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Montanaro: DOS MISERABLES AÑOS O DOS AÑOS DE MISERABLES PROTAGONISTAS

DOS MISERABLES AÑOS O DOS AÑOS DE MISERABLES PROTAGONISTAS

El bokoninismo es, hasta hoy, y digo hasta hoy…, la única religión basada en mentiras que no sólo no intenta ocultarlo, sino que se enorgullece de ello. Como dije hace no mucho tiempo, el adjetivo miserable es, ‘digno de compasión’, ‘lamentable’. También hace mención a personas extremadamente tacañas, esto toma un protagonismo especial en torno a los catalanes, de casta le viene al galgo…, y al burro…, ladrones de guante negro como Pujol, Mas, Puigdemont, sinvergüenzas y rufianes de apellido y de calaña, o simplemente lo que son, delincuentes y casta de baja ralea que se asocian con sus homólogos socialistas o más bien sánchistas. También estamos en camino de llegar a la España sánchista de miserables, pero por la acepción de extremadamente pobre, que gracias la farsa sánchista son cada día más largas las colas del hambre, la recesión económica, la real no la inventada, el recibo de la luz, la real no la manipulada, los impuestos, los reales por ovarios andaluces, no los engañosos y trasvertidos, y así hasta el infinito y más allá.

La miserable “torpeza” que el Gobierno hace alarde para gestionar los problemas reales de la sociedad en su conjunto se transforma, de manera impúdica, obscena y casi establecida en la delincuencia, en una destreza sorprendente para intentarla moldear con arreglo a un canon ideológico adaptado a sus intereses políticos, lo llaman ingeniería social, y les va funcionando, miserables con carnet socialista que se suman al intento de vivir del cuento, porque mientras unos criticamos desde el trabajo diario, el esfuerzo, la superación y la sostenibilidad económica impositora, pagando impuestos para mantener a los otros muchos, a tristes parados resultantes de la política mediocre sectaria y recesiva de Sánchez y sus acólitos, a muchos parásitos institucionales, a parásitos sindicalistas callados con subvenciones y mariscadas, asesores parásitos y demás calaña social comunista de bocadillo y taberna.

Nunca se ha visto en España un Gobierno que, en tan poco tiempo, haya cosechado tantos y tan sonoros fracasos, unos inducidos por sus decisiones y otros por la falta de ellas: desde la crisis económica hasta el drama sanitario han tenido en Moncloa un pedal de aceleración, pero frecuentando para ello como delincuentes la puerta trasera de la Constitución y adecuándose a los intereses chabacanos y bolivarianos de una horda social comunista que ha puesto a España en la cola de la recuperación, ninguneada por países como Marruecos y Argelia y convirtiéndonos poco a poco en una provincia mora más en Europa, ello con mucha propaganda que despliega  para tapar sus destrozos y complicidades interesadas y sobre todo con otra estrategia impensable que anula a la siguiente y ya son incontables, haciendo de la mentira y la farsa su eslogan primordial electoral, y señores, señoras y señoros, socialistas esto son hechos y no opiniones.

La nueva y nociva Ley de Educación es la herramienta perfecta de destrucción de las aulas, respaldada por eliminar mérito y el esfuerzo y sustentar la promoción gratuita a cambio de un aborregamiento del alumnado desarrollando un analfabetismo íntegro facilitado por la descompensación moral de las redes sociales y el desencaje de los estados cognitivos para anular los conductistas del ser, un adoctrinamiento integral en la nada, para ello se usa con dolo, con alevosa nocturnidad la sustitución de la familia como eje del desarrollo, anulándola y condenándola al ostracismo usando un conjunto de leyes crueles con la única aspiración de trasladarlo al conjunto de la sociedad, anulando la libertad del 78.

Se pretende reinventar un pasado inventado y recreado en la farsa sánchista, que es la misma de los dictadores del régimen destructivo bolivariano que crece en Suramérica y Cuba, para crear una sociedad inocua, casi robótica, anulada filosóficamente a imagen y semejanza de un poder con vanidades y perpetuas soberbias. Y esto viene de lejos y el principal culpable fue Rajoy y su frustración de partido por no anular y desmontar todos los precedentes implantados en tiempos de Zapatero.

Como el cantante y compositor decía, me siento como un halcón llamado a las filas de la insurrección, Sánchez nos quita hasta el alma y no nos quejamos, digo esto porque ya nos ha quitado la dignidad de ser español, la honradez de nuestra estirpe trabajadora, la honestidad de nuestra generosidad y el orgullo de nuestra pasado, también nos ha robado la esperanza que no es otra que su caída a los infiernos del olvido, la de sus palmeros, la de sus anacrónicos y lesivos socios comunistas, la de los delincuentes separatistas golpistas y las de su apoyo manchado de la sangre de los asesinados por ETA, sangre que ha de salpicarle, ahora son los protagonistas de una ruleta de intereses personales que no nacionales mancillando la dignidad de las miles de víctimas, incluidas claro, las de sus antiguos compañeros socialistas hoy despreciados por su politiqueo de burdel poligonero, como bien lo define Pérez Revente, es un killler, ha matado a sus matones, como una verdadera mafia política, o conmigo o sin nadie, y si alguien puede dejar rastro de su miseria, simplemente, lo elimina.

Pero ojo, y entraremos en materia popular pronto, El PP tiene en Casado, Teodoro y demás impotente e inoperante dirección al mayor enemigo de esa esperanza que comentaba hoy desierta para los españoles de buena fe, están permitiendo que un gobierno desarbolado por la violación constitucional de la pandemia, un gobierno que debería dimitir en pleno y estar denunciado en un juzgado de guardia siga manipulando la legislación a sus anchas sin vergüenza ni dignidad gracias a los propios enemigos de nuestro bienestar y desarrollo, ya no son los comunistas de Podemos más, los etarras de Bildu gestionados por un terrorista secuestrador y delincuente, además de los bandidos golpistas anticonstitucionales catalanes, también es el PSOE, ya de Sánchez. Solo nos queda la Fe y la Esperanza del milagro divino.

“…Cuando ya era evidente que ninguna reforma en el gobierno o en la economía haría a la gente menos miserable, la religión se convirtió en el único instrumento de la esperanza. El enemigo del pueblo era la verdad, porque la verdad era algo horrible, de modo que Bokonon se asignó la tarea de proporcionarle al pueblo mentiras cada vez mejores.” Cuna de gato, Kurt Vonnegut.

 

Andrés Hernández

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