Opinión

PENSANDO EN VOZ ALTA: A VUELA TECLA

PENSANDO EN VOZ ALTA: A VUELA TECLA

PENSANDO EN VOZ ALTA

A VUELA TECLA

Hoy lunes, 13 de febrero, pienso en voz alta un par de cuestiones. Serán pensamientos breves, no es por nada sino porque pienso en secuencia “ecuacional”.

Comienzo:

El pasado sábado, 11 de febrero, fue, se me había olvidado, «Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia». Ese día fue proclamado en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, además para lograr la igualdad de género.

He de confesar que estoy un tanto harto de los “días de” ya que los considero días discriminatorios: “esto no existe y debería existir” o “existe poco y hay que removerlo”. Seas hembra o macho, seas niña o mujer, seas niño o hombre, el acceso y la participación debe ser plena en los colegios, institutos y universidades pues las explicaciones de los docentes son únicas pues no distingue si está explicando a féminas o ”féminos”. Una ecuación, una reacción, una fórmula tienen la misma consistencia para unos y unas, para unas y unos. De esas aulas saldrán científicos/científicas, literatos/literatas, filósofos/filósofas, historiadores/historiadoras, músicas/músicos… así nadie se enfadará, ¡uff que hartura! Saldrá de todo, pues todo es necesario. Estoy hasta el ’moño’ de: “…para lograr la igualdad de género”. Concibo la “igualdad” de otra forma y manera. No me gusta ponerme como ejemplo ni nada que se le parezca, pero en esta ocasión diré; y nunca he orientado nada y he dejado total libertad; que tengo tres hijos -un varón y dos hembras- y cada uno ha estudiado lo que ha querido: Hijo (Ingeniero de Minas). Hija (Técnica de Estética Personal y Decorativa.  Y, también, Técnica en Gestión Administrativa). Hija (Doctora en Química Orgánica). Además, añadiré, leen, leen, y no paran de leer. Con gran curiosidad intelectual por todo. Grandes enamorados de la enseñanza.

Dejen que cada uno dirija su vida como mejor venga y deseen, con apoyos puntuales cuando los soliciten,

La segunda cuestión nace, también, de algo en lo que no estoy de acuerdo, tal es el querer dividir en el ejercicio de la política en vez de sumar y trabajar para que la unión nos haga más fuertes.

Se que estamos en periodo electoral y cada uno barre para su “casa”, para sí mismo. Nunca he pertenecido a ningún partido político, ni perteneceré, pero me gustaría asistir alguna vez a la “cocina” de uno de ellos. Me gustaría saber cómo se les habla a los afiliados. O a los afiliados ¿se le comunica lo que media docena de mandamases han decidido por su cuenta y riesgo? Llama la atención que en la mayoría de los partidos, para ser elegido alcalde o presidente comunitario, se presente a un único candidato -¿qué votarán los afiliados?, pues eso-.

No concibo que se quiera romper con este o aquel, o que se quiera dividir un territorio en dos o tres terruños; ya que puede venir alguien y ese terruño resultante de la división, también quiera dividirlo. Reitero, soy partidario de la unión, de las reuniones abiertas y claras. Soy enemigo de los grupitos y de las capillitas ya que nadie, individualmente, tiene toda la razón, pero, todos juntos tendremos toda la razón.

No queremos, según algunos cartageneros, ‘murciacentrismo’ pero, me imagino, si ‘cartagenacentrismo’. Quién sabe si alguien vendrá y querrá, este o aquel, ‘barriocentrismo’. El nacido en Cartagena (España) es cartagenero, efectivamente, pero como Cartagena pertenece a la Región de Murcia se es murciano y, a su vez, la Región de Murcia es una región de España, por lo tanto, se es español. Eso es así, nos guste o no.

Acabo proclamando que menos que uno no hay nadie, pero más que uno tampoco.