Opinion_Actualidad

“Llámame facha si quieres”, Ramón Galindo

Y con esto poco a poco se van retirando las tropas internacionales de Afganistán. Y como de costumbre y en todas las guerras algo se dejan atrás. Ya no solo las vidas de los que allí cayeron (algunos de ellos en españoles), sino que también los intérpretes y colaboradores que amén del resto de la población a los que también les van a cortar el cuello, allí se quedan a expensas de los Talibanes.
¡Pero claro! Este mejunje mental en el que en Occidente muchos están sumidos es muy difícil de explicar y yo con la ayuda de un chascarrillo lo voy a intentar:

En cierto reality Show se encontraron un chico y una chica con el ánimo de conocerse “y lo que surja”.
Una vez ya ambos adentrados en conversación:
-El chico opinó que las mujeres no deberían tener los mismos derechos que los hombres, y que había que odiar a los homosexuales e incluso llegó a decir que deberían ser ejecutados en las plazas de los pueblos.
-La chica horrorizada ante tales opiniones le espetó: “Pero tú eres un facha de mierda”. Seguro que eres del Opus y votas a VOX.
-El chico contestó: No, yo soy musulman y estas son mis creencias y debes respetármelas.
-La chica pidiéndole excusas dijo: ¡Huy perdona! Espero que no creas que soy una racista.

Y así vamos, con los que piensan que hay que respetar a los que quieren colgar con una cuerda por el cuello y del extremo de una grúa en las plazas públicas -que pronto lo veremos en Afganistán- a los que pertenezcan a esa gran lista de 36 géneros y 9 opciones distintas de la heterosexualidad, que ya reconoce el gobierno de Sánchez, pero que con el tiempo sean de la clase que sean solo pueden acaban en el urólogo o el ginecólogo, hasta que la ciencia avance a su gusto y las facultades de medicina creen las nuevas especialidades médicas. Pero que tanto les gusta destruir monumentos o construcciones que no sean de su gusto, pertenezcan a la época histórica que pertenezcan, pero que luego son los primeros en subirse a la carroza del día del orgullo gay.
Pero por si esto no fuera lo peor, tampoco quieren que los menores huidos de sus casas y que en aquel ataque de confusiones y falsas promesas cruzaron la valla de Melilla puedan volver con sus padres, estos “talibanes mentales” prefieren que los menores malvivan en una cochambrosa nave a expensas de mafias y desalmados de no sé que tipo de opción sexual incluida en la famosa lista “socialista-podemita” para que al cabo de unos meses acaben en algún centro de acogida quizá sin poder sentarse bien y con muy pocas opciones de rehacer sus vidas, solo a cambio de poder llevar una imitación de zapatillas de marca y una camisa del Barça o del Real Madrid y al mismo tiempo creando el caldo de cultivo ideal para con suerte acabar siendo carne de prisión. Que según fuentes del Ministerio de Interior (lo que quiere decir que serán muchos más) rondan entorno a los 12.000, dando lugar a cifras tan escandalosas como que el 60% de los nuevos reclusos en España son extranjeros y la mayoría musulmanes, que dicho sea de paso, también son los más conflictivos en la cárcel.
Estas cifras, colocándolas en una balanza, y siempre extraídas de páginas oficiales, nos dicen que si la población extranjera en España es del 11,4% y la de población reclusa el 35% es extranjera, con mayoría norteafricana, y con cuyos ingresos de los mismos han sufrido un incremento del 228% de ingresos, parece que con estas cifras la ecuación resultante puede dar un resultado esperpéntico, ni que sea el lugar más adecuado para enviar a un hijo de esta manera, bien sea en patera o saltando la valla.
Y ahora que no me salga nadie con que el sistema les empuja a ello, pues bien es sabido que ya traen las instrucciones aprendidas de que aquí se le puede chillar a la policía, incluso apedrearlos que no pasa nada, allí, en sus países de origen los azotan a latigazos y esto representa un atractivo para los aventureros que si allí roban les cortan las manos y aquí como mucho te fichan e incluso te ponen una paga.
Aún así, el sector podemita del Gobierno, protesta porque estén devolviendo a los niños con sus padres, pero aún no he visto yo a ninguno de estos acoger con sus espléndidos sueldos y fantásticas residencias a ningún MENA para matricularlo en el colegio de su barrio, ni comprarle unas zapatillas de marca, antes bien sus planes van más allá de eso y quieran dotarlos de los derechos por los que no se atreven a luchar en sus Patrias, y así cuando ya hallan destruido todas las cruces en recuerdo de los que fusilaron en las puertas de las Iglesias, ya estarán a la misma altura de pensamiento ideológico que los Talibanes.
¡Porque aquí hay que ser selectivo en desenterrar esqueletos de las cunetas! No vaya a a ser el diablo que aparezcan hábitos y rosarios enterrados que los hay, y muchos.
¿Pero que pasará cuando estos sean grandes y quieran poner en marcha las grúas en las plazas de los pueblos?
Llámame facha porque no me opongo a que busquen a tus muertos, pero tú sí a los míos; llámame facha porque quiero que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres, pero tú defiendes a quienes las matan a pedradas; llámame facha porque me da igual tu opción sexual pero tú defiendes a quienes ahorcan a los homosexuales; llámame lo que quieras porque no me invento la historia y no quiero destruir sus vestigios como tú haces; búrlate ¡si te atreves! de Mahoma o del Islam con la misma libertad y facilidad que lo haces de Jesucristo o de la Iglesia Católica; llámame facha porque me gustan los colores de la Bandera de España y porque respeto las tradiciones de mi país; llámame lo que te venga en gana pero no quieras que yo te pague el recibo de la luz, eso se lo puedes pedir a la exministra socialista Beatriz Corredor, a la sazón Presidenta de Redes Electricas, que con sus 546.000 € anuales (45.000 € al mes más otras prebendas, que se dice pronto) podría hacerlo, ni que participe en la supina imbecilidad de tus pensamientos. llamándome facha por esto estas dignificando el apelativo y haciendo sentirme orgulloso. Pero que sepas que me lo llamas porque sé lo que quiero y lo que me gusta y tú sin embargo no lo sabes y eres un talibán.
Pero sí te pido y te exijo que al menos trabajes y que no permitas que incultos, mentirosos y gandules sin estudios ni vida laboral dirijan el país, ni siquiera la concejalía del ayuntamiento más pequeño de España y esto va para todos, porque cuando aprenden a comer sin trabajar se convierten en talibanes sean del partido que sean.

De modo es que no se si será una costumbre facha esto de fumarme un puro los domingos, aunque el Ché y Fidel lo hacían incluso cuando fusilaban a los campesinos. Me da igual, yo a vuestra salud y en perjuicio de la mía, enciendo este habano y con la única excusa de enviaros un fuerte abrazo a amigos y familiares humeó al tiempo que tecleo en el móvil estas letras en la sobremesa del domingo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba