ActualidadDestacadasLa vida en la UPCT y Zinsa de Lorenzo Vergara Pagán "Loren"Opinion_Actualidad

MAR MENOR «CAÑAS Y BARRO», Lorenzo Vergara

MAR MENOR
«CAÑAS Y BARRO».

Le he dado vueltas al título de este artículo, y… me ha venido a la cabeza la celebre novela de Blasco Ibáñez de principio del siglo XX, «Cañas y barro», en ella, Tonet, Tono, la Samaruca, El tio Palomo..
. desarrollan su vida en El Palmar, pueblo Valenciano situado en el centro de la Albufera, donde los personajes, se mueven arrastrando una barca a través de unas aguas eutrofizadas y saturadas  de cañas y barro, en un ambiente lóbrego y empobrecido. Como se sabe, en esa Albufera (otrora agua salada) trabajaban y vivían de ella pescadores, ganaderos, productores de sal etc. «LAS GOLAS QUE ABASTECIÁN  A LA LAGUNA DE AGUA SALADA», SE FUERON CERRANDO, al tiempo que por otro lado, le entraban aguas dulces provenientes de los ríos Júcar y Turia. Los habitante de esos pueblos, y de esa época, cambiaron su forma de vida, y donde había sal ahora habría arroz, y se convirtió en un arrozal.  Naturalmente, toda esa transformación ha sido a través de siglos.

Cada vez que me acerco a mi casa, en Los Nietos-
Cartagena-España, (el pueblo más antiguo y arraigado en el Mar Menor) me asomo a la playa, y me aterra lo que contemplo. Veo un espectáculo deleznable, eutrofizado, pestilente, desolador, sin bañistas, lleno de cieno, que actúa  como si fuera arenas movedizas, y hace imposible la entrada al  agua de ningún ser humano, y me viene a la cabeza la transformación de la Albufera, y me pregunto, ¿será eso lo que están buscando las personas que se oponen a la «limpieza» integral de tanta «mierda» que nos rodea?. Sabemos que, es imposible que toda esa materia orgánica degradada se regenere por sí sola, (más adelante explicaré sus efectos, en muchos casos «letales»). Y…también sabemos que esa misma degradación va «echando» al ser humano de esa laguna, y en mi cabeza, «bullen» ideas que pueden parecer insólitas, pero insólito es lo que está ocurriendo.

Como es muy fuerte el tema que toco, (muy proclive a la demagogia) debo ser fuerte para exponerlo, ¡sin miedos!, convencido de  lo que escribo. Me declaro apolítico, (voto a quien me da la gana) esto,  unido a mis 64 años de experiencia analítica, al pie de una vitrina de laboratorio químico, me permite opinar, y exponer los  trabajos que durante tantos años he ido realizando sobre nuestro querido Mar Menor.

En 1972 me contrata el CSIC para que, a través del CEBAS y de la Escuela de Ingenieros Técnicos Industriales de Cartagena España, pase a formar parte del equipo que, durante 8 años estudiará la contaminación ambiental en el Sureste. Ya por aquellos años, (aunque no era ese el motivo de mi contrato) mi preocupación por la contaminación del Mar Menor era muy grande, por todo ello, en un recorrido que hice de punta a punta, tomé muestras para analizar los metales pesados, tanto en los sedimentos marinos, como en el agua del Mar, una de mis mayores preocupaciones, era comprobar la insolubilidad de los metales pesados cuando se encuentran en forma de sulfuros, (que es el caso), y con ello, «aseverar» lo que tantas veces he leído en la famosa «Agenda del Químico» del Doctor Luis Blas, y en el no menos famoso «Burriel» de Química Analítica. Las pruebas que realizamos consistieron en «lixiviar» con agitación magnética durante 48 horas a temperatura ambiente, 100 g. de muestra sólida (sedimentos)  en 500 ml. de agua destilada con 55 g/l de cloruro sódico ultrapuro.  (imitando la salinidad que, por aquellas fechas tenía el Mar Menor). La insolubilidad, fue prácticamente total de todos los metales pesados (menos de 1 ppm).

Aquel trabajo, lo realicé para satisfacer mi propia curiosidad, sobre la insolubilidad de los metales pesados (en forma de sulfuros) a pH 8. Muchos años después, (1985 siendo presidente de la Región el Señor Carlos Collado), con motivo de la realización del paseo marítimo de los Nietos Cartagena España, (incluidos los espigones) y la aportación de arena,   procedentes de la Manga para las playas de los Nietos, Los Urrutias, y ampliación de otras, la empresa Fomento, a través de Don Ignacio Segado Uribe, presidente de la Asociación de Vecinos de los Nietos, nos mandaron (al Patronato de la Escuela de Ingenieros Técnicos  Industriales) unas muestras de estas arenas, para que les analizaramos los metales pesados, realizamos ese trabajo, cuyos resultados firmados por el Doctor Moreno Clavel lo enviamos a Fomento y a Costas. Al propio tiempo, también realizamos   análisis de metales pesados en las arenas de las playas de Mazarrón, naturalmente, tanto unas como otras arenas, (en mayor cantidad las de Mazarrón) tenían metales pesados, tiene que ser así, no olvidemos que, toda la costa desde Mazarrón hasta Cabo de Palos, más de 400 km cuadrados son minas que han estado explotadas desde hace más de 2000 años, y que le han dado al mundo vías férreas, trenes, barcos, coches aviones, joyas, cables para el tendido eléctrico, baterías, ácidos para fabricar fertilizantes, medicinas, etc. Pero… al propio tiempo les hicimos pruebas de lixiviación, demostrando una vez más la insolubilidad de los metales pesados en forma de sulfuros, gracias a esa insolubilidad, y aprovechando su hidrófobia, se han podido enriquecer en los lavaderos de flotación, los metales que tanto bien han aportado al progreso de la humanidad.

Antes de continuar con este extenso artículo, (me es imposible hacerlo más corto, sí quiero explicar mis experiencias), vuelvo a reiterar que no tengo color político, y que mi único interés, (mi horizonte, por ley de vida será corto) es dejarle a mi familia, y a todos los ciudadanos, mi experiencia de tantos años, en la creencia de que lo que escribo y digo, es lo mejor para mi ciudad, y para el Mar Menor, pues no solo me interesa la flora y la fauna, también me interesa (y mucho) el bienestar de los propios ciudadanos, y desde luego aseguraros que, ni  ahora, ni nunca, mis opiniones y trabajos, han perseguido ningún fin «oneroso».

Como dije, debo de ser fuerte, y muy sincero, para exponer mi opinión, basada en la experiencia de tantos años de laboratorio, y además, siendo parte interesada como dueño de una vivienda en el sitio más azotado por la eutrofización, la podredumbre de la materia orgánica, y por el abandono mas absoluto de todos los estamentos de una y otra «tendencia», hablo de Los Nietos-Cartagena de España. Es muy difícil, porque el Mar Menor se ha convertido claramente en el CETRO por el que luchan dos «tendencias», dos formas distintas de llegar a el, y conseguirlo. Por supuesto, obvio el ¿por qué? se ha llegado a este punto de degradación, y lo hago, pensando qué los distintos gobiernos que nos han regido durante los últimos 40 años, lo habrán hecho creyendo que sus decisiones eran las acertadas. Sería absurdo, y de mala fe pensar lo contrario, y desde luego, mi forma de ser, y mi ausencia de «tendencia» política no me lo permite. Pero… si me permite claramente, emitir mi opinión sobre el camino emprendido por ambas «tendencias», para conseguir la ansiada recuperación de nuestra «perla».

Una de las «tendencias», exige la recuperación del Mar Menor, porque lo considera patrimonio de la ciudadanía, e incluso solicita se dote al Mar Menor de «personalidad juridica». Pero… en ningún momento, habla de devolverle a la ciudadanía la recuperación de las playas cómo tales playas, ni una sola vez he oído ni  leido la palabra ¡LIMPIAR!, más bien, atisbo un deseo de demostrarle al hombre, que se ha llegado a este extremo, por acción del propio hombre, y que la recuperación de las playas, (independiente de otras muchas acciones),  deberá producirse de forma natural.

La otra «tendencia», es partidaria de compatibilizar la agricultura con la conservación del Mar Menor, para ello, busca soluciones para evitar la llegada de nutrientes a través de la Rambla del Albujón, y por otro lado, es partidaria del dragado de la gola de Marchamalo para ampliar la entrada con aguas limpias y con oxigeno disuelto «nuevo», así cómo de la limpieza y dragado inclusive, tanto en los Clubs Náuticos cómo de la Ribera Sur del Mar Menor, para devolverle la playa limpia de fangos, lodos, y de materia orgánica podrida, (causante del «temible» ácido sulfhidrico) a los ciudadanos.

Naturalmente, esta es una opinión muy personal, y seguramente ambas «tendencias’ matizaran
muchísimo está apreciación, que he intentado hacer con la mayor objetividad posible.

Aunque esté artículo, está escrito a título absolutamente personal, bajo mi total responsabilidad, debo comentar que, todas las determinaciones analíticas qué he realizado, han sido hechas en el Departamento Ingeniería Química y Ambiental en su laboratorio de Tecnologías de Medio Ambiente en la UPCT. y que naturalmente, muchos de los datos obtenidos los he comentado con los profesores y profesoras de dicho departamento, a los que agradezco sus consejos y puntualizaciones.

Con gran alegría, leí en la prensa que se iban a limpiar los fangos y lodos de los Clubs Náuticos de los Nietos y de Los Urrutias, fangos y lodos qué, por acción de la eutrofización y la consiguiente podredumbre de la materia orgánica producen el temible ácido sulfhídrico, (del que hablaré mas adelante) en cantidades que han llegado a superar los 2000 ppm. además, y sobre todo, evitar   el aspecto espeluznante y sobrecogedor que invita a salir corriendo. huyendo de la peste y de esa terrible visión.

Pero… cuál fue mi sorpresa, cuando al otro día leo, que el enterado de turno (seguramente, será de los que dicen, no sé de qué va, pero me opongo), dijo que, no se pueden remover las arenas de los Clubs Náuticos que autorizó «echar» Don Carlos Collado, de acuerdo con Costas, porqué (según dice) se removerían los metales pesados (ya hemos repetido hasta la saciedad, que son insolubles) y se queda tan pancho, y priva a dos pueblos costeros, y a sus moradores, de que disfruten de agua limpia de veneno, y de un entorno agradable. Espero que, esos dos Clubs Náuticos queden limpios de bazofia y de cieno, y sobre todo, del terrible veneno del ácido sulfhídrico, y ofrezcan un entorno agradable. porque lo hecho, hecho está, y ahora lo que queda, es «limpiarlo» (palabra que nadie pronuncia, por miedos infundados, mejor dicho, fundados en opiniones ventajistas, y aprovechadas), debemos limpiarlo y cuidarlo, y no tropezar dos veces en la misma piedra.

Habrá observado el lector de este artículo, que repetidamente hago mención al ácido sulfhídrico cómo veneno, desde que yo tenía 18 años, estoy trabajando con el ácido sulfhídrico. Paradójicamente (aún siendo mi enemigo) lo he usado constantemente para separar los grupos analíticos, por ello, lo conozco perfectamente, se de su peligrosidad por inhalación, varias veces en tantos años, algunos de mis compañeros y servidor, hemos sufrido desvanecimientos a causa de este ácido, incluso, hace muchos años, intervine en la investigación analítica para aclarar el fallecimiento por inhalación del ácido sulfhídrico, de tres trabajadores en el desguace de un barco, aquí, en Cartagena, por todo ello, a este ácido qué se forma por la degradación bacteriana de la materia orgánica, en  condiciones anaeróbicas,  hay que tenerle un inmenso respeto.

Muchas veces, habrán leído comentarios de los pescadores del Mar Menor, sobre la capa negra que se adhiere a los plomos de sus redes (cuando las recogen),  ese «negror», obedece a la formación de sulfuro de plomo, que ha precipitado por acción del ácido sulfhídrico que hay en el Mar Menor, ¡fíjense!, si el sulfhídrico es capaz de hacer eso con el plomo, ¿qué hará con las branquias de esos pobres pececillos?, y con los pulmones de nosotros ¡los pobres humanos!. El ácido sulfhídrico, formado en condiciones anaeróbica es terrible, el Mar Menor, reune todo lo que necesita para su formación, sulfatos, materia orgánica y bacterias, los tres «junticos» se van apoderando del oxígeno disuelto que necesitan los peces, las plantas, y…los humanos, y se produce anóxia. Si a eso, le unimos la subida de temperatura (que se produce en los meses fuertes de verano) que ayuda y promueve la descomposición de la materia orgánica, se forma una terrible mezcla, capaz de matar a los pobres peces, y a las plantas del fondo marino, y con el crecimiento de las algas, (alimentadas por la entrada de nutrientes) y su posterior podredumbre, se forma un ¡terrible! e inagotable circuito cerrado, podrido y eutrofizado que, en momentos determinados hace imposible la vida en su entorno. Hay una cosa qué hay que dejar muy clara, si alguna vez hubiera un accidente, grave o mortal, de algún ser humano, a causa del sulfhídrico acumulado  por la materia orgánica putrefacta, será culpa (SOLO, Y UNICAMENTE) de los que se niegan a limpiarlo y a quitarlo.

Naturalmente, analizo periódicamente las aguas del Mar Menor, y siempre las comparo con las del Mediterráneo, estas, me sirven de patrón (pues apenas sufre variación), los métodos analíticos que empleo, son (a pesar de su laboriosidad) muy exactos, volumetrías, gravimetrías,
instrumentación etc. dado el momento crítico que vive nuestro Mar Menor, pretendo qué mis resultados analíticos sean lo más veraz posible, le doy una gran importancia a la determinación del residuo seco, (cantidad total de sales, incluida la materia orgánica). Desde luego, os puedo garantizar que jamás, en tantos años que llevo analizando el Mar Menor he encontrado  que la salinidad del Mar Menor sea inferior a la del Mayor, si las muestras están bien tomadas (homogéneas, y alejadas del delta formado por la entrada de agua dulce) es imposible que eso ocurra.

Fijense, en el mes de mayo de 2018 analicé  las sales totales que contienen el Mar Menor, (tomando las muestras en sitios bien definidos, y con todas las precauciones), el resultado fue de 50’4 g/l. En el mes de septiembre de 2019 (después de la DANA), descendió a 45’2 g/l, actualmente, en el mes de octubre de 2021 es de 45’6. y para que les sirva de referencia, la salinidad del Mediterráneo es de 39’3 g/l.

He hecho todas las «reflexiones» anteriores, con la intención de exponer mi opinión con toda la claridad que mi corto léxico científico me permita, pero esta opinión, va cargada de pragmatismo, exenta totalmente de interés personal, y aportando mi experiencia de tantos años de trabajo, y desde luego, teniendo en cuenta los tres pilares que considero imprescindibles, para sostener nuestro actual estado de bienestar, y que son, en orden aleatorio, el medio ambiente, el económico, y el social. Los tres deben caminar juntos, y deben entenderse, de no ser así, todo se irá al garete.

Considero imprescindible,  la limpieza y ¡DRAGADO! total y absoluta de toda la parte sur del Mar Menor, infectada de ácido sulfhídrico, (creado por la podredumbre de la materia orgánica) en algunas partes con casi 2000 ppm. Sulfhídrico que, en momentos determinados, hacen imposible la vida en el Mar Menor ocasionando la anoxia, y con ello, la muerte de los peces, y que incluso, tiene un peligro real para el propio ser humano. advirtiendo de que, en caso de haber un accidente «letal», la responsabilidad, recaerá sobre los que se niegan a quitar esa «roña» vergonzante y aterradora, porque… no lo olvidemos, el Mar Menor es prácticamente un circuito cerrado, y es como un cuerpo humano, al que hay que limpiar, quitar la «caca, y el pipí» acumulados, porque de no hacerlo se pudre ( qué es lo que está ocurriendo). Viendo el estado actual del Mar Menor, tengo la impresión de qué quieren exhibirlo ante el mundo, en esas condiciones horribles. Es como un castigo al propio hombre, es como la madre desnaturalizada y cruel, qué ¡EXHIBE! Ante sus vecinos y amigos las sábanas orinadas de su hijo, para oprobio y escarmiento de este, y que solo sirve para que esa criatura acumule rencor hacia la persona que le está haciendo tanto daño. El dragado es imprescindible, se hace en el mundo entero, y en el Mar Menor por sus condiciones actuales se hace necesario, se aumentaría la profundidad en las orillas, infectas ahora mismo, de cieno, y materia orgánica, qué hacen imposible la entrada a nuestra laguna, hay que vencer (de alguna manera) los escrúpulos que se tienen en efectuar está limpieza, y mitigar en lo posible sus consecuencias, pero… los beneficios obtenidos serían inmediatos, pues lo que se está haciendo ahora mismo, quitando unas simples cañas, (para simular que se hace algo), eso no vale para nada, y cada vez estará peor el Mar Menor.

Por supuesto que, estoy de acuerdo que se efectúe el dragado de la gola de Marchamalo, es necesario que le entre agua nueva, y oxígeno nuevo, es… cómo hacerle la traqueotomía al Mar Menor porque se asfixia.  El Mar Menor, es de todos, no de unos pocos, y todos debemos preocuparnos de el, pero en su justa medida, porque el medio ambiente forma parte del sostén de nuestro bienestar, con el mismo porcentaje que, el económico, y el social.

Estais Ciegos?. ¿Es que no os dais cuenta de que quieren echarnos del Mar Menor?. ¿Es que no os dais cuenta de que no quieren quitar ni una caña?. ¿Es que no os dais cuenta de qué exhiben la ¡MIERDA! como trofeo para ir echandonos a todos del Mar Menor?. ¿Es que no os dais cuenta de que la parte social estorba?. ¿Es que no os dais cuenta de que jamás se limpiará la materia orgánica?, ¿de que jamás se limpiará el sulfhidrico?, ¿de que jamás se quitarán los  fangos, los lodos y el cieno?. ¿Es que no os dais cuenta que jamás han pronunciado la palabra limpiar?. ¿Sabeis por qué?, yo, os lo digo, porque la parte social les importa un ¡BLEDO!. En una palabra, el ser humano (en su faceta social) es nocivo, es malo, y no podemos compartir el bienestar con la flora y la fauna. Estorbamos, y…por eso, se opondrán  a cualquier intento social, y jamás se quitará la ¡ROÑA! aterradora y vergonzante, porque será el trofeo ganado en la lucha por echar al ser humano del Mar Menor. Será… como un castigo al propio ser humano.

No entro en detalles técnicos, que harían que me perdiera en elucubraciones, sin expectativas reales. Utilizo el pragmatismo, «mi» sentido común, y la seguridad de que, la suciedad solo se corrige con la limpieza. Si no se hace así, pasarán decenios y decenios, y lo sucio será mas sucio, y el Mar Menor se convertirá en un «cañaveral» que, hará imposible su «disfrute» por los humanos, para satisfacción de los que persiguen este fin.

Lorenzo Vergara

Publicaciones relacionadas

3 comentarios

  1. Lorenzo, tu artículo sobre nuestro Mar Menor, merecería ser leido por los parlamentarios europeos, porque su contenido es tan claro y conciso, que cualquier persona con mediana cultura lo comprendería, y por tanto, llevar a cabo una actuación inmediata para su SALVACION de una vez y para SIEMPRE.

  2. Sr. Vergara:
    Enhorabuena por su artículo. Hacía tiempo que no leía un artículo tan clarificador sobre nuestro querido mar menor. Ojalá el mismo tenga el recorrido necesario para que los políticos actuales, responsables de la salvación de la laguna, le hagan caso y empiezan de una vez a tomar decisiones prácticas sobre su regeneración. Muchos ciudadanos como yo, legos en la materia, hemos oído y leído durante estos últimos años comentarios y artículos al respecto, pero en mi caso , y en el de otros amigos preocupados por nuestra laguna mágica, siempre hemos considerado , utilizando simplemente el sentido común, que lo que tenían que hacer era aumentar el caudal de entrada de las golas y así oxigenar las aguas del mar menor. Por ello, este artículo escrito desde la sensatez y la profesionalidad de un experto, me ha iluminado definitivamente sobre mis dudas de tantas opiniones vertidas durante estos años. Gracias Sr. Vergara.

    1. Muchísimas gracias por su comentario señor Andújar, efectivamente, ese artículo lo he escrito desde mi experiencia de tantísimos años, estoy seguro que si se realizara lo que propongo, y naturalmente impidiendo la entrada de limos y arena, se conseguiría limpiar nuestro querido Mar Menor, le diré más, si esos fangos y cienos se ponen a secar el sulfhídrico al oxidarse desaparece, o se volatiliza, y sería hasta bueno, volver a emplear una vez mismas arenas, una vez limpias. muchísimas gracias amigo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba