Opinion_Actualidad

“Se lo repito veinte veces más si hace falta”

Y con esto poco a poco unos Soldados decidieron rifarse una puta en Barcelona. ¡Qué escándalo! Marlaska se ha rasgado las vestiduras y de inmediato por quien corresponda se ha ordenado abrir las investigaciones pertinentes para depurar responsabilidades.

No seré yo el que precisamente apruebe esta práctica de pagar por sexo, cuando precisamente tanto ataco a la prostitución y sus derivados incluidos a sus utópicos vástagos, pero que sean precisamente los compadres de los que tantos millones se han gastado en putas y coca y ahora estén poniendo el sistema democrático boca abajo para librar de la cárcel a tanto delincuente y prófugo de la Justicia, pues me parece que ni un hijo de la grandísima señora que se haya prestado al juego de la soldadesca barcelonesa, se daría a tales artimañas.

Se habrán fijado ustedes que escribo con mayúscula la palabra Soldados, para mí se merecen todo el respeto, sin embargo, cuando hablo de soldadesca lo hago con sorna, pues tratar a una mujer por muy puta -en el sentido comercial- que sea, como si fuera una cesta de navidad, solo merece desprecio. Pero mayor aún es el desprecio que merecen quienes consienten que estas mujeres estén por las calles, -cosa que no entiendo, pues las que lo hagan voluntariamente, que las hay a puñados, con tanto sueldo mínimo vital y ayudas a montones de millones que tiene la Montero para luchar contra ello-, y encima sus cómplices de gobierno hallan uso de sus servicios con dinero público y traten a una broma de WhatsApp de un grupo de jóvenes como si de un problema nacional se tratase y lo utilicen como una cortina de humo para tapar sus vergüenzas.

Son muchas las referencias que Cervantes, Soldado de la Armada y escritor hace guiños en el quijote cuando para atacar lingüísticamente a pícaros y rufianes, -conste que con lo de rufián no quiero hacer el chiste fácil- aunque en este caso “de casta le viene al galgo”. Se refiere en su obra maestra el insigne Infante de Marina, recaudador de impuestos y por de estas citas autor del Quijote anticipándose con el “Don” a cuantos quería ridiculizar y si mal no recuerdo hubo varios “Don bellaco, Don Patán y Don villano” entre otros, pero también hace varias referencias a los “hijos de puta” y esto me recuerda el mal humor de quien a D. Quijote tan magistralmente representó, me refiero a Fernando Fernán Gómez cuya entonación yo adoptaría con este puro de los domingos, que si en vez de escrito fuera exclamado, para referirme a quienes están destrozando las bases de la convivencia democrática y el progreso, y sin entrar entre dicotomías de halagos reforzando los insultos ¡Líbreme Dios de ello! No permitía el Hidalgo que fuese Sancho que por analfabeto quien lanzara los improperios, que al igual que las arremetidas contra los molinos o contra las cabras y los borregos, también seré yo el que arremeta contra ellos. ¡Sí he dicho borregos! no “Señores borregos, ni Don borregos”, que con esto no me refiero a los “partenaires sentimentales” de las féminas de los susodichos cabrones, es decir las cabras y borregas infieles ni a sus dichosos maridos (dichosos por muy dichos, no por goce en ello, quiero aclarar también que en tal caso serían consentidos), que como bien -dijo Sancho que aunque escaso de letras era abundado en cultura popular- <<confieso que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie cuando cae debajo del entendimiento de alabarle>>. A lo que yo añado que hoy por hoy este que ahora fuma un cigarro canario, que no habano, además de en las Islas Afortunadas también ha vivido por tierras andaluzas, donde a veces cariñosamente se llama hijo de puta a alguien –pero repito, hoy hablando de entonaciones y de hijos de putas, en cuanto al asunto nacional se refiere me decantaría por la de Don Fernando, y vaya en ello el entendimiento que muy lejos de la intención insultar, pero sí la de arremeter lanza en ristre de este teclado que bajo el yelmo y bacía de barbero o quizás las únicas armas de las que dispongo para luchar contra tanta infamia. Y dese por aludido el que lo desee que bien sea por cornudo o por hijo de mujer pública no es mi ánimo recordarle sus orígenes ni desgracias, sino que por los males que están causando se vean pronto con sus huesos en el calabozo, pero no en el de dulces destierros como prófugos de la justicia, ni envueltos en palacetes belgas ni en indultos bajo el beneplácito de sus compinches. Y si alguno no lo ha entendido, si quiere -como dijo Sánchez cuando afirmaba que nunca pactaría con los “filoterroristas” deBildu, ni indultaría a políticos- “SE LO REPITO VEINTE VECES SI HACE FALTA”.

RAMON GALINDO

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba