Canícula estival, sol abrasa y calcina
polvo, sudor, hierro y meseta, el juez cabalga.
Canícula estival, fuego que arde y purifica,
¿quién osa molestar? ¿leyes y caballerías?
Alboroto en palacio, a la princesa llamaron,
cesó la música, sorpréndeles la noticia.
En Moncloa hay...