Opinión Deportes

Lección magistral del FC Cartagena ante el líder Espanyol en El Cornellá-El Prat (0-2), Guillermo Jiménez

¿Me pellizco o no me pellizco? ¿Acaso me he transformado en visionario? ¿Me habré introducido sin saberlo en una secta? ¿Será la reacción del segundo pinchazo de la Pfizer que me colocaron en el Pabellón Beaza de operaciones anti Covic 19? Ni lo uno ni lo otro, ni lo de más allá, sino todo lo contrario, para que se me entienda.

Pero este rimbombante e inesperado y, no sé si irrepetible 0-2 en Cornellá-El Prat, ocasionado de sopetón, a quemarropa, de soslayo, como el que no quiere la cosa, chamuscó las alas de los muy felices periquitos y chamuscaría también si se terciase los escandalosamente afilados bigotes del detective belga Hércules Poirot. parido por Agatha Christie.

Los queridos periquiteros fueron agasajados por su ascenso a Primera: Así de muy educado  y deportivo es el Efesé 2021 que les dedicó un pasillo de palmas y palmaditas en las espaldas de los futbolistas barceloneses, que llevaban una ristra morcillera de quince partidos consecutivos sin perder y la exposición de 23 victorias y nueve igualadas. 66 goles a favor. La de este viernes fue su séptima derrota. Les faltó la ametralladora  TDR (Raúl De Tomás), recuperándose del Covid, pero tuvieron a Embarba, al que hay que echarle de comer aparte.

SIN BANDERA BLANCA  EN CORNELLÁ-EL PRAT

Los malpensados sospechaban que el FC Cartagena se había puesto de rodillas ante el RCD Espanyol pidiendo árnica, sacando bandera blanca, rendido de miedo y pidiendo de la generosidad de los blanquiazules el regalo de un mísero puntico  (empate a cero, que es lo que se lleva en el muestrario de resultados de la Smartbank)  y que habría llegado, el empatillo, que ni pintado para continuar en la pelea codo con codo con Castellón, Logroñés, Lugo, Alcorcón y la tropa de maletillas.

Viendo la línea ascendente del Cartagena tiemblan JIM (R. Zaragoza),  Anquelotti(Alcorcón), Cuco Ziganda (R.Oviedo),  Antonio Hidalgo (Sabadell) y Sergio Rodríguez (Logroñés), y tiembla hasta el apuntador. Pero la grandeza del fútbol es tal que si el Efesé perdiese los tres partidos que restan bajaría casi seguro al infierno.

LOS DOS POSTES Y TODOS LO SANTOS

Amenazados por la caída ya tiemblan los parias viendo a un potente equipo como fue el Efesé esta noche que además de darlas todas y además  jugó con 12: los once leones vestidos con la camiseta de la marítima, más los postes de la portería de Marc Martínez. Los palos salvaron al Cartagena, la Virgen del Pompillo o la Caridad del Cobre. O la  intercesión certera del recordado y querido Padre Turpíndesde el Cielo. Yo qué sé.

Vicente Moreno, el excelente entrenador espanyolista, triunfador jerezano como Lola Flores o La Paquera, con fama de ascensor profesional de clubes, esta vez se tragó un sapo que no esperaba y Luis Carrión  colocó en su medallero el oro  que no se le puede negar por la exhibición de juego ordenado, granítico equilibrado, eludiendo la patá palante. Conteniendo, presionando. Con ambición, elegancia, sacrificio y responsabilidad. Yendo a ganar y no de boquilla.

Las piezas no le fallaron. El sistema de defensa, de 10 en bloque, y Julián Delmás (Delmás, Selección) por banda derecha como la jornada anterior, metiendo el pie como pudo, a la remanguillé, en el 0-1. Y más adelante, el penalti fabricado por el genial Rubén Castro, en una operación a lo Juan Palomo: yo me lo guiso y de paso me lo como.

Diecisiete chicharros lleva marcados el 7 del Cartagena. El penalti lo transformó no a lo Panenka sino a lo Castrenka.

JOSÉ ÁNGEL FUE A LA GUERRA

     José Ángel saltando por un balón, tras ser asistido. / Foto FC CARTAGENA SAD

El partido lo ofreció Vamos, en Movistar, en el único espectáculo del fútbol profesional el viernes 14 de mayo. Sin trampa ni cartón, ya se vio cómo a más de un protagonista, en el fragor de la noble batalla,  José Ángel Jurado terminó adornada su cabeza con esparadrapos y un vendaje azul de compresión o de comprensión para comprender que, como todos, fue al choque y no se arrugó. Como especialmente Álex Gallar, quien recibió cera a mansalva. Pero no frenaron al catalán, que ayudó a que se rompiese el pronóstico científico que daba el 81,4% de probabilidad Elo de victoria al Espanyol por solo un 6,1% al Cartagena.

Café para todos, medallas para todos. Hasta para Elady, que saltó al campo en el minuto 86 y lo hizo con bravura. Todos se unieron al final formando corro sobre el césped perico para celebrar el éxito. El más serio o pensativo, Coco Carrasquilla y no hace falta programa de mano para explicar su coyuntura.

 

Vídeo de la gesta albinegra en Barcelona.

PARRA Y RAMOS, EXPERICOS Y EXALBINEGROS EMBLEMÁTICOS 

 

Y siempre hay connotaciones que vienen bien para que los jóvenes lectores vayan conociendo algo más de nuestro fútbol ícue.

Por ejemplo, diré y escribiré que fueron internacionales y destacados jugadores del Espanyol, en etapas diferentes. Ambos defensas. Y también actuaron en las filas albinegras: José Parra, gerundense de Blanes, fallecido hace cinco años a los 90, participó en el Mundial de Brasil (Río de Janeiro 1950) y José Antonio Ramos, nacido en Tetuán cuando era Protectorado español. Parra era central y recuerdo que lo contrató el entonces presidente de la UD Cartagenera, el doctor Ángel Abengoechea Larraz, quien era director de la Cruz Roja. Debutó  el futbolista experico en el terreno de la Avenida del Caudillo, en Cieza -campo de tierra de albero y de reducidas dimensiones- y los cartageneristas perdieron por 3-1. Un desastre que presencié. Me desplacé siendo un crío en uno de los autobuses fletados por Carmelo, el del Kiosko de la plaza de El Lago.

El equipo, horroroso aquella tarde, fue desbordado por los ciezanos y jugó como pollo sin cabeza. Dio paso a que comenzase a difundirse el bulo que la llegada de Parra (cobraba 400.000 pesetas por temporada y media, cuando la banda salarial era de 15.000 a 40.000 pesetas, excepto los de la cantera que trabajan pal inglés, como dejó escrito Isidoro Valverde) levantó celos o sanas envidias entre los jugadores, que le ayudaron poco en los inicios. Aun así Parra demostró su clase como futbolista en todas sus actuaciones pero no fue decisivo. Fútbol destilado, jugado desde atrás, sin un puto patadón a las nubes. Pero Pepe Parra no fue el líder que lo había sido el exbarcelonista César, el divino calvo, en el Elche, de Tercera, cuando los ilicitanos del presi José Esquitinoascendieron desde esa categoría a Primera en un par de campañas en los tiempos de Altabix, donde hoy funciona un polígono industrial. Entonces se consentía la figura de jugador-entrenador en una misma pieza.

En cuanto a Ramos, era lateral derecho y fue fichado por el presidente ferrolano cartagenero Andrés Martínez Prieto en 1983, recién ascendido el Efesé a Segunda por el argentino Gustavo Silva, un míster con su carácter, su arma y su armario. El jugador había actuado cinco campañas en el Espanyol y 6 en el FC Barcelona. En las filas cartageneras fue compañero de los Paco López y Sebas, porteros; Carlos Trasante, Pani, Morote ‘el Moro’, Arango, Juan Huertas, EmilioRodríguez, el del Salón de Téde la Avenida de América, y Alejandro Sagarduy, ya fallecido; Isidoro García,  hoy presidente de la Fundación FC Cartagena y gerente de Cabisuar.

Ramos era licenciado en Química y en Historia del Arte.

EMPUJAR, EMPUJAR, EMPUJAR

  Es que en esta diabólica Liga Smartbank no hay otra que empujar, empujar y empujar, como los que llevan sudando la gota gorda y metiendo el hombro en el trono líder en báscula de la Semana Santa. Un nuevo empujón el martes inmediato ante el Almería en el Cartagonova (19:00), con público in situ, y la salvación quedaría casi hecha sin tener que esperar al Girona.

 

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