Opinión Deportes

Un empate era la recompensa que merecía el Efesé en el Toralín, pero patinó en errores repetidos por enésima vez (4-2), Guillermo Jiménez

Un empate era la recompensa que merecía el Efesé en el Toralín, pero patinó en errores repetidos por enésima vez (4-2)

 NADA NUEVO: EN PONFERRADA EL ATAQUE FUE LO MEJOR DEL CARTAGENA

 

Un ‘4’ adverso ya se dio en el estadio gran canario ante  el mágico Jesé ‘Aserejé’ y los suyos,  el 3 de octubre del año pasado, y también en el Molinón ante el Sporting, el 26 de marzo de este 2022. Y ahora mismo el FC Cartagena regresa de tierras leonesas despedazado por el marcador y eso que el ganador tampoco fue una maravilla. Resultó, eso sí, más diligente y astuto cuando estaba entre las cuerdas esperando con temblores el 3-3 porque no había otra.

Pero Jon Pérez Bolo supo romper la dinámica negativa de los suyos en momentos oportunos con unos cambios en la segunda parte que le permitieron cortar el mando del Efesé a base de atacar con Yuri, su matusalén, que avivó la ofensiva, y otros jóvenes con piernas frescas.

La denominada  Carrioneta de Don Luis parecía acudir a Ponferrada de excursión gastronómica este fin de semana, sin presión clasificatoria y a traerse los puntos (al final de vacío) pero con su estómago de Carpanta, el personaje  del dibujante Escobar en los años 40 en el Pulgarcito. El tal Carpanta de los tebeos era una insaciable termita jalando y el Efesé se propuso  comer el 1 de Mayo el típico botillo del Bierzo en tierras leonesas, a base de carne procedente del despiece del cerdo, con sal y pimentón. Con moderación y sin llegar al atracón. Sí; los albinegros, hoy vestidos de marítimos tuvieron hambre. Se implicaron, se esforzaron y a ratos movieron el balón con sentido, pero no fue suficiente. Pifias importantes lo echaron todo a perder.

NO FUE LA MEJOR TARDE DEL GRAN MARC MARTÍNEZ

Es feo sacar el dedo acusador y señalar, pero del mismo modo que el guardameta Marc Martínez ha sido encumbrado, con justicia, por sus paradones, hoy toca estimar que el portero barcelonés no estuvo a la altura.

Él solo no perdió el partido, pero fueron decisivas algunas de sus intervenciones en el área y bajo palos. Sí, uno de los cuatro chicharros que recibió fue de penalti riguroso (una mano imbécil) transformado por Yuri en el minuto 88, después de que el metralletas blanquiazul  relevase en el 63′ a Sergi Enrich. El Toralín respiró  aliviado y comenzó la fiesta berciana en la grada. Ya se plantean de lleno agarrarse a una de las plazas de playoff para subir. Viene como anillo al dedo pues la llamada Deportiva celebra este año su Centenario.

Se sabía que la Ponferradina no estaba para regalos y a toque de corneta puso en acción  a las tropas del comandante Yuri de Souza, una institución con la tira de campañas en los blanquiazules que le ha resuelto muchos problemas al entrenador Pérez Bolo, el vasco, que se mantiene cuatro campañas. Yuri llegó en 2017 y acabará contrato en junio de 2023 y el brasileño, que antes pasó por el fútbol portugués y seguidamente firmó en el Pontevedra, no es el futbolista más costoso de la plantilla. Tan importante es este personaje que el año pasado recibió el título de Hijo Adoptivo del Bierzo.

 

En el Toralín, queramos o no, se examinaba otra vez el rendimiento de la defensa del Cartagena, tan puesta en solfa toda la temporada. La tarde del Girona (portería a cero) fue de menos a más pero en más de una ocasión ha desafinado un pelín o cantado por peteneras como la Niña de los Peines. Son despistes aislados pero en el plano individual ¿quién duda de los pulmones y velocidad del lateral mañico Julián Delmás. ¿ Quién pone en tela de juicio la sobriedad y regularidad de Pablo Vázquez, o la responsabilidad y determinación de Datkovic El Sicario?

Todos o algunos más como diques de contención por delante de Marc Martínez. el  portero de moda que ha madurado y que ha pasado de jugar en el modesto campo del barrio pescador de El Palo de Málaga, con el publico achuchando a un palmo de sus espaldas, en una eliminatoria con el Fabril de La Coruña, filial del Dépor  (2012-13) y ascender a Segunda con el Efesé´ en julio de 2020 en La Rosaleda, en la misma localidad y –ojo al dato, como solía decir El Butanito– al desviar un penalti que valía el ascenso en momento supremo. Ahora la Smartbank ha catapultado a Marc Martínez al estrellato y el portero gato quiere arrancar rendimiento económico a su progreso. Incluso con sus lapsus de esta tarde.

LOS NÚMEROS NÚMEROS SON

Se regresa de vacío de una salida que no era sencilla. Ya se sabe que nuestro equipo no es ningún dechado a la hora de la recolecta de puntos en los desplazamientos. Solo se ha mantenido la puerta a cero en Almería y en Zaragoza.  Le ha caído algo parecido a la maldición de los Tutankamón. Fuera del estadio Cartagonova es la duodécima derrota que suma.

El partido ofreció los alicientes del adelantamiento albinegro en el marcador en dos ocasiones: 0-1, de Dauda en el 26′ por estar metido en el lío del área en busca de pesca; la réplica ya, eléctrica, en el 27′ con el 1-1 deEspiau, y enseguida la machada de Boateng en el 28′,  con el 1-2; el 2-2 en el 34′,  el tanto de un Naranjo amargoy, pásmese hasta el apuntador,  el 3-2 de Sergi Enrich en el 45.

La segunda parte, con un solitario gol, exhibió un lanzarse al abordaje del Cartagena, buscando puntuar al abrigo de la calidad de sus hombres de ataque, pero los cambios no dieron resultado. No cuajaron, vaya.  Volvía Alex Gallar, en el 60, relevando a un Nacho Gil entonado y en buena línea, pero  el rubiales catalán se movió con más empeño que acierto;  y en el 71′ una tacada de relevos: Ortuño fue el recambio del impulsivo Boateng; y Cayarga de Dauda, jugador que destaca en 45 minutos y después se difumina.

Y ya con todo el pescado vendido Carrión se la jugó (?) en el 84′ dando cancha a Okazaki, por El Sicario, y en el 85′ a Gastón Silva por Delmás, que tenía sobre sus espaldas una cartulina amarilla.

Y  ¿qué apunto del árbitro Arcediano Monescillo? Pues que el manchego se comió con queso el bocadillo de no invalidar uno de los goles bercianos que estuvo precedido de una mano. Y por contra fue generoso viendo penalti en una mano blanda e inocente del central visitante Vázquez.

Amir, el portero iraní de la Ponferradina, uno de los jugadores más cotizados, llegó al Bierzo desde

el Marítimo de Portugal. Y con precio de 1,5 millones de euros. El Cartagena le hizo esta tarde dos goles y el jugador persa evitó otro tantos en remates que carecieron de suerte para el equipo de Paco Belmonte.  A Amir Abedzadeh (29 años) lo vi ponerse de espaldas en el lanzamiento del penalti contra el Efesé, para no verlo. Manías.
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