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¡MI QUERIDA CARTAGENA! LORENZO VERGARA PAGÁN (LOREN) «LA PLAZA DEL EFESÉ»

¡MI QUERIDA CARTAGENA!
LORENZO VERGARA PAGÁN (LOREN)
«LA PLAZA DEL EFESÉ»

¡Sería muy bonito! ¿por que negarlo?, a mi me encantaría. En las ciudades, se ponen nombres (y se cambian) a sus calles, de personalidades, (locales o foraneos) que hayan destacado en alguna profesión. También se ponen nombres a las calles o plazas por algún hecho histórico, o sobre algún estamento, o acontecimiento que haya «calado» en la sociedad.

Personalmente, considero una gran idea, el ponerle a una plaza  de nuestra querida Cartagena de España, el nombre de nuestro equipo de futbol representativo a escala Nacional, (en este caso apelativo) ¡EL EFESÉ!  hoy día, (y siempre), el fútbol es un deporte de masas, y llega a concentrar en el estadio Cartagonova a casi el 8% del total de la población de Cartagena, y eso es mucho, y demuestra que no puede pasar inadvertido para nadie que, el fútbol es un acontecimiento social de primerísimo orden, y por ello, sería bueno que quedara plasmado el nombre del equipo en una plaza carismática de nuestra ciudad.

En algún sitio, he leído (en los balbuceos de esta proposición) qué podría ser un buen sitio la Plaza dónde se encuentra ahora mismo la reproducción a escala del submarino Peral, o sea, a la entrada a nuestra ciudad procedente de la autovía. Personalmente, a mí ese sitio no me recuerda nada, ni me dice nada que «huela»
a fútbol, o tenga relación con nuestro querido equipo, de ese sitio, solo recuerdo qué era una «Caseta» de alcantarillado, dónde se recogían las aguas procedentes del  Almarjal, y donde ibamos a jugar los críos después de habernos revolcado por las cenizas de piritas y los fosfoyesos «radioactivos» (¡Ay! que me troncho) que echaban desde la Fabrica de Explosivos para rellenar las «simas» de lo que luego serían los cimientos de las casas de la Avenida de América y alrededores. En fin, decía…que ese sitio no me recuerda nada que huela a futbol, cuando circulo por ella, como no sea que, era uno de los pasos obligados para acudir al estadio de El Almarjal.

Una vez aclarado mi punto de vista sobre la proposición «esbozada», paso a dar mi opinión personal sobre el sitio que humildemente he pensado sería el ideal para tan gran e importante acontecimiento. Se, que cuando escriba el nombre de la Plaza que «he elegido» para tan emblemático apelativo, muchos de mis lectores pensaran que me he vuelto «tarumba», pero…(aunque se alargue el artículo) permtirme que lo explique
(muy escuetamente, porque esto daría para un libro). Bueno…al grano, la Plaza que he pensado para exhibir con orgullo en sus esquinas tan «precioso» y querido apelativo es la del…Lago. Siiiii la Plaza del Lago, de la Merced, de la Constitución, de José Antonio, Real, Isabel II, Republica, General Suances, Arrabal de San Diego…mil nombres, que no han arraigado, a excepción del Lago (pequeña balsa instalada en 1.878).

 

No hay Plaza en toda España mas futbolera que la del Lago. Lo digo con convencimiento pleno, de que mi afirmación la puedo justificar con hechos y pruebas. Mi vida, es ya muy larga, por ello, todo lo que explico es historia que he vivido en primera persona, y que…afortunadamente todavía quedan muchos (no tantos) amigos y compañeros, que darán fe de lo que escribo.

Allá por 1948-50, corriamos por el Lago, alrededor de «mi  Farola» todos los críos de los alrededores, que…con latas vacias de los betuneros jugábamos al fútbol, y nos haciamos futbolistas, los Mijares, Pepito Ramos, Egea, Nito, Sornichero, Manolin, Terol, Miguel el nano, Jaime, servidor, y tantos otros. Por aquellas fechas, Cartagena España terminaba en el Parque de Artillería, pero
la afición al fútbol era inmensa. El Lago, era el centro neurálgico de todos los movimientos futboleros. Se cocían fichajes, en las sillas que Antonio Bobadilla Moya, dueño del Bar Ideal, ponía en el Jardín y donde se sentaban y ofrecían,  las mejores tertulias deportivas que imaginarse puedan, se reunían los futbolistas de la época, Coves, Eduardín, Jover, Mariano, Cabañas… hospedados en Calle del Alto y Angel, todo era fútbol, se respiraba fútbol, en las tertulias que participaban los entendidos (los crios los escuchabamos embobados) El Comandante Sidrach, Felipe de las gaseosas, Antonio Hernandez (el joyero) el padre de los Mijares, del Terol, El Sr. Marcelino, Pablo Ruiz… todos sabios del futbol…madre mía que recuerdos.

Se hablaba de  fútbol en todos los locales de la Plaza, en la peluqueria del Sr. Vidal, en la Carnicería de Pepe, en el Bar La Merced, en la Bodega de Juanito, en la tienda de Jerónimo Legaz, en la Droguería del Sr Paco, todo era fútbol, no había otra conversación que no fuera fútbol. Pero la máxima atracción (para todos) era Ángel Sahuquillo (El Fumateas). El Fumateas tenía una Carbonería en la calle de San Diego, era un hombre «inocente» (con todo lo que abarca la palabra) pequeño, enjuto, con voz cascada, tenía dos ilusiones en su vida, su carbonería y su «EFESÉ». Lo que escribo es autentico.

Por aquel entonces el apelativo EFESÉ estaba casi olvidado, a los aficionados y socios del Cartagena le decían «bóvedas» (por las inundaciones del estadio del Almarjal) pero al fumateas la «palabreja» bóveda le molestaba, cuando llegaba por las noches al lago, con la ilusión de oir hablar de fútbol, los tertulianos le zaherían, y le llamaban bóveda, y el, contestaba lleno de ira, yo no soy bóveda, soy «sosio» del EFESÉ, todo lo hablaba seseando con la genuina forma de hablar Cartagenera. los crios eramos terribles le habíamos tomado el pulso, y por las mañanas asomábamos la cabeza por la carnicería y le gritábamos  ¡Fumateaaaas! ¡bóvedaaaa!, y salía corriendo detrás nuestra gritando…¡joputas!, ¡cabrones!…pobre fumateas, cuanto hubiera disfrutado viendo el ascenso de su equipo y viendo el precioso estadio Cartagonova, y…desde luego, puedo asegurar que, «El Fumateas» con su «inocente» terquedad, contribuyó extraordinariamente a la recuperación y expansión del apelativo EFESÉ.

Y siguió el fútbol en el lago, y en 1.962 se inauguró la Cafetería Puerto Rico de Isidoro y Pepe (el del Puerto Rico), y desde el lago se peregrinaba cada quince días para el Almarjal. y se vivía el fútbol a tope. Que más puedo deciros. Os he expuesto lss razones por la que debemos ponerle a esa Plaza la del EFESÉ, no hay otra que lo merezca mas, además en el lago estuvo instalada la oficina del EFESÉ. Con ello, y con la próxima  recuperación del edificio del Cine Central, la puesta en valor de los restos arqueológicos la modernización de la Plaza, esta volveŕa a recuperar todo su esplendor y «mi» Farola del Lago lucirá en todo su esplendor.

Se ha hecho muy largo este artículo, pero no tengo más remedio que argumentar mi petición. Ruego al Excelentísimo Ayuntamiento de Cartagena España que lo piense, tambíen a los rectores de nuestro querido F.C.Cartagena, Paco Belmonte y Manolo Sánchez Breis, así como a los aficionados, y a todos los que lean este modesto artículo. Poniendo el nombre de PLAZA DEL EFESÉ al Lago, haremos justicia y ayudaremos a recuperar nuestra emblemática Plaza. Adios amigos.

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