Sindicato Médico de la Región de Murcia vuelve a visibilizar la situación de colapso y déficit de profesionales en Urgencias

Reina Sofía Urg.2
Reina Sofía Urg.2
Sindicato Médico de la Región de Murcia vuelve a visibilizar la situación de colapso y déficit de profesionales en Urgencias

Sindicato Médico de la Región de Murcia vuelve a visibilizar la situación de colapso y déficit de profesionales en Urgencias

La ronda de concentraciones a puertas de los Servicios de Urgencias para exigir unas Urgencias dignas ha llegado hoy hasta el hospital Reina Sofía, centro en el que la plantilla necesita 5 médicos más para cubrir el mínimo y 6 de refuerzo en verano

Murcia, 28/05/2024. El Sindicato Médico de la Región de Murcia se ha concentrado hoy a puertas del Servicio de Urgencias del hospital Reina Sofía de Murcia, junto a los compañeros del Servicio, para reivindicar unas Urgencias dignas, bajo el lema “Urgencia a las Urgencias”.

Esta concentración sigue a las ya convocadas el pasado 16 de mayo en el Servicio de Urgencias del hospital Rafael Méndez de Lorca y el pasado 21 de mayo en el Servicio de Urgencias del hospital Santa Lucía de Cartagena.

El déficit de profesionales en el Servicio de Urgencias del hospital Reina Sofía, en la actualidad, está en 5 facultativos menos sobre la plantilla original.

Así, sería necesario cubrir con 5 médicos más la plantilla y añadir un refuerzo de 6 médicos en verano para hacer frente al incremento de guardias, la demanda asistencial y la cobertura de las vacaciones en el periodo estival.

Manifiesto Reina Sofía

Una vez más, desde el Sindicato Médico nos vemos obligados a mostrar nuestra preocupación y alzar la voz denunciando la precariedad en la que se ven inmersos nuestros servicios de Urgencias, esta vez del hospital Reina Sofía.

Es tremendamente preocupante la situación de agotamiento físico y  psíquico que viven nuestros médicos, sometidos a una presión asistencial creciente, tanto por el número de urgencias que se producen a diario como por la complejidad de las mismas generada por el envejecimiento de la población y por el aumento de las expectativas en Sanidad de nuestra sociedad.

Al problema crónico en estos servicios de insuficiencia de plantillas, se une la dificultad este verano de poder disfrutar de un periodo de descanso justo para

nuestros profesionales, lo que hace saltar las alarmas sobre las posibles consecuencias de esta sobrecarga laboral sobre la salud de los trabajadores y, por ende, de la calidad de la asistencia prestada.

Son necesarias, con carácter urgente, la adecuación de las plantillas, la mejora de los contratos ofertados, la mejora de las condiciones de trabajo y la compensación adecuada del sobreesfuerzo al que se somete a los profesionales.

Tras múltiples contactos con la Administración, en aras de buscar una solución al conflicto, nos encontramos, por desgracia todavía, en un punto muy cercano a la casilla de salida, sin que se haya llegado a soluciones que se puedan considerar medianamente aceptables para preservar los derechos de los trabajadores y el derecho del usuario de una atención de calidad.

Si a la precaria situación que ya viven desde los periodos previos los servicios de urgencia, se une la fuga de profesionales a otros ámbitos de la Sanidad y las posibles consecuencias de salud de los trabajadores, nos podemos ver abocados a un grave deterioro de la asistencia sanitaria que prestan, de difícil por no decir imposible solución en los próximos meses.

Por ello, llamamos una vez más a la Administración a un diálogo efectivo y urgente que se traduzca en medidas eficaces para abordar el problema, no pudiendo dar por válidos criterios economicistas que impidan la contratación de los profesionales necesarios con contratos dignos que garanticen la estabilidad de los servicios que consideramos esenciales para la población.

Seguimos creyendo aún en el dialogo y la negociación como la mejor arma para la solución de conflictos, por lo que hemos planteado de forma repetida al Servicio Murciano de Salud diversas propuestas que esperamos sean atendidas para tratar de evitar un caos asistencial, o al menos una minoración de los efectos adversos de la insuficiencia de efectivos prevista para la próxima época estival en los servicios de urgencias.