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“Totos y chochocharlas”, Ramón Galindo

Y con esto poco poco alcanzamos el Domingo de Resurrección. Un día espléndido del calendario para el Cristianismo, pero a pesar de la explosión de fe que hemos visto a lo largo de la Semana Santa, no sin algún conato musulmán de impedirlo, no recibiéremos la felicitación de Irene Montero, ni de “Antonio” y sus más de 20.000 millones de euros de regalo, no van para nosotros, ni para las asociaciones benéficas cristianas, ni para los comedores sociales parroquiales, ni para los bancos de alimentos de Caritas Diocesana. No no, de eso nada, mas bien irán para mantener las estructuras de quienes alientan a los que sus madres y esposas con hiyab a modo de hábito y carrito de la compra acudan a llenarlo precisamente en estas instituciones benéficas, pero que luego sus “cachorros” sean los que disfruten intentando boicotear las Procesiones. Esto solo podría tener una comparativa, imaginemos que en un país musulmán unos gamberros de religión católica intentaran joderle el ramadán a los de allí ¿Qué pasaría? ¿Cómo se lo tomarían sus autoridades? Pero claro, esto aquí es diferente, aquí lo que buscan es fidelizarlos como votantes manteniéndolos y permitiéndoles cualquier atropello, mientras entre “chochocharlas” clases para pintarse “los totos” y demás barbaridades pasan su tiempo esquilmando la economía española. Sí sí, porque eso lo hacen con el dinero de los que cotizan para mantener los esperpentos de los que no lo hacen.

Al final veremos si nuestros nietos no tienen que celebrar la Semana Santa en las catacumbas.

Y mientras “estas, estes, estos y estus” literalmente “se rascan el conejo” –o lo que se hayan puesto- a nuestra costa, aquí mi amigo “Antonio” a saber lo que habrá negociado con el rey moro, pero que el primer resultado ha sido que Argelia nos suba exclusivamente el gas a los españoles y ya estén pensando en hacer un gasoducto directo a Italia.

En cuanto a las amistades de Abascal con Putin ¡Pues mira tú que me extraña mucho! por la sencilla razón de que fueron precisamente los separatistas catalanes los que buscaron al nuevo Zar Vladímir como amigo, vendiéndoles que ellos eran el Dombass ucraniano en España, y para ello debemos recordar que la Generalidad dispone de embajada en Moscú (a nuestra costa claro está) y estas amistades no son compatibles. Si bien es cierto, al final no sabremos si en Ucrania el sacrificio de tantos miles de personas va a valer la pena, lo que sí es verdad es que un país soberano ha sido invadido por otro y el genocidio está ahí y bien clarito, pero aquí de estas cosas le echamos las culpas a Franco, y allí con echárselas a Hitler todos contentos, se puede matar y violar impunemente que pronto nos pondrán las fotos de Auschwitz y Mauthausen, que se acabaron en el 45 del siglo pasado, pero de los 427 campos de prisioneros del sistema GULAG para matar hasta la extenuación cinco millones de presos políticos, mas millón y medio ejecutados directamente y siete millones más de deportados, es decir, más de 13 millones de victimas, más las que no se puedan contabilizar, y que seguían existiendo hasta cuando muchos de nosotros ya habíamos nacido, de eso ni se habla, ni se enseña ni una fotito. Pero aquí continuamos con lo mismo, tanto que hasta el propio Volodimir Zelenski, vino a recordarnos en nuestra propia casa lo de Guernica, cuyo cuadro no fue más que un negociete que se montó Picasso, -a la sazón director del Prado- para vendérselo a la II República y que ya había pintado con anterioridad y cuyo rebautizo tanta pasta y fama le dio a Don Pablo, pero del bombardeo de Cabra y de los fusilamientos de Paracuellos ni se pintó nada, ni se lo contaron a Zelenski “todos los pájaros comen trigo y las culpas siempre al gorrión”.

¡En fin! Ya dejamos atrás la Semana Santa y por lo que veo a mis espaldas, pronto empezaremos con el verano de pasión, de atascos y caravanas; de faltas de aparcamiento y de baches; de ausencia de socorristas y de carriles bici mal diseñados; de aguas y playas contaminadas. Un sitio para cosa, cada cosa en su sitio y yo añadiría que un tiempo para cada queja.

Y así entre los sabores del café y los aromas del puro de los domingos, a vuestra salud y en perjuicio de la mía os dedico estas letras, que escribo con la única excusa de enviar un fuerte abrazo a amigos y familiares.

 

RAMON GALINDO

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