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La pirámide del poder, Ramón Galindo

Y con esto poco a poco llegó la primavera ¡Siempre llega la primavera! Igual de cierto que tras la tormenta siempre llega la calma, menos en política -o al menos en esta política- donde las hachas de guerra están permanentemente desenterradas y los verdugos continuamente afilando las espadas de doble filo para dar fin a rebeldes, sediciosos, traidores o dubitativos, y a los que no dio tiempo a verles el plumero y continúan alineándose en segunda fila para pasar lo más desapercibidos posible; es lo malo es que dar un paso al frente donde la pirámide de poder cada vez se estrecha más y los resbalones hacen que la caída sea inminente, aunque algunos, cual equilibrista avezado saben ir sorteando, incluso los empujones por la espalda del resto de equilibristas. Este es el caso de PABLO IGLESIAS, que tras su espectacular escalada, sumado a su idéntico –aunque afeitado y con corbata con corbata- colaborador necesario, para como viene siendo costumbre cada vez que llegan a la Moncloa en esta democracia, hundir el país alcanzando records de inflación y paro (esto que me lo discuta el que quiera, y a las pruebas y datos me remito) que viendo Pablito “la que se avecina” ha puesto pies en polvorosa en una huida hacia adelante y encima con ínfulas de “machito alfa” queriéndole arrebatar la “pole position” de la lista por Madrid a MÓNICA GARCIA de Más Madrid y a ISABEL SERRA de Unidas Podemos, a lo que su ex socio y cofundador, o mejor dicho refundador del disfraz que le pusieron a la hoz y el martillo para seguir operando en España -ya que en el resto del mundo donde mandan o mandaron sus habitantes se siguen pegando patadas en el culo para saltar muros y cruzar mares, incluida Venezuela con las mayores reservas de petróleo del mundo- y aunque sus deficitarias y vetustas líneas aéreas, no sé si por la magnífica gestión de su notable abogado, hayan recibido una inyección del Gobierno de España de a 150,000 euros por empleado, mientras nuestros hosteleros están “viéndolas venir” –¡Qué pena! nunca sabremos el contenido de los Delcymaletines-, pues bien, ÍÑIGO ERREJÓN le ha contestado a Pablo diciéndole: “Por aquí se va a Madrid” (desconozco el gesto dactilar que con el índice o más bien con el anular, hacía Iñigo al pronunciarlo, pero me lo imagino).

Y continuando por “el foro” si bien es cierto que a ISABEL DIAZ AYUSO los vientos le son favorables, aunque tenga muy de cerca la proa de ROCÍO MONASTERIO, que si no le moja la oreja en la meta, no le va a quedar más remedio que pactar con ella; no es menos cierto que fue su servicio de inteligencia el que le alertó de la moción, cuyas armas de disolver la cámara siempre guardan en la pistolera más cercana, y que al ser la más rápida en desenfundar las cosas le han salido bien. Pero si de todo esto de verdad hay que darle las gracias de haber sacado a Iglesias de la Vicepresidencia, y además borrar del mapa a IGNACIO AGUADO; no es a Ayuso –que se atribuye el mérito- sino a ANA MARTINEZ VIDAL que por su desmedido ego y ansias de trepar, desde Cartagena en la Asamblea de la Comunidad Autonoma de Murcia sacudió los cimientos de Ciudadanos y a INÉS ARRIMADAS por haberla escuchado.

Y así termina la semana, encendiendo el puro de los domingos a vuestra salud y en perjuicio de la mía, y que entre los sabores del café, me incitan a teclear estas letras que ni repaso, con la única intención de enviar un fuerte abrazo a amigos y familiares.

Ramón Galindo.

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