Reconocimiento a Luis Godínez, un profesional admirado dentro y fuera de Cartagena
Reconocimiento a Luis Godínez, un profesional admirado dentro y fuera de Cartagena
Por Jerónimo Martínez. Geos21. Geoestrategia y Seguridad
En el periodismo, como en la literatura, hay nombres que trascienden por su trabajo y otros que dejan huella, además, por su calidad humana. Luis Godínez pertenece a esa segunda categoría. Quienes hemos compartido con él jornadas de trabajo, coberturas informativas o simplemente una conversación sabemos que detrás de su cámara hay mucho más que un excelente profesional: hay un compañero generoso, cercano y siempre dispuesto a tender la mano.
Una gran fotografía no solo ilustra un texto; lo enriquece, le aporta contexto, emoción y credibilidad. Luis lleva años consiguiendo precisamente eso con cada imagen que captura. Su mirada ha sabido contar la historia de Cartagena y de su gente desde el respeto, la sensibilidad y una extraordinaria capacidad para encontrar el instante preciso.
Pero si algo distingue a Luis Godínez no es únicamente su talento como fotógrafo. Lo hace también su forma de entender esta profesión. Nunca duda en ayudar a un compañero, ya sea de Cartagena, de cualquier rincón de España o incluso del extranjero. Quien llega a la ciudad y necesita apoyo encuentra en él una puerta abierta, un consejo sincero o esa fotografía imprescindible que salva un reportaje.
En un oficio donde las prisas y la competencia pueden enfriar las relaciones personales, Luis demuestra cada día que la colaboración y el compañerismo siguen siendo valores fundamentales. Su predisposición para compartir conocimientos, facilitar el trabajo de otros y ofrecer ayuda sin esperar nada a cambio le ha granjeado el respeto y el cariño de quienes han tenido la fortuna de trabajar a su lado.
Las amistades que nacen en el periodismo suelen forjarse en la intensidad de una cobertura, en un evento inesperado o en una larga jornada de trabajo. Con Luis ocurre algo especial: esas relaciones profesionales terminan convirtiéndose, casi siempre, en amistades duraderas. Es el resultado de una forma de ser basada en la humildad, la educación y la honestidad.
Por todo ello, resulta justo reconocer públicamente no solo al magnífico fotógrafo que es Luis Godínez, sino también a la persona íntegra que representa. En tiempos en los que abundan los focos sobre quienes hacen más ruido, conviene detenerse a valorar a quienes, desde la discreción y el trabajo bien hecho, engrandecen una profesión.
Porque Luis Godínez no es solo un gran fotógrafo. Es, ante todo, un caballero.