento lleva esa búsqueda quizá a uno de sus puntos más radicales: el cuerpo de la bailaora deja de ser únicamente el instrumento de la danza para convertirse también en su argumento.

San Javier recibirá así este domingo uno de los espectáculos más premiados y celebrados de la temporada y a una artista acostumbrada a caminar por lugares donde las etiquetas dejan de servir.

Calentamiento se representará este domingo, 16 de agosto, a las 22.30 horas, en el Auditorio Parque Almansa. Las entradas tienen un precio de 25 euros.

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